He-Man: curiosidades de un héroe que nació gracias a Star Wars



He-Man es uno de los dibujitos animados que marcaron a toda una generación. Con el tiempo se volvió un ícono, reconocido por todos a partir de su gesto característico de levantar la espada y gritar “¡Por el poder de Grayskull!” Pero hay muchos detalles en torno al héroe rubio que no se conocen.

Primero fue un juguete. Así es: el Príncipe Adam, Orco y compañía surgieron a partir de la línea de juguetes de He-Man fabricada por Mattel. Resulta que la empresa tenía que levantarse luego del tropezón que había dado al negarse a fabricar la línea de productos de Star Wars. Dejaron pasar ese éxito, que cayó en manos de la competencia, Kenner. Y entonces concibieron a He-Man.

Los creativos de Mattel se juntaron para crear un juguete que compitiera con los personajes de la saga de George Lucas. Su primer prototipo fue concebido por el diseñador de juguetes Mark Taylor, que lo imaginó como una mezcla de un hombre de cromañón y un vikingo, cuyo nombre original era Torak.

He-Man, el héroe que nació en las jugueterías.

Dos versiones del mismo héroe

Roger Sweet, diseñador de Mattel, le dio su aspecto definitivo para los juguetes y las historietas. Y en 1983 la artista Carol Lundberg le dio su aspecto para la serie de dibujos animados. Parte de esta historia está contada en el episodio dedicado a He-Man de la serie documental The toys that made us, y también en El poder de Grayskull: La historia completa de He-Man y los Amos del Universo, ambos de Netflix.

El paquete de los muñecos, lanzados en 1982, incluía un “mini cómic”, es decir una pequeña historieta que contaba la historia del personaje respectivo, y que no siempre coincidía con la de los dibujitos animados que fueron posteriores. De hecho, la serie animada producida por Filmation con la que He-Man ganó fama mundial apareció en 1983.

Según se cuenta en el minicómic 1, “He-Man y la espada del poder”, He-Man es el guerrero de una pequeña aldea vestido sólo con un taparrabos que durante un sueño es convocado por fuerzas mágicas para salvar a Eternia del mal. En la primera escena se despide de los pueblerinos.

He-Man contra su archienemigo, Skeletor.

Es convocado para salvar al reino por una maga de piel verde, que en la serie animada se transformaría en Sorceress. Ella le da su armadura (una cruz de malta atada con cuatro tiras, que tiene poderes mágicos de protección), un hacha, un escudo y una espada. En esa aventura, He-Man se une a Man-At-Arms para salvar a Teela de Skeletor, e impedirle que consiga la otra mitad de la Espada del Poder guardada en el castillo de Grayskull.

Después del juguete, los dibujos animados

Mattel quiso colocar su producto en la cadena de jugueterías Toys ‘R’ Us, pero los ejecutivos de esta empresa alegaron que los niños no conocían al personaje y no quisieron sellar el trato. Los mini cómics no les parecían un elemento suficiente para explicar la historia, porque creían que los chicos no los leerían. Entonces Mattel prometió hacer una serie de televisión.

A la hora de llevar la historia a la pantalla chica, contrataron a los estudios Filmation y al guionista Michael Halperin, que también escribiría capítulos de Star Trek, Lobo del aire y El auto fantástico. Él creó La Biblia de Amos del Universo, que sirvió de base para los dibujos animados de Filmation.

Ahí He-Man no era un aldeano, sino que tenía sangre real: su madre, la reina, era una astronauta de la Tierra que había llegado por accidente a Eternia y se había casado con el Rey Randor.

Escenas de “He-Man y los Amos del Universo”: Orko, He-Man y Man-at-Arms.

Al principio, tanto las cadenas CBS como NBC y ABC lo rechazaron para su espacio en las mañanas, pero de todos modos Filmation decidió hacer 65 episodios que se pudieran transmitir de lunes a viernes. Al final, He-Man y los Amos del Universo resultó un éxito.

Con moraleja y sin violencia

Para evitar las protestas de los grupos de padre puritanos de Estados Unidos, la serie televisiva tenía poca violencia. El protagonista no dañaba a nadie y prefería evitar a sus enemigos antes de dañarlos. Como estaba basada en un juguete para niños, Filmation decidió evitar problemas. Los creadores llegaron a incluir los famosos consejos morales al final de cada episodio.

La idea era que la animación fuera lo más barata posible, así que muchas de las secuencias se usaban varias veces. Un ejemplo del ahorro en gastos fue el cambio de nombre para Orko, que se iba a llamar Gorpo. El personaje tendría una G en el pecho que se cambió por una O, que puede darse vuelta para ambos lados sin necesidad de generar nuevas imágenes.

Dolph Lundgren, protagonista de la película “Amos del universo”.

La película, un fracaso

En 1986, con los juguetes y los dibujitos animados en la cresta de la ola, Mattel empezó a producir una película de He-Man de acción real. Pero los creativos fueron otros, y por eso la película Amos del universo resultó diferente de lo que se veía en la serie animada. Fue protagonizada por Dolph Lundgren y Frank Langella.

La coprodujo Cannon Group, una productora clase B también responsable de, por ejemplo, Superman IV y la comedia romántica Mannequin. Pero cuando se estrenó la película, en agosto de 1987, la serie animada ya había sido cancelada y la venta de los muñequitos había caído en picada. Fue un fracaso que costó 22 millones de dólares y recaudó solamente 17 millones.

Mirá también SL

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1