Escandaloso cruce de Feinmann con un funcionario por el caso de los hisopados en Ezeiza



Este miércoles, en el programa El Noticiero de LN+, se vivió un tenso momento cuando Eduardo Feinmann entrevistó a Fernando Muriel, vicepresidente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), por el tema del escándalo de los hisopados en Ezeiza. El funcionario mantuvo todo el tiempo un tono exaltado y el periodista tuvo que pedirle varias veces que “bajara un cambio”.

Feinmann y su equipo hablaban sobre el escándalo de las irregularidades en los testeos de coronavirus en el aeropuerto de Ezeiza, realizados por el laboratorio Labpax, cuando se comunicaron con Muriel, el vicepresidente del Orsna.

Fuerte cruce entre Eduardo Feinmann y un funcionario por los hisopados en Ezeiza

La charla empezó con el pie izquierdo. Luego de que el conductor de El Noticiero de LN+ presentara a Muriel, este apareció en pantalla visiblemente ofuscado. “Perdón, Eduardo, no escuché antes lo que dijiste. Vos me conocés. Me mandaron un mensaje y respondí ¿qué pasó?”, quiso saber.

El tono de enojo fue marcado, por lo que el periodista tomó aire y dijo: “Perdón, arranco de vuelta”. Y volvió a presentar al funcionario. “¿Me puede explicar cuál es el rol de Orsna en todo el escándalo de los hisopados de Ezeiza?”, preguntó el conductor de LN+.

“El rol del Orsna es verificar el espacio que se concede respecto a una empresa privada, pero, Eduardo, ya que vi que me dijeron que estuviste diciendo cosas, que yo me acobardé respecto a algo”, arremetió Muriel.

“No dije que se acobardó”, respondió Feinmann. “Hablamos el lunes”, dijo Muriel. “Eso mismo conté, que hablamos el lunes”, señaló el conductor.

“Te conté que (Diego) Cabot no quiso hablar conmigo. Yo quiero llevar tranquilidad a la sociedad. ¿Vos sabés que la pericia de hoy dio le 100 por ciento validez de los resultados?”, preguntó, exaltado el entrevistado.

“Quiero llevar tranquilidad a la sociedad porque se ha utilizado el terror, el miedo en el medio de la pandemia, de decir que los testeos no eran válidos Y los testeos son válidos. Eduardo, vos conocés bien la competencia del Orsna, lo hemos hablado. ¿Vos pensás que el Orsna está encargado de verificar la calidad de los testeos?”, preguntó Muriel, volviendo al rol del organismo en el escándalo de los hisopados.

“No -respondió Feinmann-. Pero sí de los contratos”.

“Yo no me acobardo, no tengo miedo de salir en los medios”, expresó, a la defensiva, Muriel. “Nunca dije que se acobardó”, insistió Feinmann.

“Es una empresa privada que contrató a un laboratorio y los testeos son todos válidos -insistió Muriel-. Ese laboratorio, esa situación permitió que se descubriera la cepa sudafricana ¿Te acordás el hijo de Santilli, que vino con PCR? Lo descubrió ese laboratorio”. Y agregó: “Ese laboratorio fue un gran hecho que permitió que la Argentina abordara la situación como corresponde. Ese laboratorio es una S.R.L. No tuvo nada que ver el Estado”. E insistió: “Me conocés. Soy un tipo honesto”.

“Pare un cambio -lo conminó Feinmann-. Yo no lo acusé de corrupción. De nada. No le estoy midiendo las costillas. Lo llamo como funcionario público, usted es el vicepresidente de un organismo público que controla los aeropuertos en la República Argentina. Usted es el vicepresidente del ente regulador de la concesión de aeropuertos”.

“El nombre no es así, es organismo regulador”, replicó Muriel. “Espere un segundo, no estoy acostumbrado a esto, Muriel”, le dijo Feinmann. “Yo tampoco. No me gusta que me digan que no me animé por televisión. Soy un tipo de bajo perfil”, apuntó el funcionario.

“Conté simplemente que mi productora le mandó seis mensajes y usted no contestó. Nada más que eso, no hablé de cobarde, de corrupto, nada”, aclaró el periodista.

“Recién lo vi y le contesté. La verdad, se me pasó. ¿Vos pensás que tengo miedo de salir a dar la cara? La pongo cuando vos quieras”, replicó, Muriel.

“La estás poniendo ahora. Ahora la pregunto: usted como Orsna debe informar todos los contratos que suscribe a través de un expediente. ¿Usted supervisó esos contratos o el concesionario no envió esos contratos?”, preguntó Feinmann.

Entonces, el funcionario explicó la parte del trámite que había realizado su organismo y concluyó: “El Orsna no califica, no valora, no pondera la calidad de testeo”. “No, por supuesto”, aceptó Feinmann.

“Dígale a la ciudadanía, no le imponga terror: el testeo de Ezeiza es válido. Decir lo contrario es real malicia. Han tenido una profunda real malicia diciendo que los testeos eran inválidos”, sentenció Muriel.

La conversación continuó en ese tono, e incluso luego la tensión se trasladó al periodista Gabriel Iezzi, que tuvo que enfrentar una serie de recriminaciones cuando le realizaba preguntas al funcionario. “Han manchado a mucha gente”, señaló en un momento Muriel.

Otra vez intervino Feinmann para decir: “Fernando, baje un cambio. Yo entiendo que viene de una organización política complicada donde se manejan de esa manera, que es La Cámpora”. Ante eso, Muriel espetó: “Estoy orgulloso de ser de La Cámpora”.

“Baje un cambio -repitió Feinmann-. Ustedes están acostumbrados a ese tonito y a utilizar el poder de esa manera”. Sin embargo, lejos de tranquilizar la cuestión, el funcionario apuntó: “Si te pido disculpas diciendo que bajo un cambio, también bajalo vos”.

“Si está todo tan bien, ¿Por qué se está investigando?”, preguntó el conductor de El Noticiero de LN+. “Porque hubo denuncias penales, de las cuales una es del Ministerio de la Salud”, respondió Muriel, a lo que Feinmann sumó: “Porque fue un escándalo”.

“Le agradezco infinitamente”, lo despidió Feinmann. Muriel se fue todavía diciendo algunas cosas más, como “ustedes le faltan el respeto a la gente y yo soy el irrespetuoso”.

Para cerrar el momento de tensión vivido, el conductor de El Noticiero de LN+ expresó: “¡Estos muchachos! Me resulta extraño porque el jefe político de él es (Mariano) Recalde, que es un caballero, con quien se puede hablar, discutir. Pero bueno…”.

Después de la investigación realizada por Diego Cabot para LA NACION, se develó que la empresa que llevaba adelante los hisopados en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, ante el arribo de los turistas y residentes por la pandemia del coronavirus, era una sociedad recién creada y pertenecía a dos monotributistas sin antecedentes clínicos, con irregularidades en la realización de los testeos.

Como parte de las irregularidades que involucran a la firma Labpax se corroboró que los testeos para detectar Covid-19 -que demoran 15 minutos según consigna el fabricante- en algunos casos se hicieron en menos de un tercio de ese tiempo.

LA NACION



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