En Netflix, El proyecto Adam o cómo no querer a Ryan Reynolds

Seguramente El proyecto Adam no sería lo mismo si el Adam de título, en su versión adulta, no fuera Ryan Reynolds. Es que el canadiense tiene un timing para la comedia, que cuando en sus películas se combina con el cine de acción, parece que fuera imbatible.

Depende por supuesto, de los guiones. No es lo mismo Alerta roja que Free Guy, por mencionar las dos últimas producciones que protagonizó el actor de Deadpool -otro buen ejemplo de cohesión de géneros, tanto la uno como la dos-.

Y aquéllos que salieron de ver Uncharted: fuera del mapa, con Tom Holland y Mark Wahlberg, y la encontraban ochentosa y con guiños o aroma a las películas que producía Steven Spielberg, cuando arranquen El proyecto Adam sentirán lo mismo, pero elevado a otra potencia.

Zoe Saldaña acompaña a Ryan Reynolds en esta eficaz y divertida comedia de acción. Foto Netflix

Zoe Saldaña acompaña a Ryan Reynolds en esta eficaz y divertida comedia de acción. Foto Netflix

Y, encima, dura bastante menos que las más de dos horas con que se suelen despachar las últimas de acción -muchas de ellas, innecesariamente-, así que, lindo programa para ver en casa.

Bien arriba

La película empieza bien arriba, con una persecución aérea, pero como esto transcurre en el futuro, en el año 2050, los gadgets son algo estrafalarios.

El pequeño Walker Scobell y Ryan Reynolds, los Adams en versiones de niño y adulto. Foto Netflix

El pequeño Walker Scobell y Ryan Reynolds, los Adams en versiones de niño y adulto. Foto Netflix

Como sea, Adam termina aterrizando -es una manera de decir- en la que era la casa de sus padres, y suya, cuando era un niño de 12 años. O habría que decir en la casa que es de sus padres y suya, porque Adam hizo un viaje en el tiempo y llegó (o regresó) allí, a poco de que (atención, mínimo spoiler, salteen si desean a la próxima oración) su padre muriera.

La sorpresa de Adam niño al ver, primero al intruso herido en su hogar, y luego enterarse de que se está viendo a sí mismo como será en el futuro es mayúscula. Y aquí vale la primera mención de elogios al guion, porque Reynolds y el pequeño Walker Scobell le sacan lustre y dejan brillantes las líneas de diálogo.

Elencazo: Mark Ruffalo es el papá de Adam. Foto Netflix

Elencazo: Mark Ruffalo es el papá de Adam. Foto Netflix

La mamá de Adam es Jennifer Garner; el papá, Mark Ruffalo. La pareja de Reynolds, Zoe Saldaña (la protagonista femenina de Avatar); la malvada de turno, una figura del mejor cine independiente, como es Catherine Keener (dos veces candidata a un Oscar, por ¿Quieres ser John Malkovich? y Capote).

La trama tendrá sus giros, habrá peleas cuerpo a cuerpo, disparos, dispositivos extraños, pero sobre todo humor.

Sentirse cómplice de los protagonistas, básico para que la película funcione. Y aquí pasa eso. Foto Netflix

Sentirse cómplice de los protagonistas, básico para que la película funcione. Y aquí pasa eso. Foto Netflix

Y lo que suele hacer que este género funcione, y cuando funciona, es un placer sentarse a verlo, es que desde la platea, o en este caso el living o la cama frente al Smart TV, es sentirse cómplice con los protagonistas, encariñarse con la familia Reed.

El también canadiense, el realizador Shawn Levy, creador de Stranger Things y un tipo que produce bien y mucho, ya había dirigido a Reynolds en la mencionada Free Guy, y ahora se hará cargo de Deadpool 3. Lo que abre más perspectivas, y no solamente sobre el futuro del personaje de Marvel, sino acerca de este matrimonio bien avenido entre director y actor, que se evidencia que se llevan y entienden a la perfección.

“El proyecto Adam”

Muy buena

Comedia/Acción. EE.UU./Canadá, 2022. Título original: “The Adam Project”. 106’, SAM 13. De: Shawn Levy. Con: Ryan Reynolds, Walker Scobell, Jennifer Garner, Mark Ruffalo, Zoe Saldaña. Disponible en: Netflix.

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