Drew Barrymore: la niña terrible que enamoró en E.T. dejó la rebeldía atrás y conducirá un talk show



Actriz prodigio, infante terrible, directora, productora y también modelo, Drew Barrymore se fijó una meta nueva al sumarse al mundo de los anfitriones de programas de entrevistas. A los 45 ños, la artista, que dio sus primeros pasos allá lejos y hace tiempo con E.T , no se anda con chiquitas y apunta emular a sus ídolos en la materia: David Letterman y Howard Stern.

Ambos se convirtieron en astros de los medios de comunicación estadounidenses haciendo uso del humor en dos de sus infinitas vertientes: irónico en el caso de Letterman, crudo en el caso de Stern. Pero cada uno, al alargarse sus carreras, se volvió particularmente hábil al obligar a los invitados a bajar la guardia e ir más allá del consabido “¿qué hiciste últimamente?”

“Todos somos seres humanos en este planeta pasando por nuestras vidas y nuestras trayectorias y hay una manera de conectarse a través de eso”, dijo Barrymore en clave new age. “No tenemos que hurgar. No busco lastimar a nadie. Pero al mismo tiempo, me gusta meterme bajo las capas. No puedo soportar lo superficial”, adelantó respecto de su modo de encarar esta etapa.

Drew Barrymore advirtió que no quiere lastimar a nadie, y no hay por qué no creerle.

The Drew Barrymore Show, emitido por CBS Television, podrá empezar a verse en vivo -en diferente horarios- en ciudades como Nueva York, Boston, Filadelfia, Miami, Chicago, Dallas y San Francisco, entre otras.

Varias personalidades audaces ayudarán a la actriz de 45 años a pasar su primera semana crucial: Reese Witherspoon, Jane Fonda, Charlize Theron, Tyra Banks, Cameron Diaz, Lucy Liu y Adam Sandler.

Sobre su programa, Barrymore alberga la esperanza de que exista una complicidad del público con la estrella a la que, después de todo, vieron crecer desde los 7 años, cuando Steven Spielberg la catapultó con E.T.

Yendo directo a la emoción, el adelanto del programa de la CBS rememora su aparición con Johnny Carson, cuando Drew era una niña en los ’80. Con los años y las décadas, la precoz figura fue adquiriendo rehabs y una personalidad algo extravagante y hippie (“todos somos seres humanos en este planeta”). Pero detrás de cámara, la opinión es completamente unánime: “Es más adorable que irritante”.

“Santa Clarita Diet” es uno de los trabajos más recientes de Drew Barrymore, que ahora se dedicará a la conducción.

La hija del actor John Barrymore pasó por sus problemitas de drogas a una edad en la que la mayoría de los pibes se preocupa por usar aparatos en los dientes. Su bio indica tres divorcios y maternidad por dos. Protagonizó películas como La mejor de mis bodas y Como si fuera la primera vez, ambas con Sandler, interpretando personajes de corazón tierno, difíciles de no querer.

Puede que más repercusión que su cine adulto haya tenido un memorable momento como invitada, en 1995, al programa de Letterman, cuando bailó sobre la mesa y se levantó la remera frente al popular conductor, su “amor secreto”.

“Toda la gente de mi edad creció con ella”, dijo Elaine Bauer Brooks, jefa de desarrollo para CBS Television. “Ella vive su vida frente a todos nosotros. Ha tenido sus errores y victorias y los asumió siempre como parte del camino. Transmite cierta sensación de calidez y una sensación de querer verla triunfar”.

Barrymore, quien recientemente produjo y protagonizó la comedia de terror de Netflix Santa Clarita Diet, dijo que era el momento apropiado para probar ser anfitriona de un talk show. El programa se transmitirá desde Nueva York, donde vive ahora. Se emitirá en vivo por las mañanas para abordar los sucesos del mundo, pero sólo hasta cierto punto. Barrymore se concentrará en segmentos con celebridades, de autoayuda y comedia y le dejará la política a otros.

Drew Barrymore, a sus 8 años, en la entrega de los Golden Globes de 1983, junto a Henry Thomas Reading.

“Para mí la poIítica provoca mucha hostilidad hacia un lado u otro, según quién sea el espectador”, dijo la actriz. “Yo no quiero que la gente se sienta rechazada o juzgada”.

Los realizadores del envío por supuesto tuvieron que adaptarse a los tiempos del COVID-19. No habrá público en el estudio, aunque tratarán de conectarse con una audiencia vía internet. Por medio de la tecnología, Barrymore podrá entrevistar a un invitado que parecerá estar sentado en un sillón cómodo frente a ella, aún cuando esté al otro lado del país.

Barrymore valora la espontaneidad real: “Me gusta ir con los ojos vendados y jugar porque la vida es demasiado corta como para no hacerlo. Sé lo crudo y vulnerable que uno se siente porque estuve del otro lado. No quiero hacer que la gente se sienta incómoda, pero pretendo que nos hable. Yo no soy tímida. No he tenido el lujo de ser tímida en mi vida”.

Mirá también Mirá también

Fuente AP

E.S.​

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

IMAGESLOVER Photo Flip Day 1 CLip art of Flip Day 2