diva andrógina, su oposición al nazismo y su visita a Buenos Aires

Fue una de las primeras en encarnar la palabra diva en la época dorada de Hollywood, de los años ’40 y ’50. También se mostró con un look andrógino cuando eso era considerado poco menos que un pecado mortal. Además, aprovechando su estrellato internacional, levantó la voz contra el nazismo en plena Segunda Guerra Mundial. Actriz y cantante, Marlene Dietrich no dejó nada pendiente.

El próximo 27 de diciembre se cumplirán 120 años de su nacimiento, cerca de Berlín, en una familia bastante acomodada y de educación muy estricta. Ella misma se apodó Marlene, acortando su nombre real, María Magdalena , a los 11 años. Un primer acto de rebeldía y autonomía, algo de lo que no se desprendería en toda su larga vida.

Y hasta pareció una premonición, ya que su interpretación de la famosa canción Lili Marlene quedaría indefectiblemente asociada a ella para siempre.

Marlene Dietrich en una escena del filme "El ángel azul", prohibido por los nacionalsocialistas.

Marlene Dietrich en una escena del filme “El ángel azul”, prohibido por los nacionalsocialistas.

Su preparación artística

La joven Dietrich estudió violín, baile y canto, musicalizó películas mudas en los años ’20, actuó en cabarets, en teatros y en cine. Filmó más de 50 películas y grabó varios discos.

Ya en sus primeros años, en una Berlín en la que se avecinaba el nazismo, Marlene se travestía y actuaba con ropas masculinas. Algo por lo que, más tarde, sería etiquetada como “andrógina”, que por entonces era más insulto que otra cosa. A Marlene nunca le importó.

En su Alemania natal filmó, en 1930, El ángel azul, que fue la primera película sonora europea, y con la que se hizo famosa. Por entonces, Dietrich era, además de la andrógina, la de “las piernas perfectas”. Todos los calificativos, contradictorios o no, iban formando el mito.

Un filme prohibido

La película, dirigida, por Josef Von Sternberg,  fue prohibida por el partido nacionalsocialista, lo que no impidió que se expusiera y se reprodujera en cientos de proyecciones clandestinas.

Años más tarde, vislumbrando el talento y el carisma de Marlene, el partido nazi le ofreció ser la imagen del Tercer Reich, su estrella más glamorosa para sumar a la propaganda nazi. Pero ella no sólo se negó sino que, además, abandonó Alemania y se fue a vivir a los Estados Unidos.

Marlene Dietrich. Precursora del estilo andrógino, la actriz y cantante, rompió reglas en todos los rubros.

Marlene Dietrich. Precursora del estilo andrógino, la actriz y cantante, rompió reglas en todos los rubros.

Hollywood la recibió con los brazos abiertos, creó una supuesta rivalidad entre ella y otra actriz europea que acaparaba la atención entonces, la sueca Greta Garbo. En plena Segunda Guerra Mundial, la alemana, que se había nacionalizado estadounidense en 1939, creó un programa de apoyo y entretenimiento para las tropas norteamericanas.

Su carrera en Hollywood creció a la par de su fama de extravagante, de “femme fatale” y de carácter dificil y exigente. Fue amiga de Orson Welles, también famoso por su mal genio y hablaba públicamente de sus romances. Si aparecía algún rumor sobre su supuesta bisexualidad, no los negaba.

Su visita a Buenos Aires

A fines de la década del 50, en la cúspide de su fama, Marlene Dietrich estuvo en Buenos Aires. Vino a actuar al teatro Opera y, al filo de los 60 años, su presencia seguía deslumbrando. Primero con un vestido de strass pegado al cuerpo y luego con un frac y sombrero de copa blancos, sus párpados entrecerrados y su voz grave, recibió la ovación de una sala colmada.

Marlene Dietrich. La legendaria artista durante su visita a la Argentina, a fines de la década del 50.

Marlene Dietrich. La legendaria artista durante su visita a la Argentina, a fines de la década del 50.

Mientras cantaba, seguía ejerciendo su encanto sin etiquetas. Su estilo provocador que desarmaba toda posible pacatería, estaba intacto. Así lo demostró cuando presentó a la orquesta que la acompañaba y a su director, Burt Bacharach como “mi pianista, mi arreglador, mi amante”. Y 27 años más joven.

En los años ’70, trabajó en Broadway y en Londres, con espectáculos en los que ella misma negociaba sus costosos contratos. Por entonces también se decía que tenía extrañas y obsesivas rutinas de belleza para no perder vigencia frente a estrellas más jóvenes.

Un par de accidentes leves la fueron llevando lentamente al retiro hasta que en 1980 eligió refugiarse en su lujoso departamento en París, para dedicarse a escribir. Entonces decidió casi no salir para sostener el mito y su imagen de esplendor como en sus mejores momentos.

Mantuvo relaciones sentimentales con varios actores, compañeros de diferentes elencos, con personajes de poder, como varios miembros de la familia Kennedy y con intelectuales, como el escritor Erich María Remarque.

Marlene Dietrich. La actriz alemana, uno de los grandes mitos del cine de todos los tiempos. Foto AP.

Marlene Dietrich. La actriz alemana, uno de los grandes mitos del cine de todos los tiempos. Foto AP.

La actriz se casó sólo una vez, siendo muy joven, en Alemania, con un asistente de dirección y con quien tuvo a su única hija, María Riva. La relación entre ellas nunca fue buena y María lo hizo público en muchas entrevistas.

Refugiada en sus amistades más cercanas, su intimidad y los recuerdos de una vida de leyenda, Marlene Dietrich murió el 6 de mayo de 1992, en su casa de París, a los 90 años. El tiempo pasa pero ella sigue siendo uno de los grandes mitos de todos los tiempos.

WD

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