Diez obras recomendadas para ver por Teatrix


Y como en un espiral infinito, los próximos días se vuelven casi un déjà vu de lo que fue gran parte del año pasado. Y entonces habrá que ingeniárselas para no perder el contacto con el mundo de la ficción y así mantener encendida la llama teatral. Sí, es cierto, las artes escénicas reclaman un espectador activo, compartiendo el espacio y el tiempo, conviviendo con la escena. Pero ya en este tiempo, se aprendieron otras formas de ser platea.

Aquí diez obras recomendadas que están en la plataforma Teatrix, aquella que contiene obras grabadas casi todas previas a la pandemia, con buena calidad de sonido y de video. Siempre se trata de la filmación de una función en vivo, en la sala y con espectadores presentes, así que algo del ritual, con sus risas, aplausos, emociones, movimientos, y todas esas características tan propias de la sala teatral, se mantiene.

Por otro lado, Mirta Romay, directora de Teatrix, confirmó que para estos días la plataforma ofrecerá obras de forma gratuita en un nuevo ciclo que se llama “El teatro no se toma descanso y llega a tu casa”. Desde ayer: la comedia musical Víctor Victoria. Desde hoy, a partir de las 20, El diario de Adán y Eva, con China Zorrilla y Carlos Perciavalle. El domingo se ofrecerá El precio, con Arturo Puig, Selva Alemán, Antonio Grimau y Pepe Soriano.

1. Jettatore. Gregorio de Laferrère escribió esta obra que se representó por la compañía de los Podestá el 30 de marzo 1904 en el Teatro de la Comedia. Se trata de la primera obra del autor y tuvo tal extraordinario éxito que comenzó así su carrera de dramaturgo que seguirá hasta su muerte.

Jettatore se trata de una comedia vaudevillesca, la siguieron obras como Locos de verano, Las de Barranco, Los invisibles, entre otras, y todas evidencian la lenta urbanización del teatro nacional que le dará paso al sainete que va a irrumpir pocos años después en la escena porteña como el primer género argentino.

Jettatore se trata de una comedia de enredos sencilla e hilarante con una trama muy simple: Carlos que tiene un romance con su prima Lucía le inventa a Don Lucas, el pudiente pretendiente de ella, la fama de yeta. Para esto, utiliza recursos y cuenta con numerosos cómplices. De a poco, el invento se va transformando en sugestión y ya no hay vuelta atrás. La versión que está disponible en Teatrix es la que hizo Mariana Chaud que suma su propia mirada. La idea de “mala suerte” atraviesa también al elenco de la obra que va sufriendo desgracias que hace a cada actor ir abandonando la obra.

De alguna manera, dialoga con esta idea frecuente que circula entre los actores de las cábalas y rituales, y con esta idea de “miente, miente que algo quedará” porque en paralelo, empiezan a estigmatizar a uno de los actores. El elenco está integrado por actores cómicos (están presentes los dos integrantes del dúo Suttotos) que le dan frescura y mucho dinamismo a esta obra. Con música en vivo.

Un Othelo muy original

2. Othelo. Otro clásico absoluto. En este caso de William Shakespeare. Versiones se hicieron muchas, incluso puede convertirse en un verdadero gran plan ver la versión fílmica que hizo Orson Welles que lo tiene a él mismo como protagonista. Su temática fue cobrando otros sentidos y otras interpretaciones. Si para cuando el Bardo la escribió hace más de 400 años el personaje de Otelo se podía pensar como un celoso pero víctima de las manipulaciones del perverso Yago, hoy los vientos son otros. Ya no es más el celo moro sino un asesino de su mujer, Desdémona, cuya figura comienza a tener otro lugar. Algo parecido con lo que puede suceder con Ofelia, la joven novia de Hamlet.

Chamé Buendía, con su vastísima carrera como clown, director, autor y actor, hizo su propia versión del clásico que se convirtió en un absoluto éxito que está en cartel año tras año. La versión que está en Teatrix puede disfrutarse perfectamente. La obra utiliza los parlamentos originales de Shakespeare pero los recursos escénicos son tomados del clown lo que le da una frescura, al tiempo que le da una nueva mirada al clásico inoxidable.

3. La omisión de la familia Coleman. Es muy probable que a esta familia la hayan visto muchos espectadores. Sus números son récords absolutos. El año pasado cumplió quince años en cartel. Fue a 24 países entre los cuales figuran Japón, Sarajevo por citar solo algunos menos frecuentes para nuestro teatro, hizo algo así como 2500 funciones, se subtituló al francés, alemán, chino, inglés. La vieron más de 300 mil espectadores, visitó más de 55 festivales internaciones. Esta obra además de haber nacido en una sala del off –incluso más aún: en el propio living de su autor y director Claudio Tolcachir–, luego de casi 10 años de funciones aterrizó en la calle corrientes, algo poco común en aquel momento para estas obras independientes; y no paró de hacer funciones. Se puede ver a varias cámaras con un sonido muy bueno y que permite entrar en el universo de la obra.

La omisión de la familia Coleman, de Claudio TolcachirArchivo

Se trata de la vida de una familia, en principio poco convencional porque está conformada por la abuela, la hija Memé y sus cuatro hijos, tres viven con ella y una se ha ido para cambiar su vida, Memé más que una madre es una hermana más. Uno de los hijos Marito, tal vez el protagonista de la historia, tiene problemas de desarrollo y luego también se revelarán problemas de salud, situación que nadie atiende, todos omiten.

4. Yo no duermo la siesta, la obra que escribió y estrenó Paula Marull en 2015 y durante unos cuantos años se convirtió en clásico de miércoles porque agotaba todas sus entradas en el Espacio Callejón ese día entresemana, y que protagonizaba su hermana gemela, María Marull, es una de esas joyitas imperdibles que gracias al registro de esta plataforma puede verse.

En la tranquilidad de la siesta, dos amigas despliegan un universo creativo. En paralelo, los problemas adultos y familiares asfixian. El tiempo puro, la puja entre las luces de la ciudad y la tranquilidad del pueblo, el aburrimiento, el amor, la muerte, los dolores, aparecen en esta obra sensible que tiene la maestría de hablar del mundo desde intimidad de una casa familiar.

Como si pasara un tren, de Lorena Romanin

5. Como si pasara un tren. En esta obra de Lorena Romanin que viene haciendo un recorrido presencial desde hace 2015 de manera sostenida, la relación de madre e hijo es protagonista indiscutida (Guido Botto Fiora y Silvia Villazur). A esa dupla que parece impenetrable y que durante tantos años pareció funcionar no sin unos cuantos tintes disfuncionales para las miradas ajenas pero para ellos esa relación los contenía y los protegía, se suma un tercer personaje (Luciana Grasso) que los desconfigura por completo. Una prima llega a esta pequeña ciudad desde la capital. Sus ínfulas citadinas, cierto aire de liberación y rebeldía sacudirán por completo la estructura de la casa, esa zona de aparente calma y tranquilidad que madre e hijo tienen armada. Y una vez más, así como se puede ver en Yo no duermo la siesta, aquí la dicotomía pueblo-ciudad vuelve a trabajarse. Romanin parte de una historia aparentemente sencilla para lograr profundidad y recorrer todo tipo de emociones y de estados. La irrupción de un tercero que desordena las piezas y a partir del cual ninguno de los tres volverá a ser el mismo.

6. Nada del amor me produce envidia. ¿Qué tendrá este melodrama musical, como se lo ha dado en llamar la compañía que lo viene produciendo desde el 2008, que ha pasado por tantos escenarios y que solo la pandemia le puso apenas una pausa porque siempre vuelve? La actuación magistral de María Merlino que compone a esta costurera en medio de un drama de divas, Libertad Lamarque por un lado, Eva Duarte de Perón por el otro. Y entre ellas un vestido, la exclusividad, el amor propio. Pero, Santiago Loza no se ocupa de ellas sino de esta mujer que en la soledad de su taller se debate entre lo que debe hacer. Si acaso es tiempo de volverse el centro de su vida o en cambio seguir cosiendo las ajenas. La dirección de Diego Lerman precisa, aguda, coloca a esta obra en una de las mejores propuestas de las últimas décadas, con la sutileza y el agregado musical tanguero que le imprime una nostálgica densidad de época, tan bella como dolorosa.

Nada del amor me produce envidia, con María MerlinoLeandro Alochi

7. Todas las canciones de amor. La brillante pieza de Santiago Loza, que Alejandro Tantanian dirige y tiene a Marilú Marini en el centro de la escena es otra recomendación indiscutida para estos tiempos. Aquí también se profundiza en la relación de una madre con su hijo. Ella (Marilú Marini) espera su regreso. Hace tiempo que no se ven y preparar el encuentro, vestir su casa, cocinar la comida que al hijo le gustaba, repetir rituales diarios, se vuelve el momento perfecto para que ella se desnude ante la platea que se convierte en su confidente y narre sus intimidades, en principio las más cotidianas pero, de a poco, se abrirá. Entonces los secretos más guardados y los dolores saldrán a la luz. La opresión, su falta de protagonismo en su propia vida llega hasta el punto de tal que su vestuario se confunde con su casa. ¿Tiene vida esta mujer fuera de estas paredes?

Una sublime Marilú Marini, en Todas las canciones de amorGza. Rodrigo MilWatts

8. El principio de Arquímedes. Ya pasaron unos cuantos años de aquel estreno en el teatro San Martín que luego siguió su recorrido por la escena comercial y también por el off, pero la obra sigue desbordando contemporaneidad. Escrita por el catalán Josep María Miró y dirigida por Corina Fiorillo, este thriller atrapante cuenta la historia de un profesor (Esteban Meloni) que a partir de un gesto con un alumno desencadena una sospecha de pedofilia que no tiene retorno. Otro profesor (Martín Slipak), el padre del alumno (Nelson Rueda) y la dueña del natatorio (Beatriz Spelzini) completan este cuadro de situación en el que el espectador será el último juez.

Esteban Meloni, en El principio de Arquímedes, dirigida por Corina Fiorillo

9. Bajo terapia: Todas las risas iniciales se irán desfigurando hasta volverse un verdadero drama. Ese es uno de los puntos fuertes que, sin adelantar demasiado, tiene esta obra de Matías del Federico que tuvo un éxito descomunal en la calle Corrientes y sigue su recorrido en la plataforma Teatrix siendo una de las obras más vistas. Bajo terapia fue la obra ganadora del primer concurso Contar organizado por AADET, la cámara que reúne a los empresarios teatrales, junto a la Asociación Argentina de Actores y a Argentores con el propósito de estimular la presencia de obras nacionales en la calle Corrientes.

Tres parejas se encuentran en el consultorio de una terapeuta ausente. Mientras transcurre esta espera los secretos y los conflictos se manifiestan. El final es contundente así que habrá que llegar hasta el último minuto. Dirigida por Daniel Veronese y protagonizada por un gran elenco integrado por Carlos Portaluppi, Mercedes Scápola, María Figueras, Héctor Díaz, Manuela Pal y Darío Lopilato.

Tres parejas desnudan sus conflictos en escena para un resultado tragicómico en Bajo terapia

10. Todas las Rayuelas. Para no parar de recordar al inolvidable Hugo Arana que murió el año pasado a causa del Covid, se puede ver esta obra hermosa. Nunca más cierto el dicho de que una valija puede contener un mundo si se tiene en cuenta la trama de esta obra. Lisandro –interpretado de manera sublime por Arana– decide volver a su Buenos Aires natal en busca de su hija. Han pasado más de treinta años de la última dictadura y el exilio aparece entonces como tema. Aquel hombre no tiene más que un pasado que lo atormenta, unas cuantas decisiones mal tomadas y una pila de ediciones de Rayuela, la excelsa novela de Cortázar, que carga a cuestas; en todas las ediciones marcadas en una página específica. La búsqueda del tiempo perdido, el destierro y la generosa ayuda de algún extraño se funden para dar una obra repleta de emotividad.

Gran trabajo de Hugo Arana y Esteban Meloni en Todas las rayuelasConocé The Trust Project



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