diez claves para entender su vigencia

Sin dudas, Luis Alberto Spinetta es uno de los grandes popes del rock argentino, venerado por generaciones sucesivas que escucharon sus discos y lo vieron en vivo. Sin embargo su figura sigue creciendo aún hoy entre los más jóvenes, a diez años de su muerte. Intentamos develar el por qué.

1-La producción no se detiene

Enorme fue la sorpresa de los fans al enterarse en 2015 que existía un álbum inédito que Luis Alberto Spinetta había grabado con una banda, que junto a su fiel asistente Aníbal “La Vieja” Barrios bautizaron Los Amigo’. Fue el resultado de muchísimos ensayos semanales con Rodolfo García y Dhani Ferrón, más la grabación casi un año antes de su muerte.

El asombro fue aún mayor en 2020: apareció un disco solista con siete canciones grabadas entre 2007 y 2008, Ya no mires atrás. Para completar la lista y dejar en claro que aún hay más por venir, en 2020 se editó oficialmente la legendaria presentación en vivo de Artaud, uno de sus discos más trascendentes.

La tapa del disco Artaud, firmado por Pescado Rabioso, pero un solista de Luis Alberto Spinetta.

La tapa del disco Artaud, firmado por Pescado Rabioso, pero un solista de Luis Alberto Spinetta.

2-Una poesía al servicio del rock

No hace falta que un rockero publique un libro de poesías para ser considerado un poeta, pero sí, Spinetta lo hizo. En 1978 lanzó Guitarra negra, que alguna vez describió como “Negra por fuera y quizás blanca en su interior”.

Más allá de esa validación editorial, al Flaco siempre se lo consideró el mayor poeta del rock argentino, desde sus primeras canciones en Almendra. Lo hizo todo, desde versos de antología y estructuras complejas hasta palabras inusuales, imágenes oníricas, metáforas impensadas e historias lisérgicas. Incluso un tema formado sólo por una lista de 46 sustantivos y una proposición (Por).

Luis Alberto Spinetta, en el Teatro Coliseo, en noviembre de 2010.

Luis Alberto Spinetta, en el Teatro Coliseo, en noviembre de 2010.

3-Dulce o áspero, pero siempre bello

Spinetta es un artista imposible de catalogar musicalmente, tal como demuestran los estilos de sus sucesivas bandas y discos como solista. Después del lirismo exquisito de Almendra compuso los violentos riffs de guitarra de Pescado Rabioso, pero mantuvo intacta su búsqueda permanente de la belleza.

Pasó de las canciones más tiernas al rock más duro y visceral. Sucedió lo mismo, pero al revés, con los tres discos de Invisible. Y décadas después interrumpió su amor por el virtuosismo del jazz-rock con el pop-rock electrónico de Privé y luego el regreso al trío poderoso con Los Socios del Desierto.

El Doodle que Google preparó para celebrar la vida de Luis Alberto Spinetta.

El Doodle que Google preparó para celebrar la vida de Luis Alberto Spinetta.

4-Riesgo constante

A total contramano de cualquier consejo clásico de la industria discográfica, Spinetta jamás dudó en desarmar grupos y dar un golpe de timón, aún a riesgo de perder una clara cosecha económica.

Tampoco le tembló el pulso al armar durante años una lista de temas para sus shows que no incluía el hit Muchacha (ojos de papel). Y cuando la poderosa cadena MTV lo contrató para hacer un show acústico, puso media docena de temas inéditos, algo similar a lo que hizo en 1990 con su LP del recital en Exactas. Intrépido y arriesgado, jamás sencillo, fácil ni obvio.

5-Nunca se traicionó

Elige tu propio Luis Alberto Spinetta.

Elige tu propio Luis Alberto Spinetta.

Testarudo, terco y bien tano, Luis siempre fue capaz de cumplir y defender las promesas que se hizo desde la bronca o una pelea. Enojado por la falta de cuidado hacia los músicos, canceló conciertos después de recibir una descarga eléctrica en su micrófono en pleno festejo de la ciudad de La Plata en Plaza Moreno.

En 1995 grabó el CD doble con Los Socios del Desierto, pero decidió sentarse encima de las cintas y no publicar nada hasta que alguna compañía discográfica cumpliera con sus exigencias.

Y es famosa la anécdota del reencuentro con el productor Pelo Aprile, con quien se había distanciado tras asegurarle que nunca volvería a sentarse con él para hacer negocios: cuando se reunieron para trabajar juntos, firmó el contrato parado.

6-Vibró con el mundo

Almendra, la primera banda de Luis Alberto Spinetta.

Almendra, la primera banda de Luis Alberto Spinetta.

Si algo distingue la música de Spinetta es la originalidad desbordante. Pero tampoco fue una isla alejada de las novedades, las modas y los artistas más disruptivos de cada época.

En sus inicios vibró y tomó las influencias inevitables de los Beatles, Jimi Hendrix y Led Zeppelin, pero las procesó a su manera, con su estilo. En los años ’70 disfrutó del rock progresivo (Invisible), el jazz-rock de John McLaughlin (A 18 minutos del sol) y hasta el estilo de Gino Vanelli (Only love can sustain).

Más adelante no fue indiferente a Prince ni desconocía a Duran Duran, al punto de citarlos en una letra.

7-Musicalmente osado

Spinetta, a diez años de su muerte, se resignifica su legado.

Spinetta, a diez años de su muerte, se resignifica su legado.

Hizo canciones y hasta discos francamente revolucionarios. La belleza de Laura va era inimaginable para la música “beat” de los comienzos del rock argentino. La experimentación de Spinettalandia y sus amigos aún hoy es imposible de clasificar.

Lo mismo que las largas estructuras de Cristálida y Cantata de puentes amarillos, que Luis distinguió como: “En una los módulos se reiteran de modo rotativo, mientras que en la otra son diferentes entre sí”. Y ni hablar del despliegue instrumental de Banda Spinetta, tan osado como los samplers de Privé, casi una década más tarde.

8-Artista integral

No sólo fue soplar y hacer canciones, sino también cuidar cada detalle del arte de tapa de sus discos. Hubo dibujos propios como el debut de Almendra y Spinettalandia…, pero también colaboraciones con fotógrafos como Eduardo Martí y diseñadores como Alejandro Ros.

Sin duda que Spinetta se involucró en cómo presentar cada portada, y quizás en la actualidad hubiera sufrido al ver que en las plataformas digitales no se luce ese aspecto tan íntimamente relacionado con una obra musical. Su mirada personal obviamente se coló también en el mundo de los videoclips, por ejemplo Cheques y La montaña.

9-Pinta nuestra aldea

Luis Alberto Spinetta es universal, pero bien porteño y argentino.

Luis Alberto Spinetta es universal, pero bien porteño y argentino.

Spinetta es universal, pero más específicamente porteño y argentino, tal como demuestran sus impecables descripciones de personajes en El anillo del Capitán Beto, Las golondrinas de Plaza de Mayo, Bajo Belgrano y más. Hay nombres como Ana, Fermín, Laura, Pototo, Beto, Maribel, Ricky, Agueda, Ludmila y Olga, cada uno íntimamente anclado en historias de acá.

A su manera, Hoy todo el hielo en la ciudad hace referencia tangencial al gobierno de Juan Carlos Onganía. Cantata de puentes amarillos combina la matanza de Ezeiza con la sangre del Heliogábalo de Artaud.

El jaguar herido es una alegoría de la represión militar. Maribel se durmió está dedicada a las Madres de Plaza de Mayo. Y La bengala perdida se inspiró en la muerte de un hincha de Racing en la cancha de Boca, tras el lanzamiento de una bengala de tribuna a tribuna.

10-El humor

Un joven Luis Alberto Spinetta, en un show multitudinario.

Un joven Luis Alberto Spinetta, en un show multitudinario.

En su vida personal, Spinetta desbordaba humor e ingenio, divirtiéndose con juegos de palabras y las bromas telefónicas del Dr. Tangalanga. Algunas pizcas de esa diversión aparecen en letras y títulos sumamente gráficos y a veces divertidos, como Frazada de cáctus.

WD

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