Diego Boneta: “Pesa llevar la corona, ser el rey”


“Hay veces que Luis Miguel se separa de mí, porque a veces lo escucho en la radio o lo veo en televisión y siento que es otra persona. A veces Luis Miguel necesita de mí, el ser humano que está decaído porque está solo. Emocionalmente cambio mucho, a veces estoy más fuerte que otras, a veces me enfrento más fácil que otras, al final siempre me enfrento a todo, porque estoy solo”. La frase que el músico pronunció en una entrevista −y que Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro rescatan en la biografía Oro de Rey (Aguilar)− bien refleja el espíritu de la segunda temporada de Luis Miguel, la serie, el gran éxito de Netflix, que todos los domingos sube a la plataforma un capítulo del que se habla y se debate durante toda la semana.

En todos estos años mucho se ha dicho de El Sol de México, pero el fenómeno de la serie tiene una pieza clave: Diego Boneta, el actor, cantante y productor que lejos de caer en la imitación pone el cuerpo a un personaje cargado de claroscuros. “Bien decís, se trata de poner el cuerpo −aclara Diego en la entrevista vía Zoom con LA NACION revista−. No solo es maquillaje, prótesis, conocer lo movimientos, los tics, de dar con la tonalidad justa de su voz. Se juegan muchas otras cosas. Acá está el Luis Miguel de los escenarios y el que está lejos de las luces”.

No por nada el leitmotiv de la segunda temporada es “cuanto más brilla el sol, más oscuras son sus sombras”

Exacto. Hay toda una transformación del personaje, del artista, del hombre, y eso es lo que más me interesa mostrar, porque lo más atractivo de esta temporada, lo que nos propusimos es descubrir al Luis Miguel humano, el que mueve en diferentes época (en los 90 y ya entrado el 2000). Es un relato más complejo, más oscuro. En la primera temporada, lo vimos como víctima, por decirlo de alguna manera, vimos cómo sufrió los abusos de Luisito Rey [interpretado por Óscar Jaenada, el gran villano de la historia], su padre, violento y explotador, y la gran angustia que atraviesa por la desaparición de su madre. Ahora, tomamos contacto con un Luis Miguel más temperamental, haciendo frente a los golpes y que intenta hacer lo mejor que puede. Es un personaje que te ofrece diferentes formas de acercarse, ya sea desde lo actoral, desde lo musical y también desde lo más humano, porque cuando te metes con su historia, su realidad supera lo que uno puede imaginar desde la ficción. Lo tiene todo. Te voy a ser honesto: ninguno de nosotros esperaba el éxito que tuvo la temporada uno [lo dice y se ríe como si fuéramos cómplices de aquella duda]. Nos impactó, nos sorprendió ver todo lo que generó.

Boneta, en concierto, dentro del personaje de Luis MiguelMayra Ortiz/NETFLIX

La vara quedó demasiada alta…

Y la vuelta no podía ser menos. Al contrario, la apuesta tenía que ser mayor. ¿Cómo hacerlo? Esa era la pregunta y decidimos asumir un compromiso. Teníamos que ofrecer una serie que lo tuviera todo. Lo que me encanta y me entusiasmó desde el comienzo es que trabajamos con el mismo equipo de la primera y eso se nota. El dream team, Humberto Hinojosa, Adrian Grunberg en la dirección y los guiones de Daniel Krauze. En la primera temporada trabajamos sobre un libro [Luis mi rey, de Javier León Herrera]; para la segunda, tuvimos que hacer un trabajo de investigación, un proceso que llevó tiempo, porque los guionistas tuvieron que escribir la historia. No queríamos hacerlo a las apuradas, al contrario, teníamos que encontrar el tono para ofrecer una buena narración, sobre todo en un momento en la vida de Luis Miguel en la que se especuló mucho, pero de la que se conoce realmente poco. Así que se hizo un trabajo intenso. Y en ese tiempo nos golpeó, como a todos, el Covid. Encarar esta segunda temporada fue un reto en todos los sentidos. Contamos otra etapa de la vida de Luis Miguel, una mucho más compleja. Vemos a un personaje que toma decisiones, con las que podemos estar de acuerdo o no, pero que está tratando de hacer su vida, a su modo, con su ego, su soledad. No es un héroe, nos propusimos siempre verlo desde su punto de vista, entender los hechos, sin juzgarlo, hacerlo desde los ojos mismos del personaje, sin caer en el amarillismo ni en el escándalo. Con el equipo creativo, el director, el guionista quisimos acercarnos de la manera más real, más humana posible, mostrar esos claroscuros, los contrastes que todos tenemos, y para eso nos exigimos al máximo.

“A veces el artista tiene un lado triste y oscuro, un misterio”, se puede leer en Oro Rey.

Ser productor ejecutivo de la serie, además de actor y cantante, ¿qué es lo que te permitió?

Estar metido desde el proceso, desde el vamos, desde el desarrollo mismo de los guiones. Estoy involucrado por completo, siempre fui así, de meterme al 300 por ciento, no al 100, al 300. Soy de los que están atentos a todo y la música es fundamental para mí, es parte de quien soy, así que desde siempre hubo un compromiso asumido, el de acercarme lo más posible a Luis Miguel, de encontrar la tonalidad en los diferentes momentos de su vida, porque no solo se trata de los cambios de voz sino que buscamos el sonido de cada época, reproducir el sonido del momento, y para lograrlo trabajamos con Kiko Cibrián, que es el productor y compositor original de muchos de los éxitos que aparecen en la serie, como “Suave”, que es una de las canciones que él escribió y produjo en 1992 y que ahora la hizo conmigo. Kiko es el productor de ambas bandas sonoras de la serie. Todas las canciones las grabamos para la serie y eso también hace que se trate de una producción diferente. Para mí fue muy importante involucrar a Kiko. Buscamos acercarnos a los detalles de cada canción. Fue un gran trabajo, grabamos alrededor de 30 piezas y cada una ellas representó un desafío.

El pasado 15 de abril, días antes del estreno de la segunda temporada, Spotify presentó “Qué nivel de mujer” en la voz de Boneta como adelanto de la banda de sonido oficial de la playlist Luis Miguel, la Serie. El primer tema y el segundo, “Suave”, corresponden a Aries, el álbum que le valió a Luismi cuarenta discos de platino, seis discos de oro y con el que ganó los premios Billboard al Mejor Intérprete Masculino y Mejor Álbum del año (1994).

La playlist de la serie, que Spotify actualiza semanalmente, se completará con el lanzamiento del álbum correspondiente a la segunda temporada e incluirá los éxitos seleccionados que forman parte de cada emisión, como los ya mencionados “Ayer” (que sirvió de título al capítulo de la semana pasada) y “Te extraño”, entre otros temas. Como datos curiosos, en 2018, en pleno suceso de la serie, la plataforma registró picos en el repertorio del propio Luis Miguel, con un aumento del 152% en sus streams durante las semanas en las que el show de Netflix transcurría. Las reproducciones de las canciones “Culpable o no” y “Miénteme como siempre” llegaron a dispararse en un 4000%. Boneta, por su parte, cuenta con más de 500 mil oyentes mensuales y el tema “Culpable o no” interpretado por el actor tiene más de 14 millones de reproducciones. Sus principales cinco temas suman más de 36 millones de reproducciones.

Diego Bonetaarchivo

“Con la música no solo se trata de poner voz a un personaje –confiesa el actor, que participó en Terminator: destino oculto−, me permite seguir vigente en lo musical. En estos últimos años grabé boleros, rancheras, pop. Kiko me empujó, me estimuló para ir siempre mucho más allá”.

La chica del bikini

La historia se repitió hasta el cansancio pero bien vale la pena contarla otra vez. Diego se ríe y se sorprende de la coincidencia, las llamadas vueltas de la vida. Tenía 12 años cuando cantó en Código F.A.M.A., el reality show mexicano de talentos, y lo hizo frente a miles de personas en el Zócalo, en el centro histórico de la ciudad. La canción en cuestión fue “La chica del bikini azul”, un clásico de Luismi. “Fue elegida al azar –insiste–, una maravillosa coincidencia”. Poco a poco comenzó a dar sus primeros pasos y su nombre se hizo conocido en las telenovelas Alegrijes y rebujos, Misión S.O.S y Rebelde, la versión mexicana de Rebelde Way, la creación de Cris Morena. En paralelo a la serie adolescente lanzó su disco homónimo, con gran éxito en Brasil (en Spotify se pueden escuchar las versiones en portugués), al que le siguió Índigo (2008). Su faceta como cantante le dio la oportunidad de abrirse camino en Hollywood con el musical La era del rock (2012), de Adam Shankman, junto con Tom Cruise, Alec Baldwin y Catherine Zeta Jones. En el film, interpretó temas de Journey, Foreigner y Def Leppard, entre otros clásicos del rock. “Hace más de veinte años que tomo clase de canto, la música es parte de mí, así que no descarto la posibilidad de volver a hacer algo que vaya más allá de Luis Miguel”, reconoce el Boneta que como estrella pop cantó ante miles de personas en los conciertos que abrió para Hilary Duff en México, en medio de la promoción de su propio disco, que incluía el hit “Responde”.

A pesar de que La era del rock no fue el éxito comercial que se esperaba, para Diego representó un momento clave en su carrera. Allí conoció a Cruise, al que considera uno de sus mentores, o mejor dicho, su inspiración. “Fue él el que me dio uno de los mejores consejos en mi carrera: ‘Ponte una meta y trabaja hacia atrás’”, reconoce.

Leí que fue Tom el que te aconsejó que pongas el cuerpo a las escenas más jugadas, más peligrosas. Luis Miguel no era un hombre de acción, pero no hay dudas de que vive subido a una montaña rusa.

[Risas] El consejo es válido, aplica totalmente. Trabajar sobre dos líneas temporales me llevó a interpretar dos personajes a la vez. El de los 90, parecido al que vimos al final de la primera temporada, con más éxito, más poder, y el otro, el de 2005 en adelante, como un hombre con cicatrices, con otro cuerpo, otra voz, otros tics. Y en el transcurrir de los capítulos, esas diferencias son más notorias, vemos esos cambios en el personaje, esa transformación en diferentes situaciones. Fue duro a nivel físico y psíquico. Para mí fue fundamental prepararme, repasar cada detalle, pero como te decía antes no desde la imitación, sino desde la entrega emocional, y para eso fue clave mi maestro Juan Carlos Corazza, compatriota tuyo [director de teatro y maestro de actores argentino radicado en Madrid, que ha trabajado con Javier Bardem y Elena Anaya, entre otros], porque me dio los elementos para construir ese perfil, para mostrar sus fortalezas y también sus debilidades. Resulta esencial generar empatía, encontrar las razones de por qué hace lo que hace. No se trata de justificar, sino de profundizar en su carácter, en lo que vivió, en lo que vive. Alrededor de él hay un aura de misterio, durante un tiempo estuvo lejos de los escenarios. Al meterme en su historia pude entender lo que le pasó, lo que vivió. Siempre fui un seguidor de su música, es un cantante que admiro, de gran talento, y gracias a la serie descubrí otras facetas, al ser humano, a Micky, como lo llama su círculo más íntimo. Descubrí a una persona que como todos nosotros también es vulnerable.

Luz, cámara, ¡acción! Momento de rodaje en la habitación de un hotelJuan Carlos Polanco/Netflix

En las últimas semanas se viralizó una entrevista en la que Diego le cuenta al periodista de la CNN el consejo que le dio Jamie Foxx para interpretar a Luis Miguel: “Le dije: ‘Jamie sé que hiciste Ray [la biopic sobre el músico Ray Charles], ahora me va a tocar hacer una serie de un cantante latino’. Me preguntó cuál, le dije Luis Miguel y respondió ‘That is spicy’ [”Eso está picante”]”. Diego contó que el actor conocía al cantante azteca por el romance que tuvo con Mariah Carey, a finales de la década de los 90. Según detalla, Foxx le dijo que uno de los puntos más importantes que tendría que lograr es “que no haya una sola referencia de Luis Miguel en la serie para que el público se meta en la historia y te vea a ti como a él en todas las fotos, las portadas de los discos, todo, hazlo”. Y así fue. En la serie, Diego es Luis Miguel en todos los detalles y recreaciones. “Como actor estudié cada video, cada entrevista –asegura–, pero lo que más me enriqueció fue el tiempo compartido con él. Fui una esponja. Lo observé, lo escuché. Compartimos momentos y charlamos, me dijo cosas que solo quedarán entre nosotros, pero que me ayudaron mucho a mí y también a los escritores con los que estuvo en contacto y ayudó en la investigación. No interfiere, como muchos creen; deja que la historia fluya, que el equipo creativo haga su parte. Sinceramente, esta segunda temporada fue muy intensa, de verdad estuve metido al 300 por ciento, como productor, como cantante, como actor en dos líneas de tiempo y todo lo que eso significa”.

Un trabajo milimétrico

La transformación física de Luis Miguel que se vio en los saltos de tiempo en los primeros episodios dio que hablar en las redes. Generó algunos memes y obtuvo el visto bueno de los más fieles seguidores de El sol de México. En el detrás de escena que compartió Netflix, Boneta cuenta que inicialmente convertirse en Luis Miguel de 2005 le llevaba seis horas, pero poco a poco pudieron ajustar el proceso y lograr la transformación en 120 minutos. “Contamos con un gran equipo para conseguir este cambio y mostrar al cantante ya maduro. El ganador del Oscar Bill Corso es quien creó la caracterización y trabajó con el equipo liderado por El Tigre Mora. Es un trabajo milimétrico, es un verdadero arte en sí mismo. Siempre dije que un año para Luis Miguel, son como años de gato, son nueve nuestros”, idea que Boneta reafirmó en el detrás de escena: “Aunque no es tanta la diferencia, ya que uno tiene 25 y el otro 35 años, son 10 años que pesan como 30. Tener la máscara, los dos cachetes y la frente logran un impresionante cambio”.

En una escena de la película La era del rock, de 2012, junto a Julianne Hough David James – Warner Bros. Pictures

Con todos los elementos dignos de un buen culebrón, la serie que produce el mismísimo Luis Miguel Gallego Basteri –tal su nombre completo– develó en los primeros cuatros episodios lo que ocurrió con su madre, Marcela Basteri; la ruptura con la familia de Luisito Rey, las decisiones que poco a poco lo alejaron de sus hermanos Alex (Juanpa Zurita) y Sergio Rey “Serginho” (interpretado por Axel Llunas, el hermano de Izan, quien hizo de Luis Miguel pequeño en la primera temporada), además de mostrar el accidente que sufrió el cantante en uno de sus conciertos y con el que se confirmó su problema de audición (padece de tinnitus, enfermedad que puede alterar la percepción sonora). Otro de los temas que se desarrollará durante la temporada y que en el capítulo de esta noche volverá a cobrar protagonismo es la relación con su hija Michelle Salas (en la piel de la argentina Macarena Achaga).

“La vida de Luis Miguel supera toda ficción”, bromea, pero bien sabe que es cierto. Y si todo este tiempo se especuló acerca de sus silencios, alejamientos y romances, hoy es el cantante el que lo cuenta todo en su propia serie. Ya en el capítulo anterior se palpitó uno de los momentos bisagras de su vida, un golpe artístico y personal: la muerte de Hugo López, el representante, interpretado por el argentino César Bordón.

“López fue su salvación en uno de los peores momentos de su vida –aseguran los autores Javier León Herrera y Juan Manuel Navarro, en la biografía Oro de Rey–. Los malos presagios se cumplieron. López no pudo superar el cáncer de colón y falleció en el mes de noviembre de 1993. Casualidades de la vida, tal como le sucedió con su padre, la fatal noticia lo sorprendió en Sudamérica, en suelo argentino. Fue el punto final a una época transparente y dorada. Un contraste enorme con la época posterior, en la que el hermetismo llegó a tales extremos que parecía un fantasma inaccesible que llegaba y salía de los recintos en una camioneta blindada negra sin que nadie pudiera saber, tocar, hablar. Después de la época de Hugo López, no fue capaz de rodearse de gente con la capacidad de manejarlo eficientemente”.

La serie tiene todos los condimentos de un buen culebrónCamila Jurado/NETFLIX

Desde el primer capítulo vimos aparecer en escena a Patricio Robles (el mexicano Pablo Cruz Guerrero), empleado de la empresa de López, ambicioso, calculador que busca escalar lo más rápido posible alrededor de Luis Miguel. Robles es un personaje ficticio, una supuesta combinación de los dos representantes que tuvo Luis Miguel tras la muerte de López y que tendrá un rol fundamental en las futuras decisiones del cantante. “A diferencia de otras biopics, la que aquí contamos tiene a la mayoría de los personajes vivos lo que lo hace complejo –analiza Boneta–. Por eso fue necesario hacer un trabajo de investigación, cuidar los detalles, no caer en el amarillismo ni en lo caricaturesco. Por eso, los escritores buscaron la mayoría de voces posibles para ser fieles y cuidadosos con la historia”.

Lo que se viene

En las redes especulan cuáles serán los episodios que narrarán los romances más conocidos del cantante, entre ellos el que mantuvo con la cubana Daisy Fuentes, reconocida presentadora de MTV, y con la cantante Mariah Carey. “Yo pensaba ¿quién es ese tipo? Él estaba tomando mucho… Pero una pequeña parte de mí estaba intrigada”, reveló detalles del primer encuentro que tuvieron en un restaurante en Aspen, Estados Unidos, en la autobiografía The Meaning of Mariah Carey, que publicó en 2020, y en la que narra en el capítulo que tituló El Elvis latino la relación que mantuvo con Luis Miguel, entre 1998 y 2001. “Él era increíblemente romántico y espontáneo. A pesar de que todo era grandioso y emocionante, estaba lejos de ser perfecto –asegura Carey en el libro–. Él había pasado por mucho y perdió a su madre cuando era muy joven. Por lo que me dijeron, su padre era muy difícil y controlador. Hice mi mejor esfuerzo por apoyarlo emocionalmente, pero yo estaba pasando por mis propias cosas, y llegó un punto en el que ya no pude lidiar con esto. No nos estábamos ayudando a sanar”. Será Jade Ewen, la actriz y cantante británica de ascendencia jamaiquina, quien se pondrá en la piel de Mariah. Su nombre colmó las redes cuando subió a Instagram la portada de la autobiografía de Carey y escribió: “Mi ídola absoluta. Mi razón para cantar y mi mayor inspiración. Su fuerza, talento y fe son incomparables. ¡Qué reina absoluta!”, a lo que Diego respondió con tres emojis de fuego.

Diego BonetaMike Rosenthal / netflix

“Dicen que eres un gran crooner”, comenta Frank Sinatra en el tráiler oficial con el que se presentó la serie, y que contará uno de los momentos artísticos más importantes de Luis Miguel. Diego no quiere anticipar demasiado aquel encuentro en el que escucha a Frank y a Luismi cantar “Come Fly With Me”, pero del que seremos cómplices está noche de la gestación del registro histórico que se puede palpitar en YouTube: “Estoy muy feliz de estar aquí esta noche porque, cuando era niño, tuve la oportunidad de escuchar las canciones de Frank Sinatra, así que creo que aprendí inglés por sus canciones. Años después tuve la oportunidad de cantar en un álbum suyo, Duets II; ese fue un sueño hecho realidad. Así que feliz cumpleaños, Frank, muchas gracias’’, dice Luis Miguel, vestido con un elegante esmoquin y micrófono en mano, en los instantes previos a cantar en la fiesta privada por el 80° cumpleaños de Sinatra. Eran tiempos en los que se especulaba con el croosover, con el salto del mexicano al mercado anglo de la mano de Quincy Jones y Emilio Estefan.

Al comienzo de la charla hablamos de tu tarea como productor, que venís desempeñando desde hace tiempo y cada vez con más fuerza. ¿Por qué cruzar esa línea, la que divide la actuación de la producción?

Más arribita también hablamos de Cruise. Cuando trabajé con él descubrí ese rol, ese trabajo, no el que solo pone su nombre en los créditos, sino el qué está, el que se mete, el que toma decisiones, el que quiere mejorarlo todo, no solo su trabajo. Yo soy de los que meten con todo, al trescientos por ciento, en cierta forma era un paso natural. Cuando me ofrecieron producir la serie, ya desde la primera temporada, para mí fue increíble, porque fue un aprendizaje intenso, completo, y así confirmé que esto es lo que quiero. Ahora con mi compañía me involucré en diferentes proyectos. Por un lado, Brujo [producción para HBO Max que protagonizará y está basada en los hechos reales que rodearon a Adolfo Constanzo, un asesino serial al que se lo denominó también narcosatánico, y que inició todo un culto durante los 80. Contará con la dirección de Humberto Hinojosa y el guion de Daniel Krauze, la dupla de Luis Miguel]. Y por otro lado, la adaptación del cómic de origen latino El gato negro [una serie que será dirigida por Robert Rodriguez para Apple TV].

El 21 de mayo próximo se estrena en los cines de Estados Unidos Nuevo orden (New Order), la premiada película de Michel Franco, que Diego protagoniza y también produce. “Estoy muy orgulloso de este film. Es la primera película mexicana que produje. Es una historia dura, que contiene un mensaje importantísimo. Sigue siendo muy especial para mí –dice entusiasmado de la obra que se quedó con el Premio del jurado en el Festival de Venecia−. Me gusta diversificarme, salir de la zona de confort, moverme entre producciones independientes, blockbusters, cine, series de televisión, asumir retos”.

Tenías 16 años cuando te mudaste con tu familia a Los Ángeles para estar más cerca de Hollywood y hacer el recorrido que todo actor hace. Hoy pareciera ser que el panorama cambió, que se diversificó, por decirlo de alguna manera. ¿Crees que el streaming ayudó en esto de romper barreras, de desdibujar fronteras?

Cambiaron muchísimo las cosas. Cuando me instalé en Los Ángeles conseguir papeles que no fueran del típico estereotipo latino no resultaba nada fácil. No digo que ahora lo sea, pero sí hay una apertura a contenidos que no sean solo en inglés. Resulta muy interesante todo lo que está sucediendo, el poder de los streamings, como tomamos contacto con producciones de todas partes del mundo, como lo importante es la historia y no el idioma. Lo que ocurrió con Dark, la serie alemana, es un buen ejemplo, lo que ocurre con Luis Miguel que está haciendo su recorrido no solo en el mercado hispanoparlante. No hay duda que el streaming ayudó a borrar esas fronteras y romper con ciertos prejuicios.

Esta noche, estará disponible el quinto capítulo de la serie y las redes sociales volverán a estallar con comentarios, críticas, fotos y memes. Con cada estreno nos sumergimos en las luces y sombras del “Sinatra latino”, como lo llegaron a llamar. Diego está atento a las reacciones, le gusta la adrenalina que siente cada domingo y las reflexiones que conllevan cada decisión de Luismi: “El éxito y la fama plantean desafíos inimaginables –reflexiona Boneta− . Pesa llevar la corona, ser el rey, el sol. Todo tiene un precio, un costo alto, por sobre todo en la vida personal. Luces y sombras”.

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