Del teatro a la pantalla, para que los chicos compartan en familia


La continuidad del cierre de salas teatrales lleva a buscar las alternativas en pantalla que se fueron afinando a lo largo del año de pandemia. La plataforma Teatrix, de obras de teatro filmadas a varias cámaras y con calidad HD, incluye un repertorio de obras para chicos, accesible por suscripción mensual en los televisores inteligentes, el celular o la computadora. Una selección de esas obras permite volver a ver alguna puesta en escena memorable, agregando tal vez pequeños espectadores que recién ahora podrían interesarse por ellas, y conocer otras a las que no se llegó a presenciar desde la butaca presencial, incluida una –ojalá fueran más– de otras plazas teatrales.

El Topo se asoma a la orilla del río y traba amistad con Rato, un roedor de agua de vida apacible. Más conflictivo resulta el vínculo con el Sapo, rico, egocéntrico, amante de los autos veloces. Rápidamente entra en colisión –literal y figurada- con su entorno y se convierte en víctima fácil de la ambición de las comadrejas salvajes del bosque. El musical filmado en el London Palladium está basado en el cuento The Wind in the Willows, un clásico de la literatura infantil británica de Kenneth Grahame, publicado por primera vez en 1908. La adaptación escénica, firmada por parte del equipo creativo del musical Mary Poppins, parte de una exposición bucólica de la vida en la naturaleza, plena de imágenes bellamente plasmadas por la escenografía y la iluminación. Pasa luego a la acción más intempestiva con las volteretas deseadas e indeseadas del Sapo, interpretado por el histriónico Rufus Hound. Y culmina con una reivindicación –un tanto forzada- de la amistad de Topo, Rato y Sapo, más allá de las conductas poco empáticas de este último. La excelente filmación a varias cámaras –incluida una cenital- le agrega ritmo y primeros planos de interés a la obra dirigida por Rachel Kavanaugh.

131 min., original en inglés, con subtítulos en castellano.

Vivitos y coleando 2, con Laura Oliva

“Te veo bien…“ La estrofa cantada por los actores en el arranque del segundo capítulo de Vivitos y coleando, el clásico ciclo de Hugo Midón y Carlos Gianni, aplica a la misma obra, no importa el tiempo que lleva haciendo reír y emocionar a grandes y chicos. Se ve y escucha muy bien, en la puesta en escena de Manuel González Gil que protagonizan en la función filmada Carlos March, Laura Oliva y Julián Pucheta. Las narices rojas cantan y bailan al ritmo de temas que ya atraviesan generaciones, como “Cortitos“, aquí convertido en consigna de una directora de circo autoritaria que reprime la musicalidad de sus payasos ,“Me miro en el espejo“, para descubrirse cómo se es, “Aladino“, que ni con la lámpara mágica puede resolver los problemas argentinos… Los personajes de Midón no eluden reírse con emoción e inteligencia tanto en las malas como en las buenas. Como dicen cantando, “un buen payaso, nunca se hace esperar“.

74 min.

Saltimbanquis, filmada en la sala Casacuberta del Teatro San MartínGentileza Teatro San Martín

El burro se pasó la vida trabajando para otros, el perro fue fiel a amos que no le correspondieron, la gallina se cansó de que la patrona le robara los huevos del nido y huyó de la amenaza de pasarla a puchero. Y el gato salió por las terrazas a recuperar la libertad perdida. La fábula de los animales que se unen para formar una compañía de artistas ambulantes pone en evidencia que „cuatro solos son poquito, pero cuatro juntos son un montón“, como dice una de las canciones. Así se revertirá el sometimiento de antaño a un triunfo de la fuerza solidaria. La puesta en escena de Pablo Gorlero, filmada en el Teatro San Martín y ganadora de premios ACE, Hugo, Atina y Teatros del Mundo, alterna con fluidez entre la caracterización de cada uno del cuatro personajes protagonistas, su ensamblaje en un conjunto variopinto y un entorno coral de niños y niñas que cantan y bailan con ellos. Con libro de Sergio Bardotti y música de Luis Bacalov, sobre el cuento Los músicos de Bremen, de los Hermanos Grimm. Con actuaciones de Magalí Sánchez Alleno, Julián Rubino, Mariano Mazzei, Laura Silva, Mariel Rueda, Nicolás Leguizamón, Francisco Tortorelli, Sheila Saslavsky y un elenco de diez niños.

74 min.

Lali Lastra, en María Elena

La obra de María Elena Walsh es uno de los tópicos más recurrentes de la cartelera infantil. En este caso, el foco está puesta en la autora, más aún, en el proceso de creación que genera la poesía y sus canciones. La obra de Héctor Presa, protagonizada con ductilidad por Lali Lastra, retrata una María Elena que no pretende ser fielmente biográfica de la escritora real, sino que construye al personaje que podría ser usina del disparate, desde la óptica de los chicos. La trama se inicia así con un grupo de niños que visita a María Elena y se encuentra con una persona adulta mucho menos estructurada que ellos. Al menos al comienzo. A medida que avanza la obra, encontrando letra y tonos de las canciones, comparten con María Elena la felicidad del juego en un mundo al revés de la lógica convencional. Por el grupo La Galera Encantada.

52 min.

Yatencontraré, con Daniel Casablanca y Guadalupe Bervih

En la aldea Miní viven los Garciareté con sus siete hijas y los Pereyraté, con sus siete hijos varones. Y nadie más. Salvo el chancho, el sapo, el yaguareté y el yacaré. Y algún secreto. Daniel Casablanca, histórico integrante de Los Macocos, y Guadalupe Bervih se alternan entre narrar e interpretar un cuento con música en vivo y la ambientación litoraleña de los fascinantes dibujos de arena de Alejandro Bustos, también creados desde un costado y proyectados sobre el fondo del escenario. Con el agregado de que las cámaras también se pueden acercar a la mesa de arena para pispear sobre la singular forma en que la mano deja caer los granos de arena animando paisajes y personajes. Con dirección de Andrés Sahade.

47 min.

Las aventuras de El Botella, con el carismático Enoc Girado y Diego Sassi Alcalá

Un chico en busca de sus padres, desde el desamparo. Se destaca el niño actor Enoc Girado, desenvuelto y con una asombrosa voz para el canto escena. Recorre recuerdos y avatares diversos en el camino cruzando mares hacia el reencuentro con sus padres, en cuadros desplegados en el estilo exuberante de Diego Corán Oria. Personajes marginales, figuras de fantasía, protagonistas de una conflictividad social ambientada a mediados del siglo pasado marcan las estaciones del recorrido del pequeño Botella. Forman un coro multicolor, por momentos de tonos un tanto oscuros, a la voz solista, clara y llana, del niño, sobre la partitura eficaz de Jorge Soldera. Con buen ritmo, sostenido por el humor que permite abordar una historia melodramática sin decaimiento.

95 min.

La talentosa Ana María Cores, en Musiquitas, de Maestro y Vainman, con canciones de Sergio Dantí

Ana María Cores es la estrella que brilla en la obra de Jorge Maestro y Sergio Vainman. Sobre el escenario es la tía de tres sobrinos un tanto traviesos, que abren el juego musical con un bello quodlibet, una superposición armónica de melodías que entreveran paseos en caballito y vendedores de empanadas, flores y globos. Una vez que llega la tía, sabia y distraída, se inicia la ronda de breves cuadros que dan pie a las canciones con acompañamiento de piano en escena. La tía es fuente de diversión para sus sobrinos, y también de intriga, porque trae una valija misteriosa de la que salen, aun sin abrirla a los demás, historias y canciones de pájaros con ansias de libertad, cajitas mágicas de risas y ratones que se duermen si les hacen un mimo. La puesta en escena de Pablo Gorlero rescata la obra con canciones de Sergio Dantí como “La fábrica de nubes“, que años atrás se hicieron populares entre los más chicos. A Cores la secundan Hernán Lewcowicz, Silvana Tomé y Federico Rodríguez Salcedo.

59 min.

Conocé The Trust Project



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *