Crítica de “Teresita, una vida de mierda”: Un musical que huele bien



En un ataque de angustia -o, tal vez, quizás, en una de ésas, hasta de hartazgo y/o cordura- Teresita entra al baño de su casa, y no lo piensa más. Toma el envase de Procenex y se lo baja entero. Había intentado cortarse las venas con una lima de uñas, ésas que no tienen filo, o ahorcarse con un cable. Pero nada. Y nada parece va a apartarla de su camino, ése del que Ricardo se bajó y decidió ir a comer un panqueque -nada menos que el 147, el favorito de Teresita- con otra mujer.

Teresita, una vida de mierda es gráfica hasta en el título. La protagonista entabla relación, dialoga y sigue los consejos de dos, ejem, soretes en sentido literal. Ellos, que la conocen de bien adentro, tratarán de devolverle algo de la autoestima que Teresita supo tener, no como ahora que está atravesando una etapa entre mística y patética.

Si Teresita, una vida de mierda no fuera un musical, a lo mejor no causaría tanta gracia. Pero las letras de las canciones y las coreografías -especialmente las que ejecutan los… recién llegados- son los puntos más altos. La historia, la trama en sí, termina siendo una excusa para que los intérpretes y quienes estuvieron detrás -y siguen en la cabina- creando el musical demuestren de lo que están hechos.

Chechu Vargas integra el ensamble de “La desgracia”, y salta a un protagónico en una obra en la que participó, también, en la escritura del libro y las letras de las canciones.

O sea.

También la dirección vocal es muy acertada. Dentro del disparate -en el mejor de los sentidos- que se ve en escena, durante los 70 minutos que dura la obra se diría que los actores no dan respiro, como tampoco mal olor. La entrega de los tres, acompañados al piano por Agustín Konsol, es total y la verdad es que ellos transpiran la camiseta, el chaleco, todo, y ella está estupenda.

Vargas, Mariano Magnífico (“Kinky Boots”) y Nahuel Adhami, en la obra que dirige Alejandro Ibarra.

Chechu Vargas y Nahuel Adhami vienen de La desgracia (él es el cura y forma parte del ensamble), y Mariano Magnífico está actualmente en Kinky Boots.

El libro y las letras de las canciones son de Alejandro Ibarra y de Vargas, en tanto los arreglos, la música y la dirección musical son de Matías Ibarra, que últimamente fue director vocal en Chorus Line y Tommy. La coreografía, ya dijimos, de lo mejor junto con las letras, y la dirección son de Alejandro Ibarra (El club del hit).

Mirá también

Teresita… va sólo los martes a las 20.30, y en el panorama del musical independiente, los Ibarra y los intérpretes se están formando un buen nombre.

“Teresita, una vida de mierda”

Buena

Autores: Alejandro Ibarra, Chechu Vargas. Música: Matías Ibarra. Coreografía y dirección: Alejandro Ibarra. Con: Chechu Vargas, Nahuel Adhami, Mariano Magnífico. Sala: El extranjero, Valentín Gómez 3378. Funciones: martes, 20,30. Entrada: de $400 a $500.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *