Covid. Fernández logró el apoyo de los gobernadores y habrá duras restricciones



En un estado de alerta máxima -el Presidente habló de “el peor momento de la pandemia”- , Alberto Fernández culminó hoy la ronda de consultas con los gobernadores para exhortarlos a pasar a un esquema mucho más duro de restricciones a la circulación.

El Presidente cosechó consenso político para avanzar con medidas más estrictas. “Percibimos un clima de cierre”, dijo a LA NACION un alto funcionario nacional sobre la recepción que encontraron entre los gobernadores durante la reunión. “Y Larreta quiere coordinar”, agregó.

El Presidente espera que, esta vez, sean los mandatarios provinciales los que vayan a fondo con medidas y el control en sus territorios. A eso los intimó, decidido a tomar él mismo las decisiones si ve que las provincias no reaccionan. Según pudo reconstruir LA NACION, Fernández les pidió a los mandatarios “hacer cumplir el DNU vigente” y analizar “qué más pueden hacer” para detener la circulación del virus.  “No podemos dejar crecer más los casos, sino no hay sistema de salud que aguante”, transmitió el jefe de estado.

Lo que aún resta definir es si las nuevas medidas quedarán por escrito en el DNU nacional, o si será una potestad de cada gobernador. El “plan A” que manejaba el Gobierno era el prorrogar el DNU actual, que fija una serie de medidas de mínima, para que luego los mandatarios provinciales avancen con restricciones adicionales en sus provincias.

Así lo confirmó hoy un altísimo funcionario a LA NACION. “La idea original es que el DNU siga como está, con los parámetros sanitarios. Por eso presionamos a los gobernadores para que tomen medidas adicionales que restrinjan aún más la circulación. Si vemos que no lo hacen, agregamos más medidas en el DNU”, señaló.

A pesar de haber cosechado consenso político, Fernández tenía que definir si las nuevas restricciones pasarán por su lapicera y tendrán alcance nacional, o si confía en las provincias para que bajen el martillo. Culminada la ronda de consultas (con expertos y con las provincias) el Presidente esperaba sentarse con su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y con la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, para tomar las resoluciones finales, que se comunicarían oficialmente entre hoy a la noche y mañana temprano, dijeron fuentes oficiales.

Hasta ahora, el DNU toma como referencia tres indicadores: aumento de los contagios en los últimos 14 días (razón), cantidad de casos sobre la población (incidencia) y ocupación de las camas de terapia intensiva. Así, divide al país en cuatro grupos -bajo, medio y alto riesgo y alarma epidemiológica- con distinto nivel de restricciones.

A la luz del aumento de casos en los últimos días en provincias como Córdoba, Santa Fe y Mendoza -además del AMBA- son cada vez más los lugares que quedarían catalogados en “alarma epidemiológica”. En esas regiones, está prohibida la circulación a partir de las 20 y suspendidas las clases presenciales, entre otras medidas.

En el intercambio con los especialistas, los expertos plantearon al Presidente que se asiste a un escenario “muy complejo”, ya que hay “mucha diseminación de variantes de alta transmisibilidad” y una mortalidad preocupante. Los expertos reclamaron terminar con la atención en los locales gastronómicos, cerrar comercios no esenciales y sostener la virtualidad educativa.

Anoche, Fernández había mantenido una reunión virtual con 12 gobernadores del país. Hoy completó el esquema con otras 11 provincias y la Ciudad. Estuvieron conectados el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Mariano Arcioni (Chubut),  Sergio Ziliotto (La Pampa), Rodolfo Suarez (Mendoza),  Omar Gutiérrez (Neuquén), Arabela Carreras (Río Negro), Sergio Uñac (San Juan), Alberto Rodriguez Saá (San Luis), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gustavo Melella (Tierra Del Fuego), y el vicegobernador de Córdoba, Manuel Calvo.

Hoy, Kicillof brindó pleno respaldo a las palabras de Fernández. Se mostró predispuesto a “respetar las decisiones del Presidente” y consideró que “gracias a las medidas que se tomaron anticipadamente desde Nación se evitó una catástrofe sanitaria”.

Rodríguez Larreta también transmitió su preocupación por la situación actual y sentenció: “Vamos a coordinar esfuerzos con Nación y coincidimos en que hay que poner más restricciones. Mostrarnos juntos es un muy buen mensaje”. El jefe de gobierno porteño pidió ser lo más restrictivo posible en el uso del transporte, controlar más a los locales gastronómicos y poner el foco en los encuentros sociales y en los espacios públicos. “Hay que eliminar las reuniones sociales puertas adentro”, dijo el alcalde porteño.

El resto de los gobernadores coincidió en la necesidad de medidas más estrictas. “La mayoría amplia de los gobernadores adhiere a la suspensión de las clases”, aseguraron fuentes oficiales. “Manifestaron que hay que tomar la decisión de un cierre más importante, que no hay otra solución y reducir al máximo la presencialidad educativa”, agregaron.

A pesar de que se incorporaron a la reunión nacional, el AMBA mantendrá una dinámica propia para definir los pasos a seguir, luego de que Rodríguez Larreta se mostrara predispuesto a imponer restricciones más duras. Ayer, los equipos de Ciudad y Provincia estudiaron propuestas de medidas adicionales para paliar los contagios, para luego intercambiarlas con el objetivo de que exista una coordinación en el área metropolitana.

En Uspallata ya dejaron trascender que el foco de las medidas estará en las reuniones sociales. Tienen medido que es el momento de mayor contagio y por eso que apuntan a un confinamiento de fin de semana, además de reducir -sin eliminar- las clases presenciales.

“Nosotros estamos completamente de acuerdo con el espíritu de terminar con las reuniones sociales del fin de semana. Ahora ¿cómo lo implementás? ¿Qué se puede hacer y qué no? ¿Cómo lo controlás? ¿Prohibís la circulación? ¿Cerrás comercios, gastronómicos, plazas y actividades deportivas? Queremos ver esa letra chica para emitir opinión”, dijeron cerca de Kicillof. El regreso de la coordinación es una situación forzada por el nivel de contagios, pero de ningún modo desdibujó la rispidez por los cortocircuitos de semanas anteriores.

La provincia pretende mantener la suspensión de clases presenciales y restringir la atención en comercios, dos medidas que le pegan en el corazón de la Ciudad. “Lo más importante es que coordinemos y que haya mucho compromiso y control. Sino se pierde autoridad y la gente no cumple”, señalaron en la gobernación bonaerense, donde mañana mantendrán una reunión con los intendentes.

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