Coronavirus: Horacio Rodríguez Larreta avalará las medidas de Alberto Fernández y suspenderá las clases presenciales



El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, avalará la decisión del presidente Alberto Fernández de decretar un confinamiento total durante nueve días en todo el país ante la suba de casos de coronavirus. En la Ciudad coinciden con la Casa Rosada en que la Argentina atraviesa el “peor momento” de la pandemia y desde el lunes hay una fuerte “preocupación” en la sede de Uspallata por la situación epidemiológica.

“Queremos dar un golpe de conciencia. La situación es límite y no es un momento para mostrarnos desacoplados a la Nación y la provincia”, reconocen en el Gabinete porteño.

Según indicaron fuentes porteñas a LA NACION, Larreta acompañará en esta ocasión la estrategia sanitaria del gobierno nacional. El alcalde encabezará esta noche, a las 21.30, una conferencia de prensa para hacer los anuncios. Lo acompañarán el vicejefe, Diego Santilli, el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, y los ministros Fernán Quirós (Salud), Soledad Acuña (Eduación) y Juan José Méndez (Transporte).

El alcalde porteño, quien participó de la reunión de Fernández con los gobernadores, se reúne desde las 17 con sus colaboradores para definir los próximos pasos y cómo se aplicarán las nuevas restricciones en la Ciudad. Uno de los temas que deben evaluar es cómo seguirán las clases. Tras la decisión del Poder Ejecutivo nacional de dar marcha atrás con la suspensión del feriado puente del 24 de mayo, solo quedarían tres días laborables -y con clases- de los nueve de confinamiento general.

En ese marco, Larreta anunciará que correrá el calendario escolar de la semana próxima: los días miércoles, jueves y viernes no habrá clases en la Ciudad. Esos días serían recuperados entre el 20 y el 22 de diciembre.

A partir del lunes 31 de mayo, prevén en Uspallata, volverían a retomar el esquema de clases presenciales en el nivel inicial, primaria y educación especial. En tanto, el secundario seguirá con el sistema bimodal.

Durante el cierre total que impulsa el Presidente solo podrán circular los trabajadores esenciales y se mantendrán abiertos los comercios que venden alimentos y farmacias.

Larreta planea prohibir los encuentros sociales tanto en domicilios como en lugares públicos. “Solo vamos a permitir la circulación para actividades de cercanía o para ir a caminar”, anticipan fuentes porteñas.

En el esquema que imaginan en la Ciudad, quedarán abiertos los negocios esenciales (alimentación y farmacias, principalmente). Los comercios no esenciales “podrán atender de la puerta para afuera”. En tanto, los locales de gastronomía funcionarán únicamente bajo la modalidad de “delivery o take away”.

No se permitirán las actividades de la construcción ni las ceremonias religiosas. Tampoco podrán abrir los clubes ni las peluquerías. Se cerrarán los patios de juegos infantiles y solo se permitirán los deportes individuales.

Para bajar los contagios, apuntan a reducir la circulación y limitar los encuentros sociales. Las nuevas restricciones regirán hasta el 30 de mayo.

“Queremos que la gente entienda que no podemos relajarnos”, apuntan.

Horacio Rodríguez Larreta Tomás Cuesta

En paralelo, el jefe de gobierno planea reforzar los controles, con unos 3000 agentes, para garantizar el cumplimiento de las restricciones. Así, intentan “generar conciencia” en los porteños sobre la necesidad de evitar las aglomeraciones y persuadir a los ciudadanos para que respeten el distanciamiento social.

Habrá más controles en los centros de trasbordo y bocas del subte. Se cerrarán 71 accesos a la Capital, sobre todo en la General Paz.

En la Ciudad ponen la mira en las reuniones sociales, ya que entienden que son el principal foco de contagios. “Estamos viendo cómo podemos generar un cambio de conducta y desalentar esos encuentros”, anticipó ayer un funcionario porteño.

Los encuentros sociales en casas particulares continuarán prohibidos, pero en la sede de Parque Patricios planean pedir asistencia a los consorcios para que colaboren con el cumplimiento de esa restricción.

Cerca de Larreta niegan que su aval al endurecimiento de las medidas de Fernández implique un “giro” en su postura. “Siempre dijimos que tomamos las decisiones basados en datos y que si era necesario reforzar las restricciones, lo íbamos a hacer”, dicen.

En el Ejecutivo porteño admiten que el sistema de salud está bajo presión -la ocupación de camas de terapia intensiva está en un 80% en el sector público- y esperan que los próximos días serán muy tensos.

En el gobierno de Larreta entienden que es el momento para reforzar las restriccciones, ya que observan que la media de contagios es alta y, además, esperan avanzar durante los próximos 15 días con el plan de vacunación. Ayer, la Nación les envió un nuevo lote de la Sputnik V y se prevé que llegarán a la Ciudad más de 350.000 dosis de Astrazeneca entre pasado mañana y el lunes. “Vamos a poner a tope nuestro sistema de vacunación, aplicando entre 30.000 y 35.000 dosis por día. Podríamos llegar a la segunda o tercera semana de junio con el 40% de la población de la ciudad vacunada”, aventuran en el gabinete de Larreta.

Con ese número, entienden en la Ciudad, empezaría a “aflojar” el aumento de casos. “Por fin, vemos una luz al final del túnel para tener algún nivel de certidumbre”, reconoció un funcionario porteño.

Recorrido por bares de zona Doho en Saavedra. Santiago Filipuzzi – LA NACIONConocé The Trust Project



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