Coronavirus: Famosos en pantuflas, qué hacen durante la cuarentena



Por la pandemia del coronavirus, se cerraron cines y teatros, se suspendieron recitales, se cancelaron las grabaciones de los programas de televisión… Igual que el resto, los famosos -actores, músicos y conductores, entre otras celebridades- se vieron obligados a quedarse en su casa en cuarentena. ¿Cómo es la vida de las estrellas en pantuflas, sin salir a la calle ni para pasear el perro? 

“No engordar es fundamental”, planteó Susana Giménez, que está encerrada en su mansión de Barrio Parque.

“En mi casa yo no tengo nada dulce. En los últimos tiempos bajé muchísimo de peso y no quiero subir ni un kilo…”, agregó, firme en su propósito de mantener la línea Susana.

Y dio algunos consejos para no ensanchar: “Tirate al suelo a hacer abdominales. Y pensá: ‘si hago esto, dentro de un mes voy a tener los ravioles marcados’”.

También, la diva reveló: “Hace días que no veo a un maquillador ni a un peluquero”.

¿Cuál sería su rutina, entonces? “Mi plan es, a la noche, dormir al menos nueve horas. Tomar mucha agua y mucha vitamina c. Y mantenerme entretenida con libros, películas, juegos y charlas con amigos”, contó Susana, que está acompañada por Deolinda, una de sus empleadas. “Como vive acá, no se puede ir”, agregó.

En un audio que le envió al programa Nosotros a la mañana, de El Trece, Giménez también relató sus peripecias en la cocina: “Me gasté toda la caja de cápsulas para hacerme un café. Se me arrugaban todas. Ah, ¡y me hice un pollo! No lo puedo creer. Me daba miedo prender el horno”.

​Su hija, Mercedes Sarrabayrouse, publicó en su cuenta de Instagram la foto del ave (un poco pasadito). “El primer pollo que hizo mamá. Lástima que no lo puedo probar. Guardame un poco, please”. 

Florencia Peña está un poco más cachonda que Susana, con las hormonas en plena ebullición. Para sobrellevar la cuarentena, la actriz, que también forma parte del jurado de Bailando por un sueño, aconsejó: “Regalate una noche nopor (que al revés sería porno)”. Así, sin vueltas ni metáforas.

Y profundizó: “Si estás en cuarentena, que los 15 días sean nopor y felicidad. Amo fuerte toda la línea de lencería ‘hot’ que me mandaron de un sexshop. Quise hacer una foto y ahora no sé cuál de las cinco me gusta más ¿Me ayudan a decidir?”, escribió, y publicó en las redes sociales una imagen súper sexy.

Florencia Peña, muy sugerente.

También entre cuatro paredes, aunque sean las paredes de una casa amplia, con medidas como para armar una cancha de tenis, Marley juega con su hijo Mirko, que a esta altura ya es casi tanto o más famoso que el conductor de El muro infernal.

Se divierten con autitos y muñecos.

Y Marley le pide a su hijo que le haga una “llamada ficticia” al presidente Alberto Fernández y le pregunte cuántas golosinas puede comer por día.

Y el presidente le responde a través de su cuenta de Twitter: “Hola, Mirko. Decile a Marley que te autorizo a comer hasta tres pastillas de menta y dos chocolates por día. A eso podés sumarle otra golosina. Lo único que no podés hacer es salir de tu casa. Cuídense con Marley. Si ustedes no salen y se cuidan, nos cuidan a todos”.

En otro momento, Marley le activa la “tablet” para que su hijo se entretenga con el “jardín de infantes a distancia”, una alternativa muy recomendable para estos tiempos, en la que las maestras se comunican vía streaming con los chicos y les cuentan cuentos, los hacen bailar…

“Siento que estoy atrapado en El día de la marmota, la película de Bill Murray: todos los días son iguales”, señaló Marley, que para “matar el tiempo” les escribe a “amigos y familiares”, y armó un “live” por Instagram en el que se comunicó con sus amigas Florencia Peña y Elizabeth Vernaci.

Ante la consulta de Clarín, y muy amable pese a la vida obligatoriamente “inside”, yendo de la cama al living, Sandra Mihanovich armó una especie de “decálogo” de sus actividades. La cantante vive en una casa (“soy una privilegiada”) con Marita, una perra (“Samba”) y una gata (“Pepita”).

A continuación, sus ocupaciones:

1) “Hago intervenciones “live” para acompañar a la gente en su encierro.

2) Mi productora me mandó una playlist de cumbia, muy buena para poder bailar, y entonces la reenvío.

3) Chateo: estoy en dos mil grupos de whatsapp.

4) Toco la guitarra. La guitarra, en esta casa, no se guarda nunca.

5) Hago las compras en el chino y la verdulería del barrio.

6) Miro muchas series.

7) Estoy al tanto, un poco, de las noticias. Escucho la radio. No resisto a nadie que tire mala onda. No es momento de críticas, ni siquiera, constructivas. Es momento de tirar todos para el mismo lado.

8) Limpio todo con lavandina. Eso sí, la parte de ordenar todavía la tengo postergada…

9) Leo. Ahora estoy con la saga de los Osorio, de Cristina Bajo, escritora de novelas históricas.

10) Juego. Con el telefonito. Y acabo de comprar un rompecabezas por Internet, un mapamundi hermoso de 2.000 piezas. ¿Me llegará por el delivery?”.

“Como formo parte de la ‘población de riesgo’, estoy en cuarentena desde el 8 de marzo”, le contó Jean Pierre Noher, actor de 63 años, a este diario.

Y siguió: “Se canceló la película que iba a filmar en Bolivia, y me guardé. Al principio pensé que, sin poder ver fútbol, esto iba a ser muy difícil de sobrellevar. Pero no, por suerte encontré nuevas actividades. Y volví a hacer cosas que llevaba tiempo sin hacer: clasifiqué dvds por género, me corté el pelo… Ah, y algo de lo que estoy muy orgulloso, edité un video para sumarme a la campaña del ‘quedate en casa’. También estoy craneando un segundo disco y proyectos de películas… Hay que estar preparados para el día después… ¿Cómo me arreglo con los víveres? Cada dos o tres días, mi hijo Michel me hace las compras. También me ayuda mi vecino, el Oso. ¿Ejercicios físicos? Sí, como tengo una terracita con sol, hago algunas rutinas de gimnasia. ¡Y riego las plantas! También, aunque sea a través de una pantalla, gracias a la aplicación Zoom puedo seguir cenando con mis amigos, como hacemos todos los domingos”.

Moria Casán prefirió no revelar su intimidad en este momento de “retiro espiritual globalizado”, tal como se lo definió a Clarín, y simplemente señaló: “Lo que sí quiero contar es que estoy usando en todas mis publicaciones el arco iris que eligieron los chicos de las escuelas para decir que la tormenta pasará pronto. No uso un arco iris sino dos”.

“Autoaislado desde el 13 de marzo”, José María Muscari se entusiasma con la consigna: “siempre, en cualquier caso, es fundamental mantener una mentalidad positiva”, dice.

Y cuenta sus secretos: “Para pasar la cuarentena lo mejor posible me sirve fijarme rutinas. Me levanto a las 11/11.30, llamo a mi mamá para ver si necesita algo (tiene 75 años y está dentro del ‘grupo de riesgo’), hago una hora de entrenamiento on line con mi personal trainer y cocino: sí, yo, que siempre ando con viandas o comiendo afuera, nunca preparé tantas comidas como en estos días. ¡Y me encanta hacerlo! También es muy importante no descuidar los proyectos: hago listas de posibles obras de teatro, listas de actrices…”.

Muy activo en las redes, y con la idea de “sacarles una sonrisa a sus seguidores”, Leo Sbaraglia se entretiene a su manera: hace ejercicios de ventriloquia, se corta las uñas de los pies, mira películas protagonizadas por él o por colegas, toma mate, ordena las repisas, levanta pesas… Un polifuncional, podría definirse.

El Chino Darín pasa los días junto a otra figura de la actuación: Úrsula Corberó, su pareja, conocida mundialmente por su personaje de “Tokio” en la serie La casa de papel.

Úrsula viajó desde Madrid a Buenos Aires el 11 de marzo, pocos días antes de que se restringieran las salidas, y se instaló en la casa de Darín junior.

“Cuidemos a la población vulnerable”, planté el Chino en las redes sociales.

Y avanzó: “No es joda lo que se viene, pero depende de nosotros. Organícense, sigan las medidas y tómenselo en serio. Las mejores decisiones se toman con calma”.

Algo más descontracturada que el Chino, Jimena Barón optó por contar con gracia cómo son sus jornadas junto a Momo, el hijo que tuvo junto a Daniel Osvaldo, delantero de Banfield y aspirante a estrella de rock.

“A mí me pasa con esta criatura de Dios, y no sé si le pasa a otra mamá o papá…”, arrancó la actriz y cantante.

Y detalló: “Mi hijo se me pega, me copia el horario… Entonces, si yo me levanto, él se levanta; si yo me duermo, él se duerme… ¡tipo dos de la mañana! ¡No me queda ningún horario ‘de adulto’. Desde que esto empezó (en referencia a la cuarentena), no vi ni una sola película para grandes, no pude ver el noticiero más que con el teléfono, y no pude… otras cosas”.

Luego, la Cobra reveló su “plan maestro”. “Como él no tiene reloj, no sabe qué hora es. Entonces voy a amasar pizzas ahora, que son las seis de la tarde. Le voy a dar la pizza, le voy a decir que es mucho más tarde y que se duerma. Y voy a intentar ver una película para grandes”.

Se sabe: la tira Separadas, que se emite por El Trece, es uno de los programas más vistos de la televisión argentina. Pero, también por el coronavirus, debió cancelar la grabación de sus capítulos y anunció que volverá estar en pantalla “en abril”.

Marcela Kloosterboer es una de las figuras de la ficción de Polka. Y por estos días tuvo que suspender el festejo de cumpleaños, “de cuatro”, de Juana, la hija que nació de su relación con su marido Fernando Sieling.

No hubo torta gigante, candy bar personalizado ni canciones de Panam. Fue un festejo simple, en familia (la pareja tiene otro hijo, Otto, de nueve meses). Marcela destacó la actitud de Juana, que entendió perfectamente por qué se cancelaba su celebración: “Los niños son sabios: se puede, se puede, no se puede, no se puede”.

Pese a todo, la intérprete se mantuvo de muy buen ánimo. Y le dedicó estas tiernas palabras a su heredera: “Feliz cumple, chinita de mi vida. Tan amada. Personaje inigualable, habla desde que se despierta hasta que se va a dormir, divertida, risueña, despeinada, intensa, creativa, amante de los cuentos y las ‘historias reales’, ‘cantadora’ y bailarina, cariñosa, pícara, justiciera, caprichosa, juguetona, aventurera, entusiasta siempre. Feliz. Te amo con todo mi corazón y más”.

De paso, con dos fotos de “viajes anteriores al sur del país”, mostró por primera vez la cara de la nena.

Juana, hija de Marcela Kloosterboer.

Del mismo elenco que Kloosterboer, Gimena Accardi también está preocupada por la pandemia. Y contó que, para no treparse por las paredes, “me ayuda poner música, pintar, leer, limpiar, mirar series/pelis y hacer videollamadas con amigxs y familiares”.

También, aconsejó: “No se frustren ni se culpen si no hacen ejercicio, si no comen sano ni meditan ni leen 14 libros. Hagan lo que puedan para conseguir bienestar y equilibrio psíquico. Lo que les salga. Lloren, rían, escúchense a ustedes y al que tengan cerca. Bailen o quédense mirando el techo. Descansen… pero no maquinen”.

Celeste Cid, otra de las Separadas, sumó: “En general, la falta de contacto, de actividad física y de sol no nos hacen sentir bien. Por eso es importante limpiar la casa, hacer un poco de elongación, comer y dormir a horario, no estar todo el día en la cama comiendo a cualquier hora, sino sostenernos amorosamente y con consciencia también de nuestras emociones”.

“Lo más lejos que voy a salir es al pasillo”, aseguró Violeta Urtizberea, que trabajó junto a Kloosterboer y Cid en Las Estrellas.

A Violeta también se la vio plena en su rol de madre: tuvo a Lila hace seis meses y no para de jugar con ella.

“A falta de vuelos, yo te subo a este avión”, escribió la hija de Mex, junto a una imagen en la que alza a su beba y la hace planear como si fuera un Boeing de Aerolíneas.

Violeta Urtizberea, con Lila.

Julieta Díaz también está acuartelada con su hija Elena, pero en este caso, cocina: “Con tiempo para cocinar rico y sano”, explica, como si fuera una versión moderna de Chichita de Erquiaga. Y describe sus recetas: “Arroz yamaní con champis a la provenzal y mayonesa de zanahoria y curry”. O: “Galletitas de harina de almendras, miel, pasta de maní, coco rallado y limón”.

Elena, hija de Julieta Díaz, en la cocina.

Hay otras actividades para llevar a cabo en pantuflas (o en ojotas, medias o directamente descalzos). La actriz Maite Lanata, de 18 años, que se destacó en 100 días para enamorarse, ocupa las horas de encierro repasando fotos “viejas”.

“Estas son las cosas buenas de estar en casa. Encontré muchas fotos de cuando era chica, como la que me sacó mi abuelita cuando estábamos de vacaciones en Córdoba, en un pueblito llamado Agua de Oro, mi lugar en el mundo”.

Desde Canadá, donde está instalada con su marido, el cantante Michael Bublé, Luisana Lopilato hace gimnasia: “¡Hicimos ejercicio con @michaelbuble y @samuele_miccoli ! Es muy importante incluir el deporte en nuestro día a día durante esta cuarentena, así que les dejo la rutina que hicimos por si quieren incorporarla: 10 sentadillas, 10 flexiones de brazos, 10 abdominales, 10 medios. Todo, cuatro veces, ¡después cuéntenme cómo les fue!”, arengó Luisana, que este año, entre otras actividades laborales, tenía previsto hacer la versión teatral de Casados con hijos y ahora ese proyecto, como el resto de los eventos artísticos o deportivos, quedó en veremos.

Luisana Lopilato y Michael Bublé, a pura gimnasia.

En sintonía parecida, y como una buena estrategia para fortalecer las piernas, Luisa Albinoni sacó la bicicleta fija al jardín y se puso a pedalear. 

Los Pericos volvieron de una larga gira por los Estados Unidos y México y se instalaron para hacer la cuarentena, todos juntos, en la casa del cantante y guitarrista Juanchi Baleirón, sobre la calle Plaza, en Saavedra.

Ana Poluyán, mánager de la banda y ex mujer de Juanchi, le contó a Clarín: “De los seis integrantes de los Pericos, en la casa de Juanchi se van a quedar cinco: el mismo Juanchi, Willy, Topo, Chapa y Marcelo. Lo bueno es que hay una habitación para cada uno. El que decidió irse a su casa, porque vive solo, es Gastón (el bajista): no tiene a quién contagiar”.

Así, Juanchi y compañía desayunan juntos, se tiran a la pileta, vuelven a reunirse en la mesa para almorzar… Como explicó el mismo líder de la banda, “en la Maisson Baleirón hay acústicos, cocina, charlas, anécdotas y mucha sarasa…”. Este domingo 29 hicieron un show on line a beneficio de la Fundación Sí.

Andrés Calamaro también se recluyó después de haberse presentado en México.

“Una cuarentena no me incomoda en nada, el aislamiento no es ninguna novedad, pero la delación y la denuncia son lo peor de la conducta humana, me quedo en casa porque quiero…”, disparó el Salmón, fiel a su estilo siempre filoso.

Además de tocar y organizar “karaokes” a través de las redes sociales, Calamaro se dedica a escribir versos.

Por ejemplo, dijo: “Estar encerrado en casa. Con compañía ninguna. Como el monstruo en la laguna. Y amueblada la terraza. Año de tabula rasa. Hay gripe en el mundo entero. Europa cayó primero. Como Noé con la barca. Si se aproxima la parca. A templar como un torero”.

Inspirado, fue por más. Y soltó: “El fin del mundo me gusta. Le da sentido a la vida. Que la palabra prohibida. Palabra que no me asusta. El cinto que no se ajusta. No sostiene pantalones. Vamos a morir millones. Eso estaba bien sabido. Pero el tiempo no vivido. No es tiempo ni sensaciones”.

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Las figuras extranjeras también aprovechan el tiempo de la cuarentena para hacer algunas actividades que tenían postergadas.

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Algunos casos de una lista larga: el actor inglés Anthony Hopkins compartió en su cuenta de Twitter un video en el que se lo ve tocando el piano junto a su gato.

“Niblo se asegura de que me mantengo sano y, a cambio, me exige que lo entretenga… gatos”, escribió el actor.

Maluma decidió “volver a pintar”. Y Ricky Martin publicó un video en el que mostró un “cambio de look”, una idea que surgió de parte de uno de sus hijos.

Todos buscan cómo pasarla lo mejor posible durante la cuarentena.

WD

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