Córdoba: la visita de Mauricio Macri terminó en un enojo de la UCR por sus elogios a Juan Schiaretti



CÓRDOBA.- En su visita a Córdoba, el expresidente Mauricio Macri lidió con dos desafíos. Por un lado, las consultas sobre el pedido de captura de su exasesor Fabián “Pepín” Rodríguez Simón y, por el otro, con las preguntas permanentes sobre su vínculo con el gobernador Juan Schiaretti y la posibilidad de un acercamiento electoral. Creció tanto ese aspecto que la UCR provincial salió al cruce: “No tenemos nada que ver con el gobierno de Juan Schiaretti. Somos muy diferentes a Hacemos Por Córdoba y por eso somos oposición”.

Después de presentar ayer su libro en un “mano a mano” con el exministro de Turismo Gustavo Santos, hoy visitó a unos emprendedores que construyen casas con tecnología 3D, firmó ejemplares de Primer Tiempo y almorzó con dirigentes y legisladores de Juntos por el Cambio. Los ausentes fueron el diputado Mario Negri y el exintendente Ramón Mestre.

Durante estas jornadas, insistió en elogiar a Córdoba –incluso llegó a decir que no descarta mudarse a la provincia– y ratificó su buena relación con “El Gringo” Schiaretti. De todos modos, en El Doce TV, dijo: “Esta provincia creció con el peronismo, pero necesita alternancia en el poder. El que está mucho tiempo gobernando gana vicios y pierde apoyo”.

Participantes del almuerzo contaron a LA NACION que Macri les planteó que, cada vez que llega a la provincia, le preguntan por Schiaretti y les enfatizó “si es así es porque ustedes no aparecen como alternativa, a ponerse a trabajar para serlo”.

Cuando el expresidente estaba tomando el avión de regreso a la ciudad de Buenos Aires, la UCR –cuyo presidente responde a Negri– emitió un comunicado en un duro tono, sin precedentes hasta ahora. “La opinión de Mauricio Macri, como dirigente del Pro, es valiosa, pero de lo que se trata es de fortalecer Juntos por el Cambio, que tiene muchas diferencias con el peronismo de Córdoba. Los cordobeses están mal y no hay margen para la duda, queremos ser parte y profundizar un espacio político que marque con nitidez las profundas diferencias con el peronismo cordobés, al cual la posibilidad de la alternancia lo incomoda”, señaló.

Mauricio Macri almorzó con dirigentes de Juntos por el Cambio en CórdobaMac

“Trabajamos para tener un Juntos por el Cambio con identidad incuestionable, competitivo y fuerte electoralmente para ser una alternativa diferente, seria y responsable en Córdoba. Trabajamos para construir entre todos un proyecto que devuelva a los cordobeses la calidad institucional que en 20 años de peronismo se ha perdido”, advirtieron, para señalar que el radicalismo tiene dirigentes “de probada pertenencia e identificación con valores que dan razón a la existencia de Juntos por el Cambio, capacitados y honestos, que son una excelente alternativa para las elecciones de 2021 y de 2023”.

Otro factor que también pesó en el tono del texto es el abierto apoyo de Macri a Santos, a quien consideró a candidato a senador y también a gobernador: “Los cordobeses merecen una alternativa para gobernar su provincia, para eso existen las Paso. Allí la gente decidirá por su candidato”.

Aunque surgió del radicalismo y trabajó junto al exintendente radical Rubén Martí, la carrera política de Santos se desarrolló como funcionario de los gobiernos peronistas de Schiaretti y José Manuel De la Sota antes de ser ministro de Turismo de Macri. Otro motivo para alentar inquinas locales. En la pelea por la misma candidatura están anotados también Negri, Laura Rodríguez Machado y Luis Juez.

En el almuerzo se conversó de que queda un mes para definir si hay unidad o van a internas. El radical Rodrigo de Loredo –quien compitió en la interna contra la lista de Negri y Mestre– sostuvo que la dirigencia de Buenos Aires “siempre termina metiéndose y opinando”. Es el mismo reclamo que históricamente le hizo Juez, quien también estuvo en el lugar. Hoy el clima es de interna y con varias listas.

Por su parte, el presidente de la Coalición Cívica cordobesa, Gregorio Hernández Maqueda, le transmitió a Macri –por pedido “expreso” de Elisa Carrió, según aclaró– que, así como ella lo defendió de la designación de Ricardo Echegaray en la Auditoría General de la Nación en 2016, “ahora lo defiende de que sea nombrado un procurador ultra kirchnerista que va a buscar meterlo preso a él en primer término”.

Sobre ese tema, Macri indicó que “un procurador militante sería un atropello, sería algo muy grave” y apuntó que no le tiene “miedo a ninguna causa” en su contra “porque son inventos, inventos del kirchnerismo, creadas por su cinismo”.

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