Con una foto retro, Mirtha Legrand despidió en las redes a Libertad Leblanc


A modo de despedida a Libertad Leblanc, fallecida en la tarde del jueves a los 83 años, Mirtha Legrand dedicó un emotivo homenaje a la actriz con quien compartió protagonismo en épocas doradas del cine argentino.

Emocionada asimismo en la víspera del primer a aniversario de la muerte de su hermana Silvia “Goldy” Legrand, la diva de los almuerzos expresó su pesar por la partida de la actriz a través de un mensaje que compartió a través de las redes sociales.

Junto a una foto en blanco y negro en la que ambas posan flamantes junto a Olga Zubarry en un viaje al extranjero, Legrand expresó en Twitter: “QEPD, querida Libertad Leblanc. Acá, juntas, en el Hotel Tequendama en Venezuela, junto a la recordada Olga Zubarry”.

El posteo recibió numerosos comentarios de seguidores que hicieron mención a la “belleza” de las tres figuras, aunque otros recalcaron que el hotel referido donde posan para la cámara estaría situado en Bogotá, en Colombia, y no en Venezuela.

En la imagen compartida por Legrand, Leblanc enseña su silueta a través de una sugerente pieza de ropa interior que acompaña con un atuendo que decora su cabello. Cabe recordar que la actriz saltó a la fama en la década del 60 como “la rival de Isabel Sarli”. La morocha y la rubia, la tímida y la atrevida, la sumisa y la rebelde, una “grieta” cinematográfica que a Libertad le venía muy bien para equipararse a su compañera, que para fines de la década le llevaba media docena de películas de ventaja y otros tantos escándalos mediáticos.

Libertad María de los Ángeles Vicich Blanco nació un 24 de febrero, algunos dicen que en 1936, otros que en 1938, en la localidad rionegrina de Guardia Mitre, y su carrera en la pantalla grande atesora una treintena de títulos, pivoteando entre Argentina, México, Venezuela, Puerto Rico y Perú, que se caracterizaron por reforzar su imagen de sex symbol a pura seducción, escotes y pasión.

Algunos de esos títulos también se destacaron dentro de la cinematografía argentina por diferentes razones, artísticas y no tanto. Como Testigo para un crimen (1963), que marcó la primera aparición de una persona trans en el cine nacional; María M. (1964), que estuvo a punto de no hacerse a raíz del trágico final de matiz religioso imaginado por el director Emilio Vieyra que generó un conflicto en el Instituto de Cine y terminó modificándose; Fuego en la sangre (1965), la única ocasión en la que se pudo ver a una Libertad Leblanc morocha; Psexoanálisis (1968), el psicodélico debut en la dirección de cine de Héctor Olivera; o Furia en la isla (1976), que contó con una edición en VHS con escenas eróticas que nunca se vieron en pantalla grande.

LA NACIONConocé The Trust Project



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *