cómo fue el 2021 para las nietas de Mirtha y Susana

Las dos máximas divas de la televisión estuvieron casi ausentes en este segundo año pandémico, salvo por esporádicas apariciones en la pantalla. Pero Mirtha Legrand y Susana Giménez tienen a sus herederas listas para tomar la posta en lo profesional y lo mediático, y así lo demostraron sus nietas, Juana Viale y Lucía Celasco, respectivamente, durante el año que pasó.

Por un lado, Juanita, la nieta de la Chiqui, siguió en su segunda temporada con su rol de conductora suplente en los míticos programas de su abuela, La noche de Mirtha y Almorzando con Mirtha Legrand, por El Trece. De esta manera, Viale sumó una nueva faceta a su carrera de actriz.

Instalada en la pantalla, desde la mesa cedida por la reina madre de la tele, Juana levantó mucho su perfil, sobre todo por la exposición de cada semana al aire, con invitados que muchas veces dieron que hablar, principalmente desde el arco político. Ya desde el 2020, con el inicio de la pandemia, Juana se involucró en su nuevo rol y no esquivó ningún tema, ni dejó de opinar sobre la realidad.

Juana Viale y un 2021 marcado por el trabajo como conductora de los programas de su abuela.

Juana Viale y un 2021 marcado por el trabajo como conductora de los programas de su abuela.

Acostumbrada a las críticas, por algunos escándalos mediáticos que protagonizó en otros momentos de su vida, durante el 2021, en cambio, la nieta de Mirtha prefirió enfocarse en su tarea de guardiana del trono real televisivo y desde ese puesto lanzó dardos sobre todos los temas, alejando bastante el foco de su vida personal.

Una de las frases más polémicas del año pasado fue la que le hizo a Jorge “Locomotora” Castro después de que el boxeador dijera estar de acuerdo con la vacunación contra el Covid a los presos: “¿Estás de acuerdo en que vacunen a los presos antes de que vacunen a personas?”. Como pasa con cada expresión polémica, las redes estallaron y Juana se volvió “trending topic”.

La actriz, quien en abril celebrará sus 40 años, siempre se refiere a Mirtha como “abuelita” y si bien sabe que la Chiqui no está de acuerdo con algunas de sus actitudes “más relajadas”, Juana no se frena por eso y sigue fiel a su estilo.

Juana Viale y Mirtha Legrand compartiendo la mesa. Este año, Mirtha apareció dos veces en su estudio.

Juana Viale y Mirtha Legrand compartiendo la mesa. Este año, Mirtha apareció dos veces en su estudio.

En 2021, luego de su viaje a París, Viale aprovechó los dichos de Victoria Tolosa Paz (“En el peronismo siempre se garchó“) y redobló la apuesta: “Como dijo la precandidata a diputada por la provincia de Buenos Aires, que en el peronismo se mmm… en Europa uno está en pelotas. Así que yo no sé si esto es peronismo o no peronismo, pero yo estoy así, con un colorcito parejito en todo el cuerpo”.

Si bien Juana había despedido el 2020 con un zafado saludo en pantalla (“Ya está, terminamos, váyanse todos a la p… que los parió”, ), para finalizar el 2021 optó por la emoción y la reflexión. “Yo caí acá como por arte de magia. Solamente tengo palabras de agradecimiento a todos mis invitados. Respeto a todo el mundo, que vengan acá y puedan decir lo que quieran”, dijo lagrimeando.

La otra nieta no quiere conducir… por ahora

Por su parte, la otra heredera, Lucía Celasco, tiene un camino mediático menos intenso, pero hay que tener en cuenta que es una década menor que Juana. Sin embargo, en 2021, la nieta de Susana Giménez asomó más de lo habitual en la televisión, siempre acompañando a su famosa abuela.

Reconocida como modelo, influencer, it girl y, sobre todo, amante de la moda, a los 27 años Lucía parece haber encontrado en Miami su lugar en el mundo, donde se instaló a vivir y donde su abuela la ayudó a abrir un local de ropa.

Lucía Celasco, la nieta de Susana Giménez, fanática de la moda y tratando de mantener un perfil bajo. Foto: Instagram.

Lucía Celasco, la nieta de Susana Giménez, fanática de la moda y tratando de mantener un perfil bajo. Foto: Instagram.

Aunque Susana Giménez manifestó públicamente, en más de una ocasión, la debilidad que siente por su nieta, el año pasado, al parecer, hubo algunos roces entre ambas que no pasaron a mayores. Pero sí se hicieron públicos por los dichos de la diva en el programa de Marley, Por el mundo, cuando estuvo como invitada.

Mientras la abuela se quejaba de que Lucía se había instalado en su mansión de Miami y le reclamaba por el ruido y el desorden, la nieta le devolvía el reclamo, reprochándole que había pasado algunas noches durmiendo en el piso de su local de ropa. El picante ida y vuelta familiar salió al aire desde el ciclo de Marley y se reprodujo, claro, como pólvora por las redes.

“Está trabajando, no lo puedo creer, me va a dar una cosa en el corazón”, expresó Susana cuando vio a su nieta atendiendo en el local de Miami. Hasta ahora, de Lucía sólo se sabe que escribió un libro sobre moda, Diario de estilo.

Lucia Celasco y Susana, juntas en Miami, donde vive la influencer, que por ahora no sigue los pasos de su abuela.

Lucia Celasco y Susana, juntas en Miami, donde vive la influencer, que por ahora no sigue los pasos de su abuela.

Luego de un noviazgo con Gianmarco Dolce, hijo de la modelo Bárbara Durand, y también modelo, ahora Lucía está de novia con el joven artista plástico Tomás Pienovi. Pero la nieta de Su no suele mostrarse demasiado, ni sola ni acompañada por su pareja, en ámbitos públicos, salvo por el circuito del jet set de Punta del Este, Miami y Buenos Aires, por donde se mueve.

Reacia a hacer declaraciones sobre cualquier tema, Lucía prefiere el perfil discreto y la vida acomodada que tiene, en gran parte gracias a su abuela Su, a quien llama cariñosamente “Kika”.

Salvo por un incidente confuso y violento que sucedió en Punta del Este, en el verano 2020 (que también involucró a su mamá, Mercedes Sarrabayrouse), cuando unos vecinos la denunciaron por golpes e insultos, Lucía mantiene bastante distancia de los medios y  publica fotos casi exclusivamente de sus looks en su Instagram.

En 2021, París unió a ambas herederas. Mientras Juana viajó a la capital francesa para acompañar a su hija mayor, Ambar, que se instaló allí para estudiar, Lucía voló a la misma ciudad para acompañar a su abuela cuando la diva fue a entrevistar a Wanda Nara. Sin aparecer en cámara en ningún momento, Lucía aprovechó para ir de compras y conseguir prendas vintage, una de sus debilidades.

Ahora, como casi todos los años, ambas coinciden en Punta del Este, donde recibieron el 2022 con familiares y amigos, pero pronto cada una volverá a lo suyo. Por ahora las emparenta más el hecho de ser “las nietas de…”, que las profesiones. Pero con la farándula argentina nunca sabe. ¿Se puede venir un reality Juana & Lucía?

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