Chips, los inolvidables policías motorizados: historia de cómo Erik Estrada terminó como policía en la vida real



Chips es el nombre de los pancitos que suelen servirse en los copetines, con pavita, queso, tomate… Y así también se llamó una serie de televisión que fue furor a fines de los años ’70. Un exitazo mundial.

Transmitida por la cadena estadounidense NBC, el primer capítulo se emitió el 15 de septiembre de 1977, y el último, el 1° de mayo de 1983.

La serie contaba la historia de dos policías motorizados, Jonathan “Jon” Baker (en la piel del actor Larry Wilcox, con algún aire a Alejandro Fantino) y Francis Llewelyn “Ponch” Poncherello (Erik Estrada). Uno era rubio y el otro, morocho. Y, como cantaba Pappo, iban siempre juntos a la par.

Erik Estrada .

Su trabajo era supervisado por el sargento Joseph “Joe” Geatrer (Robert Pine). Otros miembros de la Patrulla de Caminos de California (de ahí el nombre “Chips”, California Highway Patrols) eran los oficiales Barry Baricza (Brodie Greer) y Arthur “Grossie” Grossman (Paul Linkee).

Y hay más. El oficial Bruce Nelson, interpretado por el actor Bruce Penhall, no sólo se destacaba en la pantalla: en 1981 y 1982 también fue campeón mundial de speedway, una variante del motociclismo en la que se corren carreras en circuitos con forma de óvalo). Por sus virtudes al volante, Penhal fue incluido en 1999 en el Salón de la Fama de la Motocicleta.

En la serie también había mujeres, como la oficial Kathy Linahan, un rol que hacía la actriz Tina Gayle, que había sido una famosa porrista de los Dallas Cowboys, uno de los equipos de fútbol americano más importantes del país del norte.

¿En qué consistía Chips? Intrépidos, valientes y al mismo tiempo seductores, Jon y Ponch perseguían ladrones, rescataban inocentes, en fin, se lucían como agentes del orden… siempre en dos ruedas.

Ponch y Jon, con una de sus motos.

Con el tiempo, en La Plata, se formó una banda que se llama Él mató a un policía motorizado. ¿Se habrán inspirado en Larry Wilcox y Erik Estrada?

Fuera del set, eso sí, los “polis” no se llevaban tan bien como parecía. Es más, en 1982, Wilcox abandonó la serie después de haber protagonizado 117 capítulos, y no son pocos los que sostienen que se debió a sus discusiones con Estrada.

A medida que pasaban los episodios, Estrada empezó a tener mayor protagonismo: no sólo estaba al servicio de la comunidad como policía, sino que también bailaba, hacía deportes en la playa…

Así, en reemplazo de Wilcox, la producción del programa salió en busca de otro actor rubio y le dio ese papel a Tom Reilly. En las dos últimas temporadas, su personaje se llamó Bobby “Hot Dog” Nelson.

Con el tiempo, Wilcox y Estrada se amigaron y se volvieron a juntar para trabajar en la película Chips 99.

Un clásico, Chips.

Creada por Rick Rosner y dirigida por Jon Cassar, en la serie de televisión abundaban los primeros planos: los anteojos Ray Ban espejados de Jon y Ponch, las manos enguantadas de los oficiales acelerando sus motos, las botas de cuero que pasaban los cambios, la estrellita que llevaban Jon y Ponch sobre sus camisas color beige…

La música disco era otro elemento clave.  

¿Podíamos ser fanáticos de dos miembros de la Policía estadounidense? Sí, podíamos. 

Jon y Ponch eran, en realidad, otro variante de los superhéroes, como Superman, como Batman, pero a bordo de una moto. Después, en la cancha, podíamos cantar: 1) “El que no salta es un botón”. 2) “Policía, policía, qué amargado se te ve… “. 3) “Lo sabía, los de Racing son todos policías”.

Pero con Jon y Ponch no había ningún encono, al contrario. Más allá del uniforme que llevaban, eran nuestros ídolos. Eran sensibles, humanos, incapaces de utilizar una cachiporra porque sí ni, menos que menos, una pistola Táser.

En uno de los capítulos de Chips, Jon y Ponch van con sus novias a un ciclo de entretenimientos que es igual al que, más de 40 años después, conduce Lizy Tagliani en Telefe: El precio justo.

Erik Estrada, Robert Pine y Larry Wilcox. Así lucían los protagonistas de “Chips” en 2012.

Y Ponch pierde frente a una señora: no sabé decir cuánto cuesta una moto Kawasaki KZ 1000. “¡Pero si es la moto que manejás todos los días!”, se enoja Jon, en la tribuna.

En otros de los episodios, Jon y Ponch persiguen a gran velocidad -y con las sirenas sonando a todo volumen- a un delincuente que intenta huir en su moto. Los dobles de riesgo, en este caso, dejan en claro su enorme talento, en especial, cuando suben y bajan sin dejar de acelerar por las escaleras ¡de un estadio de béisbol!

Erik y su historia de película

De ascendencia puertorriqueña, Erik Estrada nació en Nueva York con el nombre de Henry Enrique. Hoy, a los 70 años, vive en Los Ángeles, está casado con la actriz Nanette Mircovic, tiene cuatro hijos y sigue trabajando como actor.

Si bien Chips fue su programa consagratorio, el que lo hizo conocido en todo el planeta, también formó parte de otros proyectos de mucho rating.

En 1993, en México, protagonizó una novela para Televisa. Se llamaba Dos mujeres, un camino. Y lo acompañaban Laura León y Bibi Gaytán.

Más allá de los muy buenos números de audiencia, el actor fue criticado “porque tiene un español precario”, “tarzanesco”. Decía, por ejemplo, “Ana Mareia”, en lugar de “Ana María”.

En 2016, y aunque usted no lo crea, Estrada concretó un viejo anhelo: se convirtió en policía motorizado verdadero.

Acompañado por el policía retirado Daryl Williams, juró prestar servicio como corresponde anteel alcalde de Idaho, Neils Thueson. “Es uno de los días más especiales de mi vida”, señaló el actor.

En declaraciones al canal de televisión KPVI, Estrada contó que, antes de iniciar su carrera como actor, ya quería ser policía, y que, una vez nombrado, iba a colaborar con el departamento que investiga abusos sexuales contra menores a través de internet.

Erik ya se dedicaba a apoyar el trabajo de la fundación Safe Surfin, que persigue a depredadores sexuales de menores de edad en internet, y en 2009 se convirtió en capitán en la oficina del comisario de Bedford, en Virginia.

Por estos días, en su cuenta de Twitter, Ponch se mostró muy conmovido por la muerte de Kobe Bryant, el ex basquetbolista que falleció en un accidente de helicóptero.

“Kobe, siempre serás recordado porque fuiste amado por mucha gente”, escribió el artista.

Con tres divorcios, y alejado de la actuación, Larry Wilcox tiene 72 años, cinco hijos y reside en San Diego. 

Como Ponch, Larry también comentó su tristeza en las redes sociales, en este caso, por la muerte del portugués Paulo Goncalves en el último Rally Dakar. Por qué no, podría decirse que fue un mensaje entre colegas, “de motociclista a motociclista”.

God Bless Him……, Paulo Goncalves, Dakar

— larry wilcox (@LarryDWilcox) January 13, 2020

Después del suceso de Chips, Larry trabajó, entre otras producciones, en las series Perry Mason y MacGyver.

En 2011 volvió a las tapas de los diarios por motivos que no tenían nada que ver con el mundo del espectáculo: fue condenado a tres años de libertad condicional y 500 horas de servicio comunitario por haber cometido un delito relacionado con un “fraude de acciones”.

Una escena de “Chips, patrulla motorizada recargada”.

Un remix que rápidamente quedó en el olvido, en 2017 se lanzó la película Chips, patrulla motorizada recargada.

Allí, y según el argumento del filme, Baker es un motociclista profesional que busca encarrilar su vida y se une a las patrullas de la cuidad.

Su compañero, Poncherello, es un agente federal encubierto que investiga casos de corrupción en la fuerza.

El rol de Jon lo interpreta Dax Shepard (En la boda de mi hermano), y el de Ponch, Michael Peña (Misión Rescate).

Shepard también dirigió esta comedia policial y su esposa, la actriz Kristen Bell (Frozen), se puso en la piel de su mujer en el filme.

Las motos son más modernas, los efectos especiales son más impactantes, el humor es más jugado, pero no: no hay nada como los policías originales.

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA





Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *