Bienvenidos a bordo: a Tamara Bella se le rompió el vestido durante un juego


El problema de las competencias que se dan en Bienvenidos a bordo es que suelen ser inversamente proporcionales al glamour televisivo de invitadas e invitados. Los desafíos son cada vez más físicos, y no siempre los atuendos resisten el trajín.

Entre las novedades que el programa incorporó en las últimas semanas está una plataforma con sensores, que detectan el movimiento de cintura. Lo que se propone a modo de competencia es que dos famosos meneen su cadera lo más rápido posible por un determinado período de tiempo, mientras un contador acumula puntos. Quien obtenga el número más alto es el ganador.

En la emisión del miércoles se enfrentaban Adabel Guerrero y Tamara Bella, habituales del programa y siempre competitivas. “Ya sabés, cuanto más movés más puntos”, le aclaró Guido Kaczka a la segunda, mientras la primera practicaba en segundo plano.

Tamara comenzó con un entusiasmo tan frenético, que enseguida tuvo una nueva preocupación: su vestido corto comenzó a bambolearse para todos lados.

A pesar de la incomodidad de seguir mientras con las manos trataba de que la prenda se mantuviera en su lugar, la creadora de “Supón” cumplió con la prueba, pero con una nefasta consecuencia: “Se me rompió, Guido. Tanto menear se me abrió el vestido, ¿podés creer?”, dijo mientras mostraba cómo habían cedido las costuras.

“Es increíble, porque en esos vestidos nunca sabés cuándo está roto y cuándo es diseño. Todo le queda espléndido a Tamara Bella”, salvó la situación Kazcka y el programa siguió su curso, sin cambio de vestuario pero con el problema subsanado.

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