Beto Casella de rockero furioso en la radio a “no sé por qué me siguen hace 16 años en la tele”

Juan Bautista Casella, alias el Beto, alias Betito, es el Eslabón Perdido. A semanas de cumplir 62 años de edad es un eslabón perdido en la intrincada topografía de los medios de comunicación actuales.

En televisión comandando la temporada dieciséis de Bendita, por la pantalla de Canal 9. Y en radio con Nadie nos para (lunes a viernes de 9 a 13), la nueva apuesta en la segunda mañana de la Rock & Pop.

Beto Casella es un inclasificable cuyo ADN lo conecta por un lado con una época donde la televisión y la radio argentinas rebozaban entretenimiento pero también fuertes contenidos culturales. Y por el otro lo une a un escenario desértico, de ideas remanidas y agotadas, donde él, llegado desde el periodismo gráfico, supo sacarle provecho contactando con oyentes y televidentes de una manera distinta.

Beto Casella dice que la intuición es lo mejor que tiene. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella dice que la intuición es lo mejor que tiene. Foto Constanza Niscovolos

– Vos sabés que sos uno de los últimos mohicanos en tu rubro, ¿verdad?

-Sí, yo y algunos más somos últimos mohicanos de una herencia cultural que quedara ahí, y vendrá algo posiblemente mejor, porque siempre se tiende a la evolución. Yo vengo del cuidado del castellano. Incluso los graf (el zócalo que da título a la nota) que aparecen en Bendita trato de hacerlos yo, más que nada por la intención. Un graf puede ser fatal para alguien.

-Cuándo te preguntan por el éxito de “Bendita” decís que no tenés idea…

-Somos como una familia, un grupete de amigos. Esa puede ser una clave. Igual el título sigue siendo “no tengo idea de por qué nos siguen desde hace dieciséis años”.

-“Bendita” es un semillero de panelistas y personajes.

-Sí, se arma una especie de semillero y a veces te los llevan al año… Bueno algunos no nos duran ni un año, Pero no me quejo, es la dinámica de la tele.

-¿Cómo elegís a los panelistas?

-Los veo en algún canal o los veo de invitados en otro lado, o ahora los pescás en las redes. A Juariu la traje porque lo previo de ella eran más las redes, dije: “Esta chica puede rendir en la tele”. Después se la llevó Masterchef y ahora la tengo en la radio.

Beto Casella se enojó con Masterchef porque no le preguntaron si estaba bien que convocaran a Juariu. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella se enojó con Masterchef porque no le preguntaron si estaba bien que convocaran a Juariu. Foto Constanza Niscovolos

-Te enojaste con los de Masterchef…

-Un poco, porque en general lo más común es que te manden un mensajito: “Che ¿te molesta si me llevo a tal?”. Obvio que le vas a decir que no, pero hay un gesto de cortesía entre programas donde te consultan. Esta gente evidentemente es maleducada o no se maneja con una ética básica.

Creo que ahora se están llevando a Quejeiro (Walter). Que sean felices, me alegra por Queijeiro, que se lo merece. Significa que ellos están bien y no fue un error convocarlos.

Un atorrante simpático

Beto Casella es cuanto menos un atorrante simpático. Tanto así que muy posiblemente sufra del SSEA sin saberlo. El Síndrome de Simón el Agradable refiere a un personaje delirante surgido de aquella famosa serie que parodiaba a James Bond llamada El Súper Agente 86, emitida entre 1965 y 1970.

Salido de la pluma humorística del gran Mel Brooks, este personaje era un agente de Kaos tan comprador que cuando iban a esposarlo el tipo les sonreía, le brillaba un diente y no sólo no lo detenían sino que terminaban pidiéndole un autógrafo.

-Uno tiene la impresión de que sos inimputable, que hasta podrías insultar a alguien en la calle y esa persona viene y te da un abrazo.

-¡Nooo! Tampoco estoy seguro de que me dé inmunidad o impunidad aparecer un ratito en tele. Mis viejos, tanos que eran analfabetos pero eran sabios de la vida, me enseñaron la buena educación.

– Pero “Bendita” tiene tu impronta, ese rasgo de tu carácter que maneja una determinada ironía, y esa simpatía imbatible.

-De verdad, el programa lo puede conducir cualquiera, es una marca que se sostendría con cualquier conductor. Pero sí, la ironía es la principal materia prima de Bendita, el arma más poderosa para este formato. Y es mi arma también. Pero además en el programa no queremos ser agresivos. La agresión en tele es una cosa absolutamente demodé.

Beto Casella conduce "Bendita en El Nueve" y "Nadie nos para", en Rock and Pop. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella conduce “Bendita en El Nueve” y “Nadie nos para”, en Rock and Pop. Foto Constanza Niscovolos

-¿Y de dónde te viene esto de la ironía?

Yo fui una rara mezcla de calle y bohemia nocturna. Tengo mucha calle, pero buena, porque hay una calle buena y una mala. La mía era de sentarnos a la mesa con señores más grandes, que habían tomado algunas copas y estaban sueltos de lengua y decían cosas interesantes que te quedan.

Y también fui un lector prematuro en una familia que venía de generaciones de labradores de la tierra, allá en Cosenza, Calabria. Además tenía obsesión de escuchar radio desde chiquito, a los 8 años en una Spika. Y sigo escuchando radio hasta hoy. Me acuesto y siempre tengo un aparatito de radio a mano y escucho algo.

Mundo de radio

-En los afiches de la nueva temporada de la Rock & Pop, no desentonás con el resto de tus colegas más jóvenes. Incluso de alguna manera se te ve más rockero que a otros.

-Igual siempre hay alguno que dice “Casella no tiene rock”.

Está bien, no soy un melómano que te puede decir la intro de ese tema de Genesis. Pero el día en que alguno de esos muchachos haya escuchado todo el rock que yo escuché podemos empezar a hablar. No hay nada más rockero que un tipo de 60 años furiosamente rockero. Y para mí hacer un programa de radio acompañado por Led Zeppelin es bárbaro, lo extrañaba un poco cuando fui a la AM de Continental.

Beto Casella considera que es uno de los pocos conductores a los que la gente sigue más allá de la radio en la que esté. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella considera que es uno de los pocos conductores a los que la gente sigue más allá de la radio en la que esté. Foto Constanza Niscovolos

-¿Sos más de FM?, ¿eso decís?

​-Lo mío es de una extraña vigencia. Yo estuve liderando ambas frecuencias. Bien levantado era el programa más escuchado (estuvo al aire durante dieciséis años). Los que miden estas cosas me dicen que somos dos o tres los conductores que nos llevamos nuestro público a la radio donde vamos, lo cual es un milagro de adhesión.

Y la radio que a mí me gusta juega con la música todo el tiempo. Este año con Nadie nos para estoy más conductor de show, de música y noticias, y me gusta mucho.

-Porque además sos músico.

-Sí, tuve La Bien Levantada, una banda donde estaban Gastón Recondo, Alacrán, mi hijo Franco y la otra mitad eran músicos del carajo. Extraño tocar, pero los horarios me complicaban. No descarto armar algo más de fogón de dos o tres guitarras, irnos a un bar y tocar algunas canciones así. Porque es algo terapéutico.

Mirá como están los Stones. Por algo ellos como Robert Plant, o Alice Cooper hasta Paul tienen 75 u 80 años y andan a los saltitos. Han hecho la vida que querían. La música tiene propiedades que algún experto nos contará en algún momento, debe curar o ayudar a la longevidad.

Yo tengo mucha oreja. Aprendí a leer música con un profesor. A los 11 tocaba el acordeón y era buen acordeonista. Después no toqué por mucho tiempo. Hoy veo una partitura y no la puedo leer, lo cual me frustra. Envidio sanamente al que se pudo ganar la vida siendo músico.

Beto Casella, al piano. Tuvo banda y no descarta armar algo para seguir tocando. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella, al piano. Tuvo banda y no descarta armar algo para seguir tocando. Foto Constanza Niscovolos

El hijo que se va del país

Hace ya casi veinte años Beto Casella les escribió una carta a sus dos hijos, Juan Pablo (el papá de su nieto Gabriel que nació en octubre de 2020) y Franco, dándole su visión propia acerca de la vida. Un poco, salvando las distancias, lo que hiciera en su momento el escritor español Fernando Savater con su Ética para Amador.

El asunto es que uno de ellos, Franco, el músico que estaba con él en Bendita, decidió buscar nuevos horizontes yéndose del país. Y eso a Beto lo partió al medio.

– ¿Sufrís el síndrome del nido vacío?

– Y sí, los chicos crecen y se van. Y te das cuenta de que vos los amás profundamente y ellos sólo te quieren. En el mejor de los casos te quieren mucho, pero no te aman de la misma manera que vos, es la ley de la vida.

– Sí, ¿pero por qué se te ocurrió una carta?

-Dije, por ahí cuando crezcan les sirve… Yo no tuve oportunidad de buscar palabras tardías de mi viejo cuando se fue. Que ellos vean el día de mañana si les interesa ir al textito y ver lo que dijo el viejo sobre tal cosa. Fue como decirles “esta es mi modesta visión sobre la vida y ustedes verán si toman algo o nada”.

-Hace un tiempo atrás, hablando con el músico inglés Rick Wakeman, me contaba que se había puesto en pareja con una mujer treinta años menor. Y que lo bueno era que hacían un intercambio: él le prestaba su experiencia y ella le brindaba frescura y juventud. ¿A vos te sucede algo similar con Carolina? (Wyler, su actual pareja, veinticinco años más joven que Casella).

– No me parece mala la idea de Wakeman. Igual te diría que con sólo la frescura no alcanza, debe haber un intercambio intelectual, una charla, cierta equiparación de valores parecidos. Yo podría estar con una mujer de mi edad o más grande que yo si se reúnen esos requisitos.

También tiene que haber algo físico, una atracción, obvio. En el caso de Carolina, que es coordinadora terapéutica, es comunicadora y estudia psicología, eso le debe sumar algunas cosas.

La literatura influyó en un joven Beto Casella. Foto  Constanza Niscovolos

La literatura influyó en un joven Beto Casella. Foto Constanza Niscovolos

-¿A ella le influyó que vos eras Casella?

-No lo sé. Los que estamos en un medio o son famosos tendremos la duda toda la vida. Maradona me dijo una vez que él era odioso porque lo taladraba esa duda: “Éste que viene tan amable ¿se acercaría tan amablemente si yo no fuera Maradona?”. Y eso hacía que estuviera expulsando gente de su vida todo el tiempo.

El amor, el sexo y el deseo

-¿Qué opinás del formato de pareja que convive?

-Bueno compartí veintipico de años con una mujer y ahora con Carolina estamos hace nueve. No comparto cama pero sí techo, que no es poco. Y no se pierde la charla, y no se pierde la buena educación ni nada.

– ¿Y qué pasa con el sexo? En un móvil que hiciste hace poco para Ángel de Brito, hablabas del Viagra. Decías que no te gustó probarlo, pero que llegado el caso si es necesario te harías un puré con las pastillas. Y que el sexo es algo cerebral…

-No es sólo cerebral, creo que también es emocional. Vos te podes tomar una pastilla pero si no está el deseo… El deseo te viene de las emociones. No podés elegir desear, no es algo cerebral. Hay tipos que son súbditos de su pene, por no decirte más de la mitad. El pene los manda y han hecho desastres.

Beto Casella, a favor del amor, en contra de la genitalidad. Foto Constanza Niscovolo

Beto Casella, a favor del amor, en contra de la genitalidad. Foto Constanza Niscovolo

-¿Y en tu caso cómo es?

-Yo nunca fui un súbdito de mi pene.

-Ese es un gran título de nota…

 -Es que nunca me mandó la genitalidad. Nunca me vinculé sexualmente sólo por la genitalidad, nunca tuve un “rapidito” en el baño de un boliche, me parecía una pérdida de tiempo. Podría decir que todas las mujeres con las que estuve están ahí en un lugarcito amoroso y de recuerdos divinos. Yo tengo una parte mía, me parece, de mujer. No tengo problema en reconocer mi parte mujer.

-Un comentario que a muchas mujeres podría seducirlas…

 -Para algunas mujeres será un dato a favor y para otras un dato desechable. Pero tener sexo como animales nunca me llamó la atención. Hoy me permito desarrollar algunos conceptos para los pibes que llaman a la radio y no saben cómo manejarse con una chica.

-Un Beto que da consejos más que Beto es un amigo…

 -Es que están retraídos los varones. Por favor, ¡que el macho alfa no muera! Tiene que ser respetuoso, pero que la conquista no muera. ¿O las relaciones humanas solo pasan por Tinder? Me deprime eso, para mí el sexo sin un mínimo vínculo, emocional, es un espasmo con eyaculación.

-Siempre se te escuchó hablar bien de la mujer, con mucho respeto, ¿eso te viene desde antes de esta ola feminista?

-Debe ser algo de familia. Ya a los 15 no entendía el rol del ama de casa, el por qué una mujer tenía que dedicar su vida para que se desarrollara el tipo. Yo creo haber visto a mi vieja lavarle los pies a mi viejo. Y eso que era una tana con carácter. Estaba todo armado para la felicidad del varón. No me parecía un formato muy justo.

-Cuando hacías en cable “Mundo Casella” se te veía muy feliz con tus invitados.

– Y… es gente que vos idolatraste toda tu vida, y tenerlos ahí diciéndote: “Te estoy viendo todas las noches”. Que te diga eso un Charly García, o Santaolalla o Iorio o Diego. Muchos de ellos nos ayudaron a pensar.

– Mucha gente aún se pregunta sobre tu relación con Ricardo Iorio.

– A Iorio lo conozco de las épocas en que yo fabricaba ropa de cuero con mi hermano, cuando Ricardo y yo andábamos por los veintipico. El es fanático de Bendita.

-En tu juventud vendiste libros, paraguas, camperas de cuero, después hiciste gráfica… donde te ponen hacés algo.

-Sí, donde me pongan voy a tratar de rendir, voy a tratar de aprender lo básico y tratar de hacer mi propia historia, con mi estilo y estar a la altura. Yo me la hubiera rebuscado en cualquier profesión. Vine con la tecla de la intuición bastante afinada, que es lo único bueno que tengo. Yo no tengo ningún talento especial, ni en la tele ni en radio, para durar tanto, sin pecar de falsa modestia.

-Sos fanático de River, ¿jugás al fútbol?

-Sí, hubiera sido un buen 9. Todos los varones que jugamos al fútbol creemos que el fútbol se perdió un gran valor. Jugamos con mis amigos al fulbito una vez por semana. Y jodemos mientras estamos cambiándonos, pre calentando y miramos hacia el buffet a ver si hay un tipo con cara de empresario que nos vea y nos lleve a jugar afuera…

Beto Casella dice que donde lo pongan va a rendir. Foto Constanza Niscovolos

Beto Casella dice que donde lo pongan va a rendir. Foto Constanza Niscovolos

-¿Te preocupa más la muerte o el deterioro del envejecimiento?

-A mí cualquier cosa me conecta con la finitud. Pero le tengo más miedo al deterioro. Por ahí tengo un grano en la espalda y ya pienso que es un melanoma y que es malo y me voy a morir. La otra vez en un asado con amigos estaban todos charlando y de repente les pregunto: “Che ¿ustedes piensan en el final, cómo lo van a encarar?” “No”, me dijeron. Y siguieron con lo suyo. Ni bola me dieron.

El 1 X 1 de Bendita según Beto

-Edith Hermida es una Casella en femenino. ¡Lo que no sabemos si eso es bueno o malo!

-Any Ventura es, periodísticamente, la única persona creíble del todo en el panel. Con ella compartimos muchos años de gráfica. Somos amigos de la vida.

-Alejandra Maglietti. Es impresionante lo que evolucionó desde aquella publicidad de papas fritas con la que empezó. Es sensatísima y además es abogada, lo que le permite aportar algún dato sobre leyes cuando hace falta. No es la Barbie que muchos creen.

-Horacio Pagani. Cincuenta años de periodismo gráfico bastarían como virtud. Es todo lo vehemente y querible que parece en pantalla. Su “mecha corta” -para nada sobreactuada- lo convirtió en el personaje televisivo que es.

-Gabriel Cartañá. Me gusta que le aporte, como profesional de la psicología, algún aspecto de un informe que ninguno había visto.

-Lola Cordero. Cuando llegó a la Argentina no sabía ni quién era Tinelli. Hoy es la que más sabe del mundo del espectáculo en el panel. Eso sí: ¡no hay forma de pararla cuando empieza a hablar!

-Walter Queijeiro. Es la pata políticamente correcta. El yerno ideal. Siempre tiene que haber en un grupo alguien que sentencie, con cara de preocupado: “no me gusta que se haga humor con estas cosas”.

WD

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