Bandalos Chinos, la banda que tiene la fórmula para reírse de la paranoia del éxito: “Seguimos poniendo las manos en el barro”



Cuando para muchos el 2020 todavía no había empezado a desperezarse, los Bandalos Chinos ya estaban lanzados a pleno a la grabación de Paranoia Pop, sucesor del exitoso Bach, álbum publicado en 2018 que potenció la curva de crecimiento de su popularidad, mientras la agenda ya insinuaba, en lápiz, una presentación en sociedad del nuevo material en el mítico Luna Park.

“Era una locura”, advierte Gregorio ‘Goyo’ Degano, voz cantante de la banda formada en Beccar en 2009; pero no lo dice en términos de despropósito sino de coronación de un tiempo que su expresión parece todavía ubicar en el plano de lo increíble. De todos modos, la ilusión fue víctima de la pandemia y todo quedó en suspenso. Sólo por un tiempo. 

“Al principio fue jodido, como para todos. Pero el contacto se mantuvo; teníamos las canciones y las queríamos sacar. Suspendimos las giras, como el resto de las bandas y artistas, y hacíamos reuniones los lunes a las 16.20 para planear cómo íbamos a sacar los temas, votar cuáles iban a ser los singles…”, cuenta Goyo.

Bandalos Chinos pensó el estreno de Paranoia Pop sin pretender emular la experiencia de sus shows con público, y promete acción de distintos tipos. /Foto Gentileza Prensa

El cantante contagia una saludable paz, en medio de la vorágine que representa la puesta a punto del Plan B elegido para estrenar Paranoia Pop, el musical: un espectáculo con formato teatral transmitido por streaming desde en el Movistar Arena, agendado para este jueves 29 de octubre a las 21. Y enseguida revela la fórmula que lo llevó al equilibrio que transmite después de siete meses de “aislamiento”.

“Al principio fue jodido; se me caían las paredes encima, porque no estaba preparado para estar un fin de semana en mi casa, pero después nos aferramos a ese disco que teníamos grabado en enero, e intentamos, desde nuestro lugar de privilegio que nos toca, de tener un techo, una heladera con morfi y sabiendo que nuestro deber cívico era quedarnos en casa, aprovechar ese tiempo y la introspección”, explica.

Traducido al exterior del micromundo bandálico, eso significa haber parado un poco la bocha a nivel interno. “En la banda hay dos pares de hermanos y tenemos una dinámica recontrafamiliar. Y como en las familias, a veces te querés y te ves tanto que te quedes en la superficialidad. Nos estaba pasando un poco eso; y este momento nos sirvió para poder profundizar en un montón de cosas que son necesarias para que el proyecto perdure y nosotros podamos seguir haciendo las cosas con el amor que lo hacemos desde el día cero”, concluye.

De algún modo, en el silencio queda picando la sensación de que algo de la idea de la Paranoia Pop tiene que ver con ese vértigo que impregnó la cotidianidad de la banda en los días previos a la aparición en escena del Covid-19. Pero el cantante es sin duda la persona indicada para confirmar o no la presunción.

Palabra de Goyo: “Creo que la paranoia es la del éxito. Los últimos dos años de nuestras vidas fueron de un crecimiento exponencial y, obviamente, está todo lo que empieza a surgir alrededor de eso y toda la mierda en la que te empezás a hundir, de repente, a partir de esa paranoia y de estar como muy perseguido, que es algo que como artistas no queremos.”

-¿El disco es la respuesta a esa sensación?

-Era un poco como encarar eso desde un lugar más irónico, que nunca habíamos encarado, incluyendo nuevas voces, poéticas; y un poco reírnos de esa paranoia del éxito, de esa paranoia pop.

-¿Se dieron cuenta solos de que estaban hundiéndose en esa mierda? ¿Lo vieron todos o alguien se los fue a decir?

-En realidad, fue un proceso bastante natural de revisión, de tal vez no estar pasándola tan bien, de no estar disfrutándolo tanto, y parar un poco y decir: “Che, ¿por qué hacemos esto? Nosotros hacemos esto porque nos gusta hacer música. Bueno, volvamos a eso.” No porque estuviéramos haciendo algo muy distinto, pero era volver sin pensar en nada más. Porque, de repente, sí estaba esa presión de todo lo que habíamos alcanzado con Bach.

-¿En qué consistía esa presión?

-La presión de la hoja en blanco y de encarar nuevas canciones y un nuevo universo musical. Nosotros queríamos jugárnosla y hacer algo experimental, pero a la vez no queríamos perder esa identidad que habíamos logrado con Bach. Era una paranoia interna, en ese sentido.

Para Bandalos Chinos, Bach marcó un punto de inflexión, potenciado por la incorporación al equipo del productor y músico mexicano Adan Jodorowsky. Esa decisión, cuenta Goyo que les hizo dar un volantazo a nivel de producción y los ayudó a encontrar su propia voz. “Nuestra manera de producir era agarrar algo de algún artista que nos gustara y tratar de imitar su sonido con nuestras canciones. Esto fue un proceso mucho más construido desde adentro”, resume.

Después de casi ocho meses sin tocar, la banda presenta su nuevo material en un formato diferente al habitual. /Foto Gentileza Prensa

-De todos modos, apenas empieza a sonar el disco, sobrevuela el Bowie de Fame, ya hasta las temáticas se tocan…

-Totalmente. Y después, Louta, en ese tema, arranca su perfo diciendo “no sé lo que quiero, pero lo quiero ya”. Y eso es Sumo, es Luca, y 20 o 30 años después sigue teniendo vigencia. Es muy loco, también, cómo se resignifica.

-¿En qué momento te das cuenta de que lo que vas tomando de tus referencias es parte de tu propio discurso y ya deja de ser un simple gesto de imitación?

-Viene como de distintos lados. Por un lado, de la propia madurez y de asumir lo que uno tiene para decir sin tantos miedos, aceptando que a algunos les va a gustar y a otros a los que no. Y viene de esa propia confianza que uno va ganando a medida que vas entrando al estudio dejás de esconderte en metáforas para animarte a decir las cosas en una poesía más directa. Pero después, a nivel musical, fue clave la situación de Adán para del poder canalizar todas esas influencias que teníamos y esa necesidad de sonar de alguna manera.

-Paranoia Pop es un disco de canciones, pero para la presentación reemplazaron el formato del recital por el del musical. ¿Por qué?

-Eso surge de una premisa que seguimos sosteniendo, que es que el show en vivo es irremplazable. De algún modo queríamos diferenciarlo y no tratar de emular la situación como si estuviéramos todos juntos ahí en el lugar. Entonces, nos surgió la necesidad de preguntarnos qué podíamos hacer para que sea distinto. Obviamente que la música manda y sigue siendo lo más importante: las canciones. Pero empezamos a flashear con sumar otras disciplinas y a pensarlo como algo audiovisual: primero, como un show de televisión al estilo de un Badía y Cia; después, como si estuviéramos en un teatro, como si fuese una obra de teatro; pero también hay música, así que sería algo más parecido a un musical. Y acá, en la Argentina, es medio mala palabra el musical. No convive con el rock ni con toda esa cultura.

-¿Entonces?

-Entonces nos pareció interesante unir esos dos mundos y, de hecho, lo primero que hicimos fue ponerlo en el título. “Vamos a presentarlo en el Movistar Arena; ¿cómo le ponemos? Paranoia Pop Tv Show… No; Paranoia Pop, la película… Hmmm; Paranoia Pop, el musical… ¡De una! ¡Vamos con esa!” Y la siguiente pregunta fue: “¿Y ahora qué hacemos?” Jajaja.

La solución llegó de la mano de la sociedad que los Bandalos mantienen desde hace rato con Tomás Terzano, director de los videos del grupo y a quien Degano define como un “aliado creativo”. Juntos, cada canción fue pensada como un número en sí mismo, con intervenciones teatrales, actores y actrices. “Va por ahí la cosa”, dice el músico, e insiste en la necesidad de evitar emular la energía del show en vivo.

Con todo bajo control, las transiciones entre los temas estarán cubiertas por la “Parana Big Band”, un combo de vientos y cuerdas a cargo de Mateo Rodó, de modo que la intensidad no decaiga y el público se mantenga atento. 

El recital de Bandalos Chinos es parte del ciclo “Se siente desde casa”, en el Movistar Arena. /Foto Gentileza Prensa – Guido Adler

-¿Se imaginan haciendo esto con público?

-¡Recontramil! Te voy a tirar una que estuvimos flasheando últimamente: dijimos que cuando se acabe toda esta peli y podamos volver a tocar con público, hacemos esto en la calle Corrientes. ¡Hacemos temporada! Aunque sea en un teatro chiquito, no importa. Jaja. 

Entre las miradas irónicas que se multiplican a lo largo de las letras de Paranoia Pop, la del tema El ídolo -“venía cantando tu canción/sólo te pido me regales una foto de los dos”, canta allí Goyo- invita a preguntarse cuánto de lo que cuenta se verifica en el exitoso presente del grupo. 

-¿Cómo se maneja esa relación con el público? Uno supone que las primeras fotos que te piden son una caricia para el ego, pero después tal vez ya no tanto. 

-Está bueno lo que decís, porque tiene que ver con esa revisión y esa nueva mirada que tenemos nosotros mismos de un ídolo, más ‘aterrenalizado’ y no tan inalcanzable, como esa construcción tan anacrónica del ídolo, super idealizada… Es como bajar esa idea de un ídolo más aterrizado, de personas normales: hacemos canciones y no más que eso. Ahora, con respecto a la foto, a mí me la sigue re subiendo. La gente te da mucho amor cuando se acerca a pedirte una foto o a decirte algo. Pero también viene por el lado de entender que si por ahí estoy en otra, o pensando otra cosa y no te di la bola que vos te imaginabas, no es más que eso. Mostrar que somos uno más.

-Es verdad que la construcción del ídolo como era concebido en los ’70 u ’80 tal vez es algo anacrónica. Pero hasta que punto esa distancia no generaba un misterio que al desaparecer también borra esa magia que se genera en la comunicación. Al fin de cuentas, quien te va a ver busca en vos algo que no puede encontrar en él.

-Pero yo creo que hay nuevas formas de construir ese misticismo. No siento que mostrarte como alguien inalcanzable sea la única. A mí me inspira y sorprende también ver a un chabón que es un padre amoroso y que lleva una vida re linda y re sana, y que sube al escenario y te vuela la peluca. Yo la flasheé toda mi vida con Spinetta, por más que no lo conocí. Un chabón normal que me genera un montón de cosas… ¿Cómo hace? Si es re normal… ¡Va a la panadería a comprar facturas igual que yo! Eso también me genera un misticismo.

-Bandalos Chinos fue considerada una banda indie, un concepto que más de una vez sirve para legitimar desde lo “ideológico” la incapacidad de llegar a un público masivo, y tiende sospechas sobre aquellos a quienes les va bien. ¿En algún momento les hizo algún ruido el crecimiento que estaban teniendo?

-Cero, porque nosotros seguimos poniendo las manos en el barro, y es lo que nos gusta, también. Participar de una producción, estar ahí, en el armado del escenario, de toda esa secuencia que nos sigue recontra motivando; pensar en la puesta de luces. Y también creo que tiene que ver con ciertos purismos que tenemos que soltar, como generación. El éxito no es algo malo.

Bandalos Chinos presenta “Paranoia Pop, el musical”, este jueves 29 de octubre a las 21, desde el Movistar Arena, en el ciclo “Se siente desde casa”. Entradas desde $650 + cargo por servicio, a través de Livepass.com.ar

Mirá también Mirá también

E.S.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *