Ángela Torres: “El lobby no es lo mío, pero mi familia es un atajo que mucha gente no tiene”


El linaje familiar es todo un tema para los artistas. Por lo general se suele hablar del “peso extra” que representa, o se ponen en marcha automáticamente comparaciones que casi siempre terminan siendo odiosas. Ángela Torres (Ángela Azul Concepción Caccia Carrá) no da muchas vueltas con el tema: orgullosa nieta de Lolita Torres, famosa cantante y actriz que brilló sobre todo entre los 50 y los 70.

La joven que ganó popularidad con su protagónico en la tira televisiva de Pol-Ka, Simona, acaba de lanzar un EP de seis canciones que lleva el mismo título que una emblemática película protagonizada por su abuela en 1952 (La niña de fuego), una manera directa de reconocer sus raíces y ocupar su propio espacio en un entramado familiar con muchos referentes: su tío Diego Torres, su madre Gloria Carrá y su padre, Marcelo Torres. “No solo no representa un peso, para mí en realidad es un honor -reafirma ella-. Siempre fue un regalo pertenecer a esta familia: obviamente, los contactos se vuelven más simples a la hora de un casting o de moverte y conocer gente del ambiente, aunque el lobby no sea lo mío. Pero mentiría si negara que fue un atajo que mucha gente no tiene. También siento que cosas que para muchas personas son shockeantes, para mí son naturales porque las vi muy de cerca de chiquita, entonces las naturalicé y fue más sano para mi salud mental”.

Cuenta Ángela que la idea del título apareció hace tres años, durante un viaje de mochilera que hizo por la Patagonia: “Se me dio por escuchar a mi abuela, cosa que no hago tan seguido -relata-. Estaba en un proceso muy importante, tratando de definir qué iba a hacer con mi música. Y como siempre tuve una relación mágica con mi abuela, pensé que seguramente alguna data me iba a bajar. Y así fue: escuché la canción “La niña de fuego” durante todo el viaje y me volví loca. Dos años después terminé yéndome a España a hacer las canciones con Alizzz, un productor de allá que trabajó con Rosalía y C Tangana. Me pareció muy loco terminar haciendo mi primer EP en España, teniendo en cuenta que mi abuela estaba muy conectada con el mundo español: el baile, las castañuelas, lo andaluz… Cuando llegué les mostré a Alizzz y a Iberé Forte canciones de ella y les tiré el concepto de la niña de fuego. Y eso nos alineó a los tres muy mágicamente. De ahí salieron las seis canciones. Está todo bendecido por mi abuela”.

“Se me dio por escuchar a mi abuela, cosa que no hago tan seguido”, comenta Ángela Torres ALFIERI MAURO

Tres de los temas del flamante EP fueron lanzados con sus respectivos videos durante el año pasado: “Aló”, “Guapo” y “Flotando”. El resto -“LNDF”, “Frágil” y “Arrabalera”- siguen una misma línea en términos sonoros, pero abren el espectro en cuanto a lo genérico: “Es un disco bastante heterogéneo -explica Torres-. Cada canción toca un estilo distinto, siempre con una impronta pop, sobre todo por las melodías que usamos y mi voz. Pero hay trap, reggaetón, rock… Y todo teñido por mis emociones y mis sentimientos”.

-Acabás de terminar el rodaje de una serie. ¿Cómo pensás ordenar tus tiempos entre la música y la actuación?

-Me gustaría encontrar un equilibrio para que las dos cosas convivan. Son mis dos pasiones… De hecho, esta serie es un drama juvenil atravesado por la cultura del freestyle, así que tuve que aprender a rapear. Se llama Días de gallos y es la primera producción de HBO Max para Latinoamérica. Fue una experiencia buenísima porque me permitió jugar con mis dos facetas.

-¿Cómo fue grabar en un momento tan particular como este y sabiendo que las chances de presentar el material en vivo son escasas?

-Bueno, el proceso se hizo un poco largo, la verdad. Y las ganas de salir a tocar están, pero estamos en un momento muy extraño que no solo afecta a una carrera musical. La vida cotidiana se puso rara. Las motivaciones y las inspiraciones siguen estando, yo estoy haciendo música todo el tiempo. Decidí sacar este EP ahora porque quería que tenga que ver con mi presente. No me hubiera gustado editarlo cuando quizás ya no me represente tanto. Yo me voy transformando todo el tiempo.

-¿Qué referencias usaste para llegar al sonido de estas canciones, qué artistas escuchás mucho y son para vos un modelo?

-Escucho música todo el día, y eso me influye, claro. Pop, reggaetón, trap, R&B, jazz. Todo eso empuja la inspiración. Y disfruto mucho los shows en vivo. Extraño un montón ese momento tan sagrado de los conciertos. Hace unas semanas fui a ver a Feli Colina, que hace unas canciones increíbles, con unas letras espectaculares, y salí flasheada. Lo que hace en escena es bárbaro, tiene una fuerza tremenda. Salí diciendo “Por Dios, ¿quién es esta mujer increíble?”. Hoy hay muchas mujeres picantes en la escena musical: yo soy muy fanática de Ariana Grande, la amo, la fui a ver muchas veces y me volví loca, pero tenés para elegir: acá en Argentina, Cazzu, Nicki Nicole, María Becerra.

Cazzu, Nicki Nicole y María Becerra, tres de las cantantes argentinas que Ángela admira ALFIERI MAURO

Las admiro y las celebro.

-El tipo de producción de muchas de esas artistas tiene características bastante similares. ¿Cómo se logra forjar una identidad en ese contexto?

-Yo no creo que todo suene igual. La particularidad de cada artista, su propia impronta, su voz y sus ideas hacen la diferencia. A mí me parece bastante épico lo que está pasando con el trap y el hip hop. Es una cultura que acá nació en el under y ahora empezó a crecer. No hace falta cantar increíble, podés usar el autotune y ya. Yo no lo uso porque afino naturalmente, pero es una herramienta que está para experimentar, para jugar un poco, así que ¿por qué no probar?

-¿Y qué música sonaba en tu casa y te dejó alguna marca?

-Bueno, cuando yo era más chica mi vieja escuchaba de todo: los Redondos, Babasónicos, Rafaella Carrà, Damas Gratis, boleros. Yo recién ahora me estoy acercando al rock argentino clásico. Obvio que admiro a muchos de los grandes músicos argentinos, pero nunca había puesto mucho el ojo ahí. Crecí escuchando a artistas de afuera y tengo el oído acostumbrado a otro tipo de melodías. Pero de a poquito voy entrando. Estoy copada con (Gustavo) Cerati, que es mi preferido en este momento, y también me gusta mucho el Flaco Spinetta, particularmente por sus letras.

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