amigos, familiares y colegas de la TV se acercaron a despedirlo

Los familiares y amigos del popular conductor Gerardo Rozín, que falleció este viernes a los 51 años, se acercaban este sábado a una casa velatoria del barrio porteño de Almagro para darle el último adiós.

Desde las 11, importantes figuras del espectáculo se acercaron para despedir los restos del periodista, que en las últimas semanas se había mantenido alejado de sus actividades laborales.

En la sala velatoria se encontraba Eugenia Quibel, su actual compañera de vida, y sus dos hijos, Pedro y Elena. Además, estaba su expareja Carmela Bárbaro, quien es la madre de su hija.

Entre los primeros que se hicieron presentes en el lugar se destacaron el productor teatral Carlos Rottemberg y los conductores “Beto” Casella y Nicolás Repetto, al igual que la periodista Romina Manguel.

"Era un tipo de bien, no hizo cosas jodidas", expresó "Beto" Casella. Foto: Guillermo Rodriguez Adami.

“Era un tipo de bien, no hizo cosas jodidas”, expresó “Beto” Casella. Foto: Guillermo Rodriguez Adami.

“Últimamente no nos habíamos visto tanto, pero nos hablábamos por teléfono. Hablábamos mucho de la vida. Era un tipo de bien, no hizo cosas jodidas, no tenía la vocación del conflicto“, expresó Casella en declaraciones a la prensa, desde la puerta de la sala velatoria.

Y agregó: “Aportó mucha creatividad a la televisión. Los productos de Gerardo siempre tuvieron una cosa distintiva. Si bien tuvo una vida breve, fue bien vivida, de mucho disfrute”.

Julio Bárbaro junto a la periodista Nancy Pazos. Foto: Guillermo Rodriguez Adami.

Julio Bárbaro junto a la periodista Nancy Pazos. Foto: Guillermo Rodriguez Adami.

Por su parte, Nicolás Repetto, con quien Rozín compartió el programa “Sábado Bus”, lo definió como un hombre “muy agradecido y leal”, y agregó: “Era un tipo muy inteligente, muy gracioso pero profundo, sensible. Se lo va a extrañar. Era una gran persona”.

También se acercó al velorio Julio Bárbaro, el exsuegro de Gerardo Rozín y abuelo de la hija menor del periodista: “Lo quise mucho. Soy el viejo suegro que vino a despedir a un amigo“.

En tanto, el empresario Daniel Hadad consideró que Rozín era “un tipo que podía hacer de todo”, y completó: “Gerardo es la demostración de que alguien con ganas de trabajar se abrió camino”.

El empresario Daniel Hadad al arribar a la casa velatoria del barrio porteño de Almagro. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

El empresario Daniel Hadad al arribar a la casa velatoria del barrio porteño de Almagro. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Noticia en desarrollo.

LGP​

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