Alberto Olmedo: a 32 años de su muerte, un repaso por sus personajes inolvidables



El 5 de marzo se cumplen 32 años de la muerte de Alberto Olmedo, el enorme cómico argentino, que tuvo un trágico final tras caerse desde el piso 11 del edificio Maral 39 en la ciudad de Mar del Plata.

Olmedo murió el mismo verano de 1988 que Carlos Monzón asesinó a Alicia Muniz. Mientras el boxeador estaba de vuelta de su carrera deportiva, el actor interpretaba su última obra: Éramos tan pobres. Y  la rompía en convocatoria de espectadores. 

Y esa constelación de acontecimientos trágicos, tanto el caso Muniz como la muerte del capocómico, quebró para siempre cierta “tradición” de las temporadas marplatenses donde la épica alrededor de los espectáculos, adornados de excesos y los coletazos de la fama, terminaron de armar un triángulo de las bermudas.

El Manosanta, con Adriana Brodsky y Beatriz Salomón. Foto/ Archivo

Olmedo, según el director de teatro Alberto Ure “el mejor actor argentino”, giraba a toda velocidad en esa órbita cuando se soltó y terminó de una manera absurda: buscando algo en una maceta del balcón, resbaló y cayó.

Nancy Herrera, última mujer de Olmedo, tratando de recuperar algo de todo ese derrape dijo que su pareja “murió en el mejor momento de su vida, con la mina que quería y tomando champagne; y no babeado en una cama hecho mierda”. 

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Lo cierto es que el actor supo incorporar a sus personajes el demoledor pulso del humor popular. Absorbió, como sólo los grandes artistas de cada época suelen hacerlo, la potencia del imaginario que lo rodeaba. Y lo asumió a costa, incluso, de vaciarse.

Olmedo con Moria Casán, Susana Giménez y el “Gordo” Porcel. Foto/ Archivo

Aquí un repaso por sólo algunos de sus creaciones más emblemáticas desde El capitán Piluso hasta el ciclo No toca botón.

El Capitán Piluso

A mediados de los sesenta Alberto Olmedo ​comenzó el programa infantil El Capitán Piluso que se extendió hasta los años setenta. Olmedo, que interpretó al Capitán, estaba acompañado por Coquito, a cargo de Humberto Ortíz. 

Alvarez y Borges

Sin dudas, una dupla extraordinaria. Aunque el texto del sketch lo escribía Hugo Sofovich, gran parte de la comicidad estaba en las geniales improvisaciones de Javier Portales y Alberto Olmedo quienes componían a dos personajes que esperaban ser atendidos por un editor de un diario. Se sumaba al dúo Silvia Pérez, como la secretaria.

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El Manosanta

Lo que surgió como un sketch en el programa No toca botón con Adriana Brodsky y Javier Portales, tuvo tanta popularidad que terminó siendo una película, El Manosanta está cargado, estrenada en 1987.

Chiquito Reyes

Chiquito, siempre dispuesto a cumplir los pedidos de su amigo, interpretado por el Facha Martel, quien lo esquilaba cada vez que podía. Aunque mostraba todo lo contrario, la frase de este personaje era: “Chiquito Reyes no es ningún gil”.

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Rogelio Roldán

Era un empleado “Jefe de cadetes”, que buscada satisfacer todos los pedidos de su jefe. Tan servil por un ascenso que siempre quedaba junto a su esposa, interpretada por Divina Gloria, al borde de la quiebra.

El dictador de Costa Pobre

Otro clásico de No toca Botón, elaborado como una parodia de los dictadores latinoamericanos. Este personaje, surgido en 1985, un año después de la llegada de la Democracia en la Argentina​, gobernaba en una isla llamada Costa Pobre y llevaba una banda presidencial que decía: tus amigos.

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