Accidentada: Jennifer Lawrence sufrió heridas en el set de Don’t Look Up


Don’t Look Up es, sin dudas, uno de los grandes proyectos cinematográficos del año. La película producida por Netflix cuenta con un elenco protagónico de lujo: Meryl Streep, Leonardo DiCaprio, Cate Blanchett, Jennifer Lawrence, Chris Evans y Timothée Chamelet. En ella se relata, en clave de humor, la historia de dos astrónomos que descubren que un meteorito está próximo a caer en la Tierra, y a pesar de sus intentos por concientizar a la población y hallar una manera de atenuar el impacto, solo encuentran indiferencia. El proyecto, dirigido por Adam McKey, tiene todo para ser un éxito, pero en los últimos días estuvo a punto de pasar a la historia como el escenario de una tragedia.

Es que, debido a un desperfecto técnico en una de las escenas, Lawrence fue sorprendida por trozos de vidrio y terminó con heridas en sus párpados. La noticia, que fue dada a conocer por TMZ y confirmada por The Hollywood Reporter, indica que la actriz se encontraba filmando una escena que incluida una explosión, pero que por un error de cálculo estallaron varios cristales que terminaron lastimándola.

Según indicó una fuente de la producción a Page Six, “se preparó una explosión para un truco en el que el vidrio se tenía que romper; pero falló y Jennifer terminó lastimada”.

Distintos medios estadounidenses coinciden en que, debido al accidente, la producción debió ser suspendida durante una semana, hasta que la protagonista estuvo en condiciones de seguir filmando. Sin embargo, este lunes, la actriz volvió al set y fue fotografiada en Boston, mientras filmaba junto a Chamelet.

Este proyecto marca el regreso a la pantalla grande de Lawrence, luego de dos años de ausencia. La última película en la que participó la actriz de la saga Los juegos del hambre fue X-Men: Dark Phoenix, el último y malogrado proyecto cinematográfico de los X-Men. Para este año, Lawrence tiene previsto filmar, además, Red, White and Water dirigida por Lila Neugebauer; Mob Girl, bajo las órdenes de Paolo Sorrentino; y Bad Blood, también junto a McKay. En 2018, Lawrence había anunciado que iba a tomarse al menos un año fuera de los sets de filmación y cumplió: lejos de los reflectores, contrajo matrimonio con el galerista de arte Cooke Maroney y, además, se dedicó a apoyar iniciativas como Represent.Us, una ONG dedicada a promover la sanción de leyes anticorrupción en Estados Unidos.

El director es conocido por mezclar con éxito la comedia y la acción. En 2016 se alzó con un Oscar por el guion de La gran apuesta, y dos años después fue nominado por la dirección de El vicepresidente: más allá del poder. En este nuevo proyecto de Netflix, que cuenta con un presupuesto de 75 millones de dólares, además de las superestrellas mencionadas, McKay contará también con las actuaciones de Ariana Grande, Himesh Patel, Rob Morgan y Matthew Perry.

LA NACIONMás información



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *