A 21 años de la muerte de su creador, Snoopy y sus amigos finalmente llegan al streaming


Más de siete décadas después de que su primera tira fuera publicada en la última página de un diario de los Estados Unidos, el perro Snoopy, el pájaro Woodstock, Charlie Brown y el resto de la pandilla creada por Charles M. Schulz estrena serie en Apple TV+. Jean Schulz, viuda del genial realizador y custodia de su obra, reveló detalles. “Snoopy sigue siendo relevante porque es auténtico y revela algo del alma humana”, aseguró.

El Show de Snoopy es una serie animada pensada para niños pero que podrá ser disfrutada por nostálgicos alrededor del mundo y por fanáticos del perro beagle más famoso del planeta, que debutó en una tira en octubre de 1950 y que se mantuvo como protagonista hasta la muerte de su creador, en febrero del 2000.

En los últimos 30 años de su vida, el dibujante estuvo acompañado por Jean, la mujer que estuvo junto a él en su apogeo creativo y, tras su muerte, se quedó a cargo de mantener vivo su legado. Fue ella quien dialogó con LA NACION desde los estudios Peanuts en Los Ángeles sobre “Sparky” (la manera en la que su familia conocía a Schulz) y los detalles de esta producción cuya primera temporada ya se puede ver completa por Apple TV+.

-¿Cuánto hace que comenzaron a trabajar en este proyecto?

-Te diría que todo comenzó en 2017 cuando hicimos una alianza con la NASA para la serie Snoopy en el Espacio. En ese momento Apple escuchó que estábamos dispuestos a hacer cortos y de inmediato quiso sumarse. Sin embargo, nosotros siempre nos hemos movido con precaución y sin correr. Una vez que nos pusimos de acuerdo en la forma en que se llevaría adelante la producción, comenzó todo un proceso de investigación y experimentación para encontrar la mejor manera de llevar a la pantalla lo que todos conocemos y amamos de las tiras en papel…

-¿Y cuál diría que fue el mayor desafío del proceso de llevar a Snoopy y sus amigos a una plataforma de streaming?

-Sin dudas cómo hacer que un dibujo plano, en dos dimensiones, funcione con la tecnología y la estética actual, que tiende al hiperrealismo y el 3D. El movimiento siempre fue algo que le interesó a “Sparky”, quien sabía que la belleza de su trazo y su simpleza no tenían por qué ser realistas… ¡Ninguno de sus personajes puede sostener algo sobre su cabeza porque sus manos son muy cortas! Él dibujaba pensando en las tiras cómicas, no en un movimiento animado. Esto sin dudas significó un desafío para todos los involucrados en El Show de Snoopy, porque no es una traducción perfecta la que hay que realizar entre lo que se ve en una hoja de papel y lo que después se disfrutará en pantalla.

-¿Y qué papel jugó la NASA en todo esto?

-Todo este proceso comenzó, de algún modo, en 2017, con la serie sobre el espacio que fue una alianza con la NASA para fomentar que más niños y niñas se acercaran a las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemática y recién ahora, a comienzos de 2021, podemos ver sus resultados. Fue un largo camino, pero realmente valió la pena.

-¿Y cómo cree que Charles Schulz sorteaba los límites de un dibujo en dos dimensiones?

-Una de las cosas por las que muchas personas dicen que la tira cómica ha durado tanto y es tan popular es porque “Sparky” siempre insistió en que todo sea auténtico. Incluso el movimiento. Por ejemplo, hay una tira de 1967 en la que Snoopy practica para asistir a los Juegos Olímpicos de Grenoble. Para dibujarla él se puso en contacto con un atleta, lo entrevistó y estudió todas las figuras. Por eso, si sabés de patinaje, te vas a dar cuenta que todo lo que sucede allí es real, como por ejemplo que hay que levantar la pierna derecha para iniciar esa rotación para el eje. La tira funciona porque hizo un estudio especial del mejor patinador estadounidense del momento.

En “Genoble”, una tira de 1967, Charles M. Schulz revela la precisión con la que trabajaba

-Era muy meticuloso con su trabajo…

-”Sparky” siempre hacía eso. Para otra tira, en donde Woodstock se desmayaba, habló con amigos médicos para que le dieran detalles acerca de qué podía hacerse cuando había un golpe en un campo de juego, en medio de un partido de fútbol americano. Con esa información armó la historia, en la que Snoopy le daba a Woodstock un poco de sal. Podría darte mil ejemplos más, pero siempre mantiene la misma lógica: en cuatro cuadritos lograba hacerte sonreír, pero siempre con cosas auténticas.

-Junto con esa autenticidad también había mucha simpleza, ¿no? No siempre es fácil ser simple, en ocasiones es el trabajo más difícil del mundo…

-¡Sin dudas! Hay tiras en donde no hay palabras y otras en donde no hay diálogo en un sentido tradicional, porque Snoopy no habla, piensa. Entonces uno de los retos de El show de Snoopy fue cómo hacer que esa intencionalidad que tienen los pensamientos del personaje se trasladen bien. Y allí entra la habilidad del equipo de animación, ya que tiene que lograr una dinámica entre Snoopy y Woodstock en la que no están hablando, pero uno sabe lo que están pensando.

-A pesar del tiempo que pasó y que quizá no tuvo presencia mediática como otros personajes de su generación, aquí en Argentina tanto Snoopy como el resto de los personajes son reconocibles y queridos, ¿a qué le adjudica esta longevidad?

-Sin dudas la tira se mantuvo relevante porque es auténtica y porque refleja algo de cómo somos los hombres y las mujeres. Creo que fue una gran fortuna encontrarse con un equipo creativo que entendiera eso y que respetara lo que hizo a estos personajes tan queridos…

“Thank you for the dance”, otra tira que muestra la delicadeza de Charles M. Schulz

-Esa cualidad de “clásico” queda clara en el primer episodio de esta temporada, cuando Snoopy decide publicar su autobiografía y lo hace en un libro papel… ¡Nada de iPods ni iPads en el mundo de Apple!

-Eso fue absolutamente pensado para que quede claro que en esta serie estamos en un mundo “retro”. No queríamos modernizar nada porque romperíamos el hechizo de la mente de Charles Schulz. Y eso hay que preservarlo a toda costa.

Más información



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *