70 programas inolvidables de los 70 años de la TV

Primera palabra: perdón. A los que, por caprichos de la cifra redonda, por la mirada subjetiva o por algún olvido empujado por la cantidad infinita de títulos, se hayan quedado afuera de esta lista. Más allá de algunas producciones olvidables, los 70 años de la TV argentina han dado cientos de programas que merecen podio en la memoria. Lo merecen por magníficos, por rupturistas, por pioneros, por novedosos, por exitosos, por un puñado de razones más.

Pero, desde este lindo e incómodo lugar de doble DT de un supuesto seleccionado de ciclos para recordar (por el motivo que sea), armamos a cuatro manos este “Top 70 cronológico” de todas las épocas, de la mano de nombres que hicieron historia en este medio que revolucionó a la Argentina el 17 de octubre del ‘51.

Pedidas las disculpas del caso, rebobinemos juntos y démosle play a aquellas historias televisivas que marcaron diferencia. No faltará quién diga “Uy, se comieron a tal” o “Cómo no pusieron a…”. Bueno, cuando se cumplan los 80 años habrá tiempo de revancha.

Primer telenoticioso argentino (Canal 7, 1954)

Conducido por Carlos D’Agostino, iba, como toda la tele, en vivo. Producido por Tito Martínez del Box, se emitía en la franja de las 21 y duraba 15 minutos. “Se hacía a pulmón y en material fílmico, de 16 milímetros. Había que esperar que llegaran las imágenes, para después de mucho ensayar ponerles el audio”, contó hace el conductor a Clarín.

Cacho Fontana en "Odol pregunta".

Cacho Fontana en “Odol pregunta”.

Odol pregunta (Canal 7, 1956)

Si los programas de preguntas y respuestas tuvieran una marca de autor sería la de este ciclo que contó con varios conductores, como Carlos D’Agostino, pero encontró en Cacho Fontana el maridaje perfecto. Manejaba los tiempos, la intriga y el clima como nadie. Se emitió también por Canal 13 y por el 11. A los 9 años, Claudio María Dominguez sorprendió a todos en temas de mitología griega y romana.

Tato, siempre en domingo (Canal 9, 1960)

El Tato Bores que el público adoptó y amó nació en ese programa, así como sus icónicos lentes y frac. Los monólogos sobre la actualidad del país calaron hondo en los espectadores, así como su forma de describir la idiosincrasia de los argentinos. El dólar, la corrupción y todos nuestros males de esa época -y tristemente actuales- estaban en su humor. El ciclo duró casi una década.

Buenas tardes, mucho gusto (Canal 13, 1960)

En su año inaugural, el canal estrenó el primer magazine vespertino pensado para mujeres, que tuvo distintas conductoras (como Maricarmen y Canela). Annamaría Muchnik fue la que impuso su impronta, manejando con ritmo y soltura un espacio destinado a dignificar y entretener al ama de casa. Allí brillaron las recetas de Doña Petrona C. de Gandulfo.

Casino Philips (Canal 13, 1960)

Cada noche convertía el estudio en una gran pista de baile, con Carlos Sandor como coreógrafo de un equipo notable de bailarines que obligaba la cámara a no perderle pisada. La música estaba a cargo de Buby Lavecchia. Fue uno de los primeros grandes shows de la TV.

Viendo a Biondi (Canal 13, 1961)

Breves sketches de humor blanco y el genio del humorista Pepe Biondi hicieron del programa uno de los más exitosos de la historia de la televisión argentina. Llegó a hacer 65 puntos de rating, una cifra impensada para los números de hoy.

Pepe Biondi, un clásico del humor para toda la familia.

Pepe Biondi, un clásico del humor para toda la familia.

Circulares de Mancera (Canal 9, 1962)

Así se llamaron originalmente los Sábados circulares del gran Pipo Mancera, que batieron récords cuando se mudó a Canal 13, en el ’64. Inauguró la era de los programas ómnibus, donde pasaba de todo y pasaban todos. Hasta debutó Diego Maradona haciendo jueguito con pelota dominada. “Me gusta hurgar en la realidad que subyace detrás de lo que se ve”, el slogan del llamado “Sr. Televisión”.

Diego Armando Maradona en los Sábados Circulares de Mancera. Uno de los logros del programa.

Diego Armando Maradona en los Sábados Circulares de Mancera. Uno de los logros del programa.

La feria de la alegría (Canal 9, 1962)

“¡Optimismo por mayor!”, decía la publicidad del programa conducido por Guillermo Brizuela Méndez, un gran temporizador del vivo. Éxito a base de buena onda, concursos, premios y “sana alegría” de domingo, como ellos la definían.

La campana de cristal (Canal 7, 1962)

“Usted ayuda a sembrar bienestar”, decía la publicidad que anunciaba el inicio del programa, conducido por Augusto Bonardo. Fue pionero en la creación de una tele solidaria, con equipos de “gente común” que debían hacer misiones para lograr donaciones. Luego conducido por Cacho Fontana, se convirtió en un gran éxito.

La familia Falcón (Canal 13, 1962)

Una de las primeras telecomedias argentinas, género que fue un suceso de audiencia en los ’60. Aunque estaba auspiciada por una automotriz estadounidense, buscaba retratar las vivencias de una familia de clase media. Fue escrita y dirigida por Hugo Moser, quien de esa forma comenzaba a construir un camino lleno de hitazos en la televisión argentina. La novela también tuvo su versión en cine.

Titanes en el ring (Canal 9, 1962)

Martín Karadagian fue el creador y protagonista de un show que hizo de la lucha libre una parodia hermosa y un espectáculo para toda la familia. Duró casi tres décadas y se transformó en un fenómeno y en una pasión popular.

Martín Karadagian y Jorge Bocacci entre las sogas de Titanes en el Ring.

Martín Karadagian y Jorge Bocacci entre las sogas de Titanes en el Ring.

Grandes valores del tango (Canal 9, 1963)

Con un pasado radial, el programa llegó al canal por idea de Alejandro Romay. Su primer conductor fue Hugo del Carril, pero todo el mundo recuerda la impronta que le dio Silvio Soldán. Programas sobre tango hubo muchos, pero pocos como éste, que se convirtió en una marca registrada y un trampolín para la difusión de artistas por más de dos décadas.

Operación Ja Ja (Canal 11, 1963)

Los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich crearon un programa que fue una usina de humor y de ideas para la televisión argentina. Muchos de sus segmentos se convirtieron después en programas independientes. El staff reunía a los mejores de la época, como Fidel Pintos, Juan Carlos Altavista y Julio de Grazia. Fue el hit cómico de la tele durante décadas hasta finales de los ’80.

El Reporter Esso (Canal 11, 1963)

El primer noticiero de un canal privado, que hizo escuela en la televisión y rápidamente ganó un gran prestigio. En las calles, en esa época, la gente preguntaba cuando sucedía algo: ¿qué dice El Reporter Esso sobre el tema? Estaba dirigido por Luis Clur y conducido por Armando Repetto.

Polémica en el bar (Canal 11, 1963)

El ciclo entendió como pocos esa pasión argentina que tanto nos identifica: arreglar el mundo sentados a la mesa de un café. La creación de los hermanos Sofovich, que nació como segmento en Operación Ja Ja, tenía un dream team del humor: Juan Carlos Altavista, Fidel Pintos, Jorge Porcel, Mario Sánchez, Javier Portales y Julio De Grazia, entre otros. Aún hoy sigue vigente en la pantalla de América.

Osvaldo Miranda, Marilina Ross y Jor Rígoli, las caras de "La nena".

Osvaldo Miranda, Marilina Ross y Jor Rígoli, las caras de “La nena”.

La nena (Canal 13, 1965)

Fue un emblema de la comedia blanca y familiar, protagonizada por Osvaldo Miranda y Marilina Ross, como padre e hija. Y el entrañable tercero en discordia era el personaje de Joe Rígoli, el novio de la nena. Capítulos de media hora a base de enredos cotidianos. Tuvo su remake y se intenta ir por una nueva versión.

Sábados continuados (Canal 9, 1964)

Antonio Carrizo y Emilio Ariño fueron los conductores del programa ómnibus, que duraba ocho horas y buscaba competir con otro tanque: Sábados circulares. Uno de los momentos fuertes del programa era el de la entrevista de Carrizo. ¿Quiénes eran sus invitados? Casi nadie: Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y otros.

La tuerca (Canal 13, 1965)

Casi diez años en pantalla tuvo el programa humorístico, con guión de grandes del género como Carlos Basurto, Juan Carlos Mesa y Carlos Garaycochea. Participaban Marcos Zucker, Gabriela Acher, Gogó Andreu y Santiago Bal, entre otros. Humor blanco y personajes que quedaron grabados en la gente, como Rinaldo Roba, Pedro Lineadura y El coimero. Inolvidable el sketch de “Los jubilados”.

Tomás Eloy Martínez, Mónica Mihanovich y Andrés Percivalle.

Tomás Eloy Martínez, Mónica Mihanovich y Andrés Percivalle.

Telenoche (Canal 13, 1966)

Debutó el 3 de enero y se quedó para siempre. Y siempre, más allá de los distintos nombres, estuvo más cerca de las noticias que del show periodístico. Hizo su entrada a la historia con Mónica Mihanovich (Cahen D’Anvers), Andres Percivalle y Tomás Eloy Martínez. Fue de avanzada y sus coberturas de los ’60 y los ’70 marcaron la diferencia. Hoy sigue firme a las 20, con Luciana Geuna y Diego Leuco.

Tiempo nuevo (Canal 11, 1966)

El periodista Bernardo Neustadt abre su espacio “para reunir a la juventud a debatir”. En esa temporada inaugural, conoce a Mariano Grondona, que comienza como invitado frecuente y pasa a incorporarse a la conducción. La actualidad política se debate en televisión y no hay dirigente de la época que no haya ido al programa más exitoso en su rubro. Estuvo al aire en diferentes canales hasta 1997.

Domingos de mi ciudad (Canal 11, 1966)

El programa fue hasta 1971, con una fórmula dominguera infalible: música, humor y entretenimiento. Algunos de los integrantes del staff eran nombres que luego fueron una marca en la tele: Jorge Luz, Javier Portales, Pepe Soriano, Jorge Porcel y Antonio Carrizo, entre otros. Fue el antecedente de otro éxito: “Domingos de la Juventud”, que luego mutó, simplemente, en Feliz Domingo.

Cuatro hombres para Eva (Canal 9, 1966)

Clásico del género, la creación de Nené Cascallar marcó escuela. Protagonizada por Eduardo Rudy, Jorge Barreiro, Rodolfo Bebán, José María Langlais y María Aurelia Bisutti, la historia proponía un viaje por el amor y el deseo, a la hora del té. Maestra de los guiones sobre los vínculos amorosos, Cascallar también fue la autora de El amor tiene cara de mujer y Cuatro mujeres para Adán.

El circo de Marrone (Canal 13, 1967)

Un programa destinado al público infantil y a los adultos, que se divertían con una troupe de artistas, encabezado por uno de los grandes del humor y de la noche porteña. ¿El resultado? Un éxito inmediato. Allí quedó registrado para siempre el “salta Violeta”, del inolvidable actor y payaso Carlitos Scazziotta. Se mantuvo en el aire hasta 1985.

Matrimonios y algo más (Canal 13, 1968)

“Me gustaría hacer un programa cómico sobre matrimonios”, recuerdan que dijo Hugo Moser en una reunión de Canal 13. La idea se convirtió en una marca registrada, que tuvo varias reediciones; la última fue en 2001 en Canal 9, que en ese momento se llamaba Azul TV. Uno de los sketches inolvidables: “El groncho y la dama”, con Cristina del Valle y Hugo Arana, en su edición de los ’80.

Almorzando con las estrellas (Canal 9, 1968)

Fue el debut de Mirtha Legrand como conductora y anfitriona de una comida con famosos. La idea fue de Alejandro Romay: tener a la diva del cine en la pantalla chica. Casi siempre producida por su esposo, Daniel Tinayre, la Chiqui floreó sus almuerzos por Canal 13, por ATC, por América y, con los años, volvió a El Trece. Batió un récord: 53 años de historia, a la espera de que vuelva Mirtha.

Por "Cosa juzgada" pasaron, también, grandes como Norma Aleandro, Federico Luppi y Carlos Carella.

Por “Cosa juzgada” pasaron, también, grandes como Norma Aleandro, Federico Luppi y Carlos Carella.

Cosa juzgada (Teleonce, 1969)

Considerado como la madre de los unitarios, el ciclo abrió un camino en la ficción dramática hecha con compromiso. El dream team fue bautizado como el Clan Stivel. David Stivel dirigía, y el equipo estable formaba con Bárbara Mujica, Norma Aleandro, Juan Carlos Gené, Marilina Ross y Emilio Alfaro. Una joya.

El hombre que volvió de la muerte (Canal 9, 1969)

Los jueves sucede un extraño fenómeno en la ciudad: los estrenos de cine tienen pocos espectadores porque la gente se queda a ver un programa de terror en casa. Narciso Ibáñez Menta fue el creador y protagonista del ciclo que hoy está rodeado de un mito: no quedan registros porque se borraron todos los “tapes”. Tuvo una remake en 2007.

Los Campanelli (Canal 13, 1969)

Durante cinco años (terminó en el ’74, por Canal 11) fue el clásico del domingo en la TV. Los almuerzos de la pintoresca familia, con don Carmelo Campanelli a la cabeza, pincelaron un retrato de época, con personajes riquísimos y mucho de idiosincrasia, todo en un marco de comedia desopilante. La frase del padre (Adolfo Linvel) que no se olvida: “No quiero escuchar ni el volido de una mosca”.

Alta tensión (Canal 13, 1971)

No fue el primer conductor, pero sí el que logró convertir esta propuesta de la RCA en un programa imperdible: Fernando Bravo fue la cara de este musical que oficiaba de pantalla para lanzamiento o consagración de artistas de esos años, como Donald, Heleno, Juan Eduardo y Juan Marcelo… Parafraseando a Badía, era algo así como “Imagen de discos”. Un hit hecho programa.

Alta Comedia (Canal 9, 1971)

El programa se convirtió en un referente del teatro en la tele, con adaptaciones de clásicos universales y de autores argentinos. María Herminia Avellaneda y Alejandro Doria fueron algunos de sus directores. Tuvo varias etapas y la última fue a mediados de los ’90.

Solita Silveyra y Claudio García Satur, una pareja explosiva de la que estaba atenta medio mundo.

Solita Silveyra y Claudio García Satur, una pareja explosiva de la que estaba atenta medio mundo.

Rolando Rivas, taxista (Canal 13, 1972)

Los martes a la noche se paraba el país para ser testigos de la historia de amor de Mónica Helguera Paz y Rolando Rivas, interpretados por Soledad Silveyra y Claudio García Satur. Todo con el sello del enorme Alberto Migré, el autor que logró abrir los límites de la telenovela para que los hombres fueran parte de su audiencia más fiel.

Teatro como en el teatro (Canal 9, 1975)

La creación de Nino Fortuna Olazábal fue segmento primero y ciclo después. Su propuesta innovadora era llevar el teatro a la TV, con sus rituales, y su telón de fondo proyectado en pantalla. Carucha Lagorio y Darío Vittori fueron dos de los actores más recurrentes en sus puestas de clásicos. Era salir a ver una obra, los domingos a la noche, sin moverse de casa.

Videoshow (Canal 11, 1977)

Cacho Fontana conduce un programa que marca un antes y un después en la tele, a partir de un cambio tecnológico: la llegada de las nuevas cámaras de video para exteriores. La “máquina de mirar”, como la llamaba el locutor, viajan por el mundo. Y los televidentes quedan maravillados. Llegó a hacer picos de casi 41 puntos de rating.

El Show de Carlitos Balá (ATC, 1979)

Un humorístico infantil que dejó una legión de fanáticos de varias generaciones. Carlitos Balá se metió en el corazón de todos con el chupetómetro y el “sumbudrule”, entre otras ocurrencias. Fue “el” programa infantil.

El Rafa (Canal 9, 1980)

En el teleteatro, Alberto de Mendoza interpreta a un tipo común, que tiene un puesto de diarios. Su única preocupación es su hijo, que no encuentra el rumbo. ¿Quién es? Nada menos que Carlos Calvo. También protagonizaba Alicia Bruzzo. Fue uno de los primeros pasos a la popularidad en la carrera de “Carlín”. Y un triángulo amoroso arriesgado para la época.

No toca botón (Canal 11, 1981)

El mayor éxito en televisión de Alberto Olmedo, con dirección de Hugo Sofovich. ¿Las claves? El repentismo del “Negro” y el lugar donde surgieron los sketches que se siguen viendo una y mil veces: Borges y Álvarez, Rogelio Roldán y El manosanta, entre otros. Estuvo en el aire hasta 1987.

Juan Carlos Mesa escribía y protagonizaba esta comedia desopilante.

Juan Carlos Mesa escribía y protagonizaba esta comedia desopilante.

Mesa de noticias (ATC, 1983)

Fue la gran creación de Juan Carlos Mesa, quien también protagonizaba junto a un abanico multicolor de nombres. Producido por Gustavo Yankelevich, había nacido como un noticiero con humor. No funcionó. Ante la amenaza del levantamiento, el Gordo Mesa barajó y dio de nuevo: hizo humor con actualidad y terminó patentando uno de los clásicos de la TV argentina.

Badía y compañía (Canal 9, 1983)

Imbatible creación de Juan Alberto Badía, quien le dio una vuelta de tuerca a los programas ómnibus de los sábados de los ’60. Durante toda la tarde, hilvanaba entrevistas, reflexiones, sketches y, sobre todo, música. Badía fue un militante de darles a los músicos un espacio de jerarquía en la TV. El ciclo luego se instaló en Canal 13, con Marcelo Tinelli como comentarista deportivo.

Función privada (ATC, 1983)

Con el regreso de la democracia, Carlos Morelli y Rómulo Berruti comenzaron el ciclo televisivo de cine más exitoso. Estuvo doce años en esa pantalla y después pasó por otras. Cine de calidad y prohibido durante la dictadura. Abrió un camino en el cambio de pantallas: la grande en la chica.

Fútbol de Primera (ATC, 1985)

Con la conducción de Enrique Macaya Márquez, el programa marcó la masificación del fútbol como un producto televisivo. Las alternativas de cada fecha y una nueva forma de ver el deporte que más nos gusta. Duró 25 años ininterrumpidos. Pasó por varios canales y fue una escuela para muchos periodistas deportivos.

Los cinco grandes del fino humor, en "La noticia rebelde".

Los cinco grandes del fino humor, en “La noticia rebelde”.

La noticia rebelde (1986)

Ícono de la acidez, la ironía, la información y el humor, todo mixeado, hecho programa. Con Jorge Guinzburg, Adolfo Castelo, Carlos Abrevaya y Raúl Becerra, el cuarteto se sacaba chispas analizando la actualidad. Y, nos sacamos el sombrero, “Pasando revista”, una sección desopilante que luego adoptó media TV. Fue el trampolín para Nicolás Repetto.

Hola, Susana (ATC, 1987)

La dueña del shock, de las escalinatas del teatro de revistas, del cine pícaro, del fuego de La Mary, se animaba a emular a Raffaella Carrá con un programa de entretenimientos a base de llamados telefónicos. Susana Giménez buscó probarse en otro rol, sin sospechar que a partir de ese mediodía (luego fue de noche, con otros nombres y por Telefe) el ciclo sería un hit de la TV que ya lleva 34 años.

Estrellita mía (Canal 11, 1987)

En la novela, el personaje de Andrea del Boca interpreta a una campesina que llega a Buenos Aires y se emplea en la mansión de un hombre rico, encarnado por Ricardo Darín. Ella se gana -con toda justicia- el mote de reina de las telenovelas. Fue un boom.

La noche del domingo (Canal 13, 1987)

Un juego como disparador es el eje del ciclo, que se convirtió en un clásico del domingo y pasó por los cinco canales de aire -y alguno de cable- hasta 2013. Pulseadas, jenga, desfiles de animales y manzanas cortadas para hacer grandes números de audiencia y entretener a la gente en una suerte de kermesse televisiva. Claro, que todo de la mano de alguien que sabía del tema: Gerardo Sofovich.

De carne somos (Canal 13, 1988)

Guillermo Francella interpretaba a un carnicero de barrio, que era muy celoso de sus hermanas Panky, Vicky y Pucky. Francella se llevó un Martín Fierro por su labor de comediante y de esa forma selló su primer gran éxito televisivo. Tuvo dos temporadas. Participaba Adrián Suar como actor secundario.

El mundo de Antonio Gasalla (ATC, 1988)

Después de su paso por el café concert y del éxito de Esperando la carroza, Antonio Gasalla entra a la televisión por la puerta grande. Personajes desopilantes como “La cazadora de autógrafos” y “La nena”, innovación en el formato del humor con un gran trabajo de postproducción y acompañantes de lujo fueron las claves del éxito, que le dio el Martín Fierro y, tiempo después, el paso a Telefe.

Las comedias de Darío Vittori (Canal 13, 1989)

Llegó a tener su programa propio después de haberse destacado en cine y teatro. Montó escenas teatrales en un set de televisión, con pequeñas obras a modo de episodios. Fue uno de los que se animó a convertir los livings en plateas. Eran propuestas simples y efectivas, con un sello de autor: se iba alguien por una puerta, entraba otro actor por otra. En esa sencillez se escondía parte de su gracia.

Videomatch (Canal 11/Telefe, 1990)

Lo que nació como un programa de deportes en un horario marginal –la medianoche– se convirtió en uno de los éxitos más grandes de las últimas décadas. A fuerza de show, humor y carisma, Marcelo Tinelli se metió en los hogares argentinos con la intención de entretener.

El resto es historia conocida: el programa fue mutando a El Show de Videomatch, ShowMatch y los sucesivos productos hasta el día de hoy, que hace Showmatch La Academia en El Trece.

Atreverse (Telefe, 1990)

Creado y dirigido por Alejandro Doria, se convirtió en un éxito a fuerza de calidad, elencos rotativos y de animarse a romper tabúes con historias que no eran abordadas en la televisión argentina. El programa, que tuvo dos temporadas, fue la respuesta a aquellos que acusaban a la tele de banal.

Amigos son los amigos (Telefe, 1990)

Sólo un dato para dimensionar su popularidad: el rating, el año de su estreno, sólo fue superado por semifinal y la final del Mundial de Italia. La comedia sobre dos amigos, protagonizada por Carlos Calvo y Pablo Rago, conquistó a todos durante cuatro temporadas. Frases como “Vos fumá”, “Es una lucha…” y “¿Qué hacés, péndex?”,  quedaron grabadas en el imaginario popular.

¡Grande, Pá! (Telefe, 1991)

Fue promocionada como “la súper comedia del verano”, pero duró cuatro temporadas y rompió con todos los récords de audiencia. Marcó una época para los espectadores y la vida de Arturo Puig y el resto de sus protagonistas. La tierna historia de un papá viudo y sus “chancles” llegó a hacer picos de 63 puntos de rating.

Jugate conmigo (Telefe, 1991)

Conducido y producido por Cris Morena, el programa de entretenimientos fue mucho más que un suceso arrollador durante sus cuatro años de pantalla. También resultó un gran semillero de actores y la punta de lanza de los productos que Cris desarrollaría después.

Cris Morena y parte de su troupe de "Jugate conmigo".

Cris Morena y parte de su troupe de “Jugate conmigo”.

Siglo XX Cambalache (Telefe, 1992)

En un mundo sin Internet, el programa conducido por Fernando Bravo y Teté Coustarot se proponía repasar los acontecimientos del siglo para el gran público televisivo. Y vaya si lo consiguió. Llegó a superar los 20 puntos de rating y tuvo invitados de lujo, como Sophia Loren, Gina Lollobrigida y Catherine Deneuve.

Mi cuñado (Telefe, 1993)

Una comedia que hizo historia en la televisión argentina, gracias a buenos libretos y una dupla con mucha química y contraste de personalidades: Luis Brandoni como un viudo y Ricardo Darín como su cuñado y un chanta entrañable. Cuatro temporadas al aire, que marcaron el camino de las sitcom en el canal.

El otro lado (ATC, 1993)

El periodista Fabián Polosecki renovó el lenguaje televisivo con su ciclo periodístico y con una forma magistral de entrevistar. Con personajes marginados que no tenían cabida en otros programas, construyó un producto fascinante, que hoy es de culto.

Laura Novoa y Adrián Suar, como Vega y Carrizo, en "Poliladron".

Laura Novoa y Adrián Suar, como Vega y Carrizo, en “Poliladron”.

Poliladron (Canal 13, 1995)

Piedra fundacional de Polka, apenas debutó con un capítulo por semana dejó en claro que la ficción en TV coqueteaba con lo cinematográfico. La historia de amor de El Nene Carrizo (Adrián Suar) y la oficial Verónica Vega (Laura Novoa) permitía, en realidad, ser testigos de un nuevo modo de contar fantasía, con efectos especiales, con una estética inédita.

CQC (América TV, 1995)

Una forma irreverente de presentar las noticias que se quedó hasta 2014 en la televisión argentina. La idea de Mario Pergolini, su primer conductor, se convirtió en un producto for export y dejó un sello de autor. Sus noteros se habían vuelto temibles para la clase política.

Verdad/Consecuencia (Canal 13, 1996)

Emblema de los unitarios de Polka, contaba la vida de un grupo de amigos con realidades diferentes. Era un culto a la amistad sin complacencias, con diálogos -escritos por Mario Segade y Gustavo Belatti– que iban sin escalas del amor al desgarro. Formaba con Emilia Mazer, Fabián Vena, Damián de Santo, Andrea Pietra, Carlos Santamaría y Valentina Bassi, entre otros.

Día D (América, 1996)

Pieza de colección de la usina de Jorge Lanata, fue un periodístico que se animó a romper el molde de la solemnidad. Ahora, en PPT o en otras de sus creaciones, se ve con naturalidad ese estilo, pero hace 25 años fue toda una propuesta rupturista, transformando el estudio en un espacio dinámico y descontracturado. Ahí empezó la era diferente del género.

Gasoleros (Canal 13, 1998)

Los Panigassi, una familia de clase media empobrecida, inauguraron una forma de costumbrismo en la televisión, con producción de Polka, que dejaba atrás a los viejos culebrones. Grandes actuaciones de Mercedes Morán y Juan Leyrado como Roxy y Panigassi. Dos temporadas y un exitazo.

Sábado bus (Telefe, 1999)

Creado y conducido por Nicolás Repetto, subía la vara de los programas con invitados: nada estaba librado al azar, ni con las visitas, ni con la producción, pero, especialmente, con las ideas. No debería haber dudas acerca de que Repetto es uno de los conductores más creativos y exigentes de la TV. Ya no tiene espacio, pero sus programas, como éste, o como Fax, merecen lupa. y Premio.

Okupas (Canal 7, 2000)

Dirigida por Bruno Stagnaro y producida por Marcelo Tinelli, la serie se convirtió en una ficción de culto y, al mismo tiempo, popular. Con Rodrigo de la Serna al frente de un cuarteto de amigos, la historia contaba con crudeza y altísima calidad la marginalidad de esos años. Considerado un programa bisagra, Netflix lo revive 21 años después y es uno de los fenómenos del streaming.

Gran hermano (Telefe, 2001)

La versión local del formato “Big Brother” llegó para quedarse: la idea de encerrar a gente desconocida y obligarla a convivir el mayor tiempo posible frente a las cámaras fue un imán de rating. Con las miserias, la solidaridad, las angustias y la intimidad en pantalla. El sálvese quien pueda hecho programa fue un boom que duró nueve temporadas. Y la puerta de entrada a la avalancha de realities.

Los Simuladores (Telefe, 2002)

Dos temporadas y sólo 24 episodios para construir una serie que quedó en la historia y que los argentinos no se cansan de ver una y otra vez. Creada por Damián Szifron y protagonizada por Federico D’Elía, Diego Peretti, Martín Seefeld y Alejandro Fiore, los cuatro socios que resolvían problemas mediante operativos de simulacro se metieron en el corazón de la gente. Tocaron los 36 puntos de rating.

Maradona en las "Mañanas informales" de Guinzburg.

Maradona en las “Mañanas informales” de Guinzburg.

Mañanas informales (Canal 13, 2005)

La franja matutina ya había tenido su programa tempranero con Desayuno, de la mano de la actualidad, pero fue Jorge Guinzburg quien construyó el magazine de la primera franja, con un mix de servicios, noticias, humor y entretenimiento. Le lavó la cara a las mañana, las despabiló con ese ingenio tan suyo y ese timing único para la TV en vivo.

La noche del Diez (Canal 13, 2005)

Convencido por Adrián Suar, Diego Maradona se animó a conducir su propio espacio, que combinaba entrevistas, grandes visitas internacionales (de Pelé a Raffaella Carrá), mini partidos de fútbol tenis y un despliegue de producción pocas veces visto. Más que un programa de TV, fue un show internacional. Su carisma mandaba. No hubo nada igual.

Casados con hijos (Telefe, 2005)

La versión local de la sitcom estadounidense se convirtió en un hit rápidamente, con Guillermo Francella y Florencia Peña formando una dupla imbatible, graciosa y muy “argenta”. Sólo dos temporadas -no hay más episodios escritos en el formato original- que quedaron en la memoria de la gente y que el canal repite con buenos números.

Peter Capusotto y sus videos (Rock & Pop TV, 2006)

Comenzó como un ciclo de media hora en un canal de cable. Terminó convirtiéndose en uno de los mejores programas de humor de la última década en la TV argentina. Y en creador de una subcultura que va mucho más allá de la rockera a la que apelaba en un principio. El programa, ideado por Diego Capusotto y Pedro Saborido, tuvo en algún momento su prolongación en radio, libros y hasta una película.

Tratame bien (El Trece, 2009)

El unitario de Polka marcó el debut de Julio Chávez como protagonista de TV de aire (ya había hecho Epitafios). Llegaba con todo el reconocimiento teatral a cuestas a contar, con profundidad, verdad y dolor, las (no tan) delicias de la vida conyugal. Sus contrapuntos con Cecilia Roth fueron parte del éxito de una ficción que se animó a zarandear los vínculos.

El marginal (TV Pública, 2016)

Sebastián Ortega y Adrián Caetano, dos grandes potencias creadoras, llevaron adelante una serie bien contada y actuada que sucede adentro de una cárcel y que se convirtió en un orgullo argentino internacional. Crudeza, violencia y sexo en una serie que reunió aceptación del gran público y prestigio. Pronto llegará la cuarta temporada.

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