22 contra la Tierra: cómo es la precuela de Soul que estrena en Disney+


Los universos propuestos por Pixar no dejan de expandir sus horizontes. En cada una de sus películas, debutan mundos y personajes con que los que el público celebra el poder reencontrarse. Y ese es el caso de 22 contra la Tierra, un cortometraje que funciona como precuela de Soul, y cuyo protagonista es la pequeña alma llamada 22 (Tina Fey). El director de este título es Kevin Nolting, y LA NACION dialogó con él para descubrir cómo nació la idea que dio pie a este nueva historia.

En Soul, 22 se presenta como un alma rebelde que se niega a adquirir una personalidad propia que le permita comenzar su vida en la Tierra. Y la posibilidad de explorar sus motivaciones en profundidad (aunque fuera durante unos pocos minutos), fue lo que más entusiasmó a Nolting al momento de encabezar este proyecto: “No teníamos en mente hacer este corto. Como Joe es el protagonista de Soul, ya habíamos explorado su mundo, su familia y sus motivaciones. Pero cuando hablábamos de 22, siempre decíamos lo mucho que nos gustaba su lugar en la historia, y pensábamos cuáles eran los motivos que la habían convertido en quien era. De ese modo, empezamos a barajar ideas para explorar parte de su pasado”.

En 22 contra la Tierra, la protagonista lleva a cabo un curioso plan para detonar las reglas que gobiernan en el Gran Más Allá, y con ese objetivo, se rodea de un equipo de “almitas” para que la ayuden. En la trama de seis minutos, cada una de esas almas infantiles desarrollan una lógica propia y se convierten en atractivos personajes secundarios. Sobre esos nuevos protagonistas, Nolting expresó: “Uno de los aspectos más sencillos que tuvo este trabajo, es que el mundo en el que se desarrolla la historia ya había sido establecido. Entones no fue necesario diseñar todo desde cero, y fue muy interesante presentar a estas almas infantiles como parte del mundo de Soul. Nos entusiasmaba mucho mostrar a chicos siendo chicos. Nos divertimos muchos grabando sus voces, y nos esmeramos para captar su inocencia y pureza. Aunque desde luego que también fue un desafío”.

Una imagen de Soul, la última película de Pixar que ganó en los Oscar en la categoría mejor film de animación

Nolting es un veterano en el mundo de Pixar. Su debut en esa productora fue como asistente de edición en Buscando a Nemo, y en los años posteriores continuó en otros films como Wall- E, Up, una aventura de altura e Intensamente. Luego de tantos años vinculado a ese estudio, el realizador expresa cuál es el aspecto que más disfruta de trabajar allí: “Acá estás rodeado de gente muy talentosa, muy cálida y muy dedicada. Steve Jobs contribuyó a crear un lugar en el que prima el espíritu de colaboración, y eso es lo más destacable”. Con respecto al desafío que implicó Soul, y que se extiende a 22 contra la Tierra, concluyó: “Creo que en Pixar el desafío siempre es el de hacer películas que sean atractivas para públicos de todas las edades, eso me encanta. Con Pete Docter, creador de Soul, tocamos temas que son serios, pero a los que queríamos enfocar de una manera divertida. Ese contraste me gusta mucho, el de unir cosas muy distintas, y ponerlas a funcionar de manera conjunta”.

El estreno de 22 contra la Tierra es la excusa perfecta para repasar otros cortos de Pixar que vale la pena descubrir. Desde historias que expanden los universos de los largometrajes, hasta otros relatos auto conclusivos, estos son algunos títulos que demuestran la versatilidad de ese estudio.

Luxo Jr. (1986)

La pequeña lámpara de Pixar protagonizó un corto que fue clave en la historia de la productora.

Pixar se fundó a base de cortos. Mucho antes de Toy Story, su primer largometraje, el director John Lasseter demostraba las capacidades de su estudio, mediante la creación de breves relatos. Pero lejos de intentar solo maravillar por sus técnicas de animación (que en ese momento eran de lo más sofisticadas), Lasseter planteaba relatos eficaces y ante todo, divertidos. Y ese es el caso de Luxo Jr, segundo corto de la productora, en el que debutó una simpática lamparita que pronto se convirtió en un emblema con peso propio.

Presto (2008)

Presto, y un truco de magia en el que todo sale mal

A excepción de las citas a Ghibli, no es habitual encontrar en las piezas de Pixar referencias explícitas. Por ese motivo, Presto es una rareza en el catálogo de la productora. Mediante la presentación de un mago y los mil intentos fallidos por sacar a un conejo de la galera, este título se revela como una carta de amor a la época de oro de los Looney Tunes, los cortos de Tex Avery y Chuck Jones, y su humor anárquico como sello distintivo. De esa manera, Presto es una ametralladora de gags que van in crescendo, hasta alcanzar un espectacular clímax.

Party Central (2013)

En Party Central, la trama gira alrededor de una fiesta universitaria

Pocos mundos son tan atractivos como el de Monster Inc. En una realidad habitada por monstruos que se asoman a la vida humana a través de puertas de armario, las posibilidades de encontrar grandes historias son innumerables. Y quizá por ese motivo Party Central sea tan interesante, porque apuesta no por la inmensidad, sino por una anécdota sobre qué sucede cuando un grupo de universitarios, entre los que se encuentran Mike Wazowski y Sully, arman una fiesta para la que aprovechan las surrealistas reglas del mundo en el que viven.

Piper, esperando la marea (2016)

Piper, esperando la marea, es uno de los mejores cortos en la historia de Pixar.

La tringa solitaria es un tipo de ave que se alimenta escarbando en la arena y el barro, y en esta historia, el protagonista es un pequeño pájaro de esa especie. Mientras toda su bandada se alimenta hurgando en la arena, el pajarito debe independizarse de su mamá, y encontrar comida por sus propios medios sin que lo arrastre el oleaje. Piper, esperando la marea fascina no solo por la elegancia de su animación, sino también por demostrar lo importante que es hacerse amigo de los miedos para poder convertirlos en aliados.

Bao (2018)

En Bao, una mujer adopta a un dumpling como hijo.

Una tierna historia de desapego, con pincelazos de realidad. Una mujer adopta a un bao como si fuera su propio hijo, lo (sobre) protege, lo alimenta y lo educa hasta que ese bebé, se convierte en un adolescente que reclama un espacio propio. Bao es un título perfecto, dirigido por Domee Shi, una de las mejores creativas con las que cuenta Pixar. Con este corto, ella se convirtió en la primera mujer en dirigir un proyecto en el estudio. Y en 2022, Domee estrenará su ópera prima, Turning Red, centrada en una adolescente que cuando no puede contener sus emociones, se convierte en un gigante panda rojo.

22 contra la Tierra y todos los cortos de Pixar se encuentran disponibles en Disney+.

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