20 discos esenciales que cumplen 50 años en 2022

Puede que sea cierto que 20 años no es nada, y hasta es posible que 30 tampoco sena demasiados; pero con los 50 pasa otra cosa. Basta con recordar de qué manera lo vivimos quienes asistimos al cambio de una centuria a la otra, para entender que no hay modo de soslayar el transcurrir de medio siglo y de evitar rescatar hitos que dejaron una marca a prueba del tiempo, el implacable, el que pasó.

Claro que el criterio de selección y valoración de esos “hitos” en la música es, como en cualquier otro terreno, lo suficientemente arbitrario como para que todo quede a expensas del debate o directamente la impugnación. O, también, como punto de partida para un repaso que seguramente exige ampliar el número -decidido arbitrariamente- de 20 a unos cuantos más.

Con esa intención, entonces, de desplegar un mapa tan amplio como insuficiente, va a continuación una veintena de discos esenciales publicados en 1972, de aquí cerca y de allá lejos y ordenados de manera aleatoria, como guía básica de un recorrido sin fin.

1) Talking Book – Stevie Wonder

Una década después de firmar, con apenas 11 años, con el sello Motown, Stevie Wonder reclamó cambiar el contrato para tomar las riendas de su rumbo creativo. No se equivocó: la puerta de entrada a su nueva etapa, recordada como el período clásico del músico, es You’re the Sunshine of My Life.

Varios tracks más adelante aparece Superstition, con su Clavinet al frente, y casi sobre el final, la guitarra de Jeff Beck para coronar con For Another Pure Love un álbum que mantiene plena vigencia.

2) On the Corner – Miles Davis

Cuenta la historia que en su intento de captar la atención de una audiencia afroamericana joven, el genial trompetista buscó nutrir su música con elementos del funk y el rock, al mismo tiempo que intentaba sumar las influencias de la llamada música contemporánea y el free jazz a su acervo.

El resultado fue uno de los discos menos vendidos de su vida pero que con el correr de los años fue mejorando su reputación entre quienes lo criticaron sin piedad en el momento de su aparición.

3) Vida – Sui Generis

El problema de que Charly García haya escrito Canción para mi muerte a los 20 años, y que fuera la canción la canción elegida para inaugurar el primer disco que grabó, junto con Nito Mestre, en su vida, es la altura a la que dejó la vara para todo lo que viniera después.

Y como si fuera poco, Necesito, Natalio Ruiz, el hombrecito del sombrero gris, esa maravilla que es Estación… Sin duda alguna, uno de los álbumes que marcaron un antes y un después para el rock argentino, en la búsqueda de su paso a la masividad.

4) Transa – Caetano Veloso

La publicación del sexto álbum del artista brasileño coincide con el tramo final de su exilio político londinense y, también, con su llegada a los 30 años de vida que le dan una madurez estética que aún hoy sigue sorprendiendo, por el modo en el que logra sintetizar elementos musicales originarios de distintos universos.

Del manifiesto que encarna Triste Bahía a la referencia beatleana que se mantiene a lo largo de It’s a Long Way, pasando por el bluseo particular de You Don’t Know Me y el rockito final de Nostalgia, una joya cincuentenaria que cada día suena mejor.

5) Jammin’ with Edward! – The Rolling Stones, Nicky Hopkins y Ry Cooder

Entre mayo y abril de 1969 -algunos precisan que fue el 23 de abril-, Mick Jagger, Bill Wyman, Keith Richards y Charlie Watts quedaron en reunirse en el estudio Olympic de Londres, para trabajar en canciones que irían a parar a los discos Let It Bleed y Sticky Fingers.

Sólo que Keith nunca llegó, y los tres, junto al pianista Nicky Hopkins -el Edward del título- y el guitarrista Ry Cooder comenzaron a improvisar sobre clásicos del blues. Dos años después, el ingeniero de sonido Glyn Johns y el presidente de la Rolling Stones Records, Marshall Chess, encontraron las cintas y convencieron a sus protagonistas de publicar el material. En buena hora. 

6) Exile on Main St. – The Rolling Stones

Escrito en una villa francesa alquilada donde los Rolling Stones vivían como exiliados fiscales, la grabación fue un proceso destartalado y desorganizado, con sesiones que se extendían por tiempos infinitos y con ausencias frecuentes de algún integrante de la banda.

Sin embargo, Exile on Main St. constituye uno de los discos más importantes de la trayectoria de la banda, en el que confluyen todos los condimentos del rock and roll. ¿El top 5?: Rocks Off, Shine Your Light, Tumbling Dice, HappySweet Virginia.

7) Cantata Sudamericana – Mercedes Sosa

Tiempos convulsionados, los que vivían América latina en general y una Argentina que padecía su enésima dictadura militar del siglo en particular, en los primeros años ’70.

En ese marco, la Negra le ponía su enorme voz a una de las obras compartidas por Ariel Ramírez y Félix Luna, que atraviesa la idea de la patria grande, los derechos de los pueblos originarios, el exilio y la lucha por la libertad a través de piezas como Es Sudamérica mi voz, Antiguos dueños de las flechas y Es Sudamérica mi voz, integrando artistas como Los Fronterizos y Los Arroyeños.

8) Todos juntos – Los Jaivas

Tras dejar atrás los tiempos de una psicodelia que marcó su desarrollo musical durante los ’60, y a tono con los tiempos políticos que corrían por el continente, el combo chileno apuesta a la fusión del folclore con un formato eléctrico identificado con el rock que se sintetiza en Todos juntos, el hit que expande su fama a lo largo de todo Chile y les abre las puertas de Latinoamérica primero, y Europa después.

Mira niñita, incluida en el álbum, es una de esas perlas a las que vale la pena regresar cada tanto.

9) Huinca – Litto Nebbia

Nacido de su “necesidad” de grabar algo mientras la RCA liberaba su material registrado con la Nebbia’s Band, Litto Nebbia “recluta” al tecladista Gabriel Ranelli, el bajista Cacho Lafalce y a su antiguo compañero de Los Gatos y futuro Serú Girán Oscar Moro.

Con ellos, bautiza al cuarteto Huinca, con el que le da forma a un álbum de referencia, en el que rock y jazz desdibujan la frontera que los separa, y en el cual se destacan Cadenas y moneda, Harlem y Canción para Ramona

10) Return to Forever – Return to Forever

Chick Corea bautiza el primer álbum grabado con Return to Forever con el nombre de su nueva banda, orientada de manera decisiva hacia eso que dio en ser llamado jazz fusión.

Con la cantante Flora Purim y el percusionista Airto Moreira en sus filas, el piano eléctrico de Corea juega sobre los ritmos de samba en What Game Shall We Play Today, se interna en un campo imaginario que es atravesado por cierta suerte de frontera hispano-mexicana en Sometime Ago – La Fiesta y sienta las bases de un sonido eléctrico que profundizará en los siguientes discos del grupo.

11) Close to the Edge – Yes

Del otro lado del Atlántico, en una Gran Bretaña en la que el rock progresivo y sinfónico iba camino a alcanzar su punto de máximo esplendor, la banda formada por Jon Anderson – Chris Squire – Rick Wakeman – Steve Howe y Bill Bruford lograba con Close to de Edge no sólo estar a la altura de su predecesor, el excelente Fragile, sino también tildar todos los casilleros del género.

Apenas tres títulos: el del álbum que contiene cuatro partes enlazadas en forma de suite; el de la bella And You and I; y la definitiva e inclasificable Siberian Kathru, para definir el clima de época.

12) Thick as a Brick – Jethro Tull

Harto de que la crítica insistiera con el carácter supuestamente conceptual de Aqualung, el álbum publicado por la banda en 1971, Ian Anderson se dispuso a satirizar la idea por entonces prevaleciente en el rock progresivo con un “álbum conceptual”, dedicado a esos tipos de cabeza dura como un ladrillo que no habían entendido nada. 

La cuestión es que el disco les salió tan pero tan bien, que se transformó en una de las masterpieces del género. ¿De qué género? ¡Del rock conceptual! A la distancia, la controversia es apenas una anécdota, y lo cierto es que el disco sigue siendo fantástico. 

13) Desatormentándonos – Pescado Rabioso

Desembarazado de su etapa de Almendra, después de la publicación de Spinettalandia y sus amigos, Luis Alberto Spinetta armó Pescado Rabioso, con ‘Bocón’ Frascino y Black Amaya, a quienes se sumó Carlos Cutaia para grabar en Serpiente viaja por la sal.

Blues de Cris, El jardinero (temprano amaneció), Dulce 3 nocturno y El monstruo de la laguna completaban el repertorio del álbum debut de la banda que mostró al Flaco en una versión más rockera y con su capacidad creativa en plena evolución.

14) Machine Head – Deep Purple

¿Acaso podría no ser parte de cualquier lista virtuosa el álbum que incluye Highway Star, Lazy, Pictures of Home y la inoxidable Smoke on the Water, una canción que de destinada a quedar fuera del disco terminó marcando para siempre el destino del grupo?

Como en el caso de Exile on…, de los Stones, la grabación de Machine Head, llevada a cabo en Montreaux, fue una de esas experiencias que ningún músico desearía repetir, pero en este caso por factores externos que hacían que cada paso que estaban por dar se complicara inexorablemente. Pero en este caso, la doctrina de que lo que no te destruye te fortalece aplicó a la perfección.

15) Honky Chateau – Elton John

Como los Rolling Stones, Elton John también eligió Francia para grabar su álbum modelo 1972. El cantante y autor se dispuso hacerlo en sólo dos semanas, en un castillo del siglo XVIII, haciendo gala de su humor más negro en I Think I’m Going to Kill Myself y de su mayor vuelo creativo en la icónica Rocket Man (I Think It’s Gonna be a Long, Long Time).

Ésta última, junto con Honky Cat, fue la llave para abrir definitivamente las puertas de acceso al éxito en los Estados Unidos. Un año más tarde, Elton regresaría al Château d’Hérouville para grabar su obra mayor: Goodbye Yellow Brick Road.

16) Transformer – Lou Reed

Dos años después de dejar Velvet Underground, Lou Reed se lanzó a la producción no de uno sino de dos álbumes. Mientras en el primero recuperó algo de material que le había quedado sin usar con su ex banda, el siguiente, Transformer, lo elevó de cantante de culto a estrella global.

Esto fue en parte gracias al antiguo fan de Velvet Underground, David Bowie, quien co-produjo el álbum con su colaborador de Spiders in Mars, Mick Ronson. El resultado fue una obra influyente del glam rock, repleta de brillantes arreglos de piano, líneas de bajo merodeando y letras ricas en citas.

17) Hot August Man – Neil Diamond

Grabado el 24 de agosto de 1972 en el Greek Theatre de Los Angeles con su banda de 8 miembros más una orquesta de 36 integrantes, a lo largo de una hora y media el álbum da cuenta de la autoridad escénica del cantante.

Tal vez sin un lugar destacado entre lo más “recordado” de aquellos días, Hot August Man sirve para rescatar la figura de un artista que sí tuvo un sitio de alta exposición en aquel momento y para ver al desnudo los argumentos que había para que así fuera.

18) Conesa – Pedro y Pablo

En el álbum sucesor de Yo vivo en una ciudad, el dúo se desliga de la impronta tanguera a cambio de un acercamiento a un sonido rockero más duro, que va en línea con el discurso que se desprende de canciones como Padre Francisco y Apremios ilegales, al mismo tiempo que la idea de una vida alejada de la gris ciudad se expresa a pleno en el Blues del éxodo y El Bolsón de los cerros.

En tanto, Instrucciones y El alba del estío integran el terceto de “baladas” que se completa con Catalina Bahía, uno de los grandes éxitos de Pedro y Pablo, y también futura víctima de la censura.  

19) Miguel Hernández – Joan Manuel Serrat

A su manera, al mismo tiempo que Miguel Cantilo y Jorge Durietz se metían en la piel de Pedro y Pablo para cantar el deseo de libertades, del otro lado del océano, para hacerlo Joan Manuel Serrat tomaba prestados los poemas de Miguel Hernández como ya lo había hecho con los de Antonio Machado.

Para la libertad, Menos tu vientre, Nanas de la cebolla… ” Gracias a este disco, muchos pudieron conocer la figura del poeta perseguido y muerto por la dictadura liderada por Francisco Franco; y Serrat, ratificar su condición de trovador sin fronteras

20) Facing You – Keith Jarrett

Grabado en el estudio Arne Bendiksen de Oslo Norway, Facing You es el primer trabajo de solo piano de Jarrett y fue uno de los primeros producidos por el líder de ECM Manfred Eicher. La grabación allanó el camino para una serie de grabaciones en solitario del músico, como el icónico Köln Concert y el Concierto de Budapest.

Las influencias de la música clásica y el blues son tan claras como lo es el camino divergente que Jarrett estaba tomando respecto del jazz de la época. Todas composiciones originales improvisadas en el acto, en conjunto integran el corpus de la obra del pianista, que sigue siendo una influencia ineludible para músicos sin distinción de géneros. 

E.S.

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