Vive en un pueblo de 400 habitantes y quiere seguir el legado de su tatarabuelo



Lucía Nicolino es la nueva presidenta de ACA Jóvenes, una entidad con fuerte impronta con el cooperativismo en el agro Crédito: Gza. Lucía Nicolino

Chucul es un pequeño poblado de apenas unos 400 habitantes, a 15 kilómetros de Río Cuarto, en Córdoba. Allí, en un campo se criaron los hermanos Nicolino, porque su tatarabuelo Tomás, hijo de inmigrantes italianos, compró en 1928 un pequeño establecimiento agropecuario llamado Santa María.

“Ese amor por el trabajo agropecuario lo heredamos de mi padre y de mi abuelo, que día a día nos transmitían los valores genuinos y verdaderos del campo. También nos enseñaron las cualidades del cooperativismo”, dijo a LA NACION Lucía Nicolino, nueva presidenta de ACA Jóvenes, el movimiento joven de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). “Queremos continuar con el proyecto familiar que comenzó con Tomás con mucho esfuerzo, hace ya mucho tiempo”, agregó.

Con 28 años, la ingeniera agrónoma contó que hasta 3º grado concurrió a una escuela rural cercana y que los 13 años de vivencias en el campo le enseñaron el tesón y el entusiasmo con la que trabaja la gente de la ruralidad. Desde siempre, ayudó a su padre en el establecimiento donde hacen agricultura y ganadería (ciclo completo).

Desde chica, junto a sus hermanos acompañaban a su padre Adolfo a las reuniones y asambleas de Cotagro, una cooperativa agropecuaria que reúne a más de 1000 productores asociados que tiene 20 filiales en el sur cordobés y en la provincia de San Luis.

Lucía y su hermana acompañando a su padre en el tractor a realizar labores en el campo Crédito: Gza. Lucía Nicolino

Ese espíritu cooperativista familiar la llevó a integrar a los 15 años la Juventud Mateo Barra, el grupo de jóvenes de Cotagro, dedicado al fomento de los valores sociales y a la constante promoción de la formación y capacitación para enfrentar los desafíos del campo.

“Desde que era una niña veía a mi padre participar y cooperar con otros productores en los encuentros de la organización. Lo que más me gusta es la participación democrática que tiene la entidad”, contó.

Ya recibida de agrónoma, hace tres años, entró al Consejo Central de ACA Jóvenes para representar a la Juventud de Cotagro y este año fue elegida como presidenta de esa entidad que ya tiene 75 años de vida.

Lucía y sus hermanos Sofía, Virginia y Federico Crédito: Gza. Lucía Nicolino

Su trabajo cooperativista es a tiempo completo. Su día a día se divide en su trabajo de 8 a 17 en Cotagro como ingeniera técnica comercial, donde recorre y asesora en los campos de los asociados y ahora se suman las actividades gremiales como titular de ACA Jóvenes. “Para el año que viene tenemos muchos desafíos por delante. No debemos poner excusas a la pandemia para seguir trabajando y creciendo”, destacó.

Como presidenta tiene dos ejes de trabajo por delante. “Uno de ellos será el desarrollo de las siete regionales de ACA jóvenes para que puedan acceder a los conocimientos y sumar actividades de alto impacto en esos lugares. El otro eje será la capacitación agropecuaria, apostando fuertemente a la formación de líderes y la gestión operativa. “Este año, ACA Más realizó su el tercer congreso, esta vez virtual, y fue un éxito”, indicó.

Lucía Nicolino en pleno trabajo: asesorando a un asociado de Cotagro Crédito: Gza. Lucía Nicolino

Asimismo, junto a sus tres hermanos ya piensan en el futuro en la producción agropecuaria familiar cuando su padre se retire. Si bien su hermano varón estudia la carrera de ingeniería industrial, sus otras dos hermanas son profesionales relacionadas con el campo: una licenciada en administración agropecuaria y la otra comunicadora social que asesora a empresas del agro. Quieren seguir el legado de su tatarabuelo.

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