Vida digital. Por qué el teletrabajo altera tanto el horario del sueño



El teletrabajo llevó a trastocar todos los horarios de la gente y generó problemas de insomnio Fuente: LA NACION

Una noche de dar vueltas y más vueltas en la cama. Horarios de dormir y despertar que fluctúan diariamente. Un día laboral que empieza pesado y termina más tarde de lo que era su intención.

Si esto suena familiar la causa puede ser la rutina de trabajo desde casa (o la falta de tal rutina). “Podríamos pensar que trabajar desde casa permitiría a la gente dormir mejor, pero estudios realizados previos a la pandemia del Covid-19 sugieren que esto no es cierto”, dice Jennifer Martin, profesora de medicina de UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) y asesora experta en sueño en Precision Nutrition.

“Lo que veo es un incremento en los problemas para dormirse y permanecer dormido relacionado con el aumento del estrés colectivo”, dice Alison Siebern, profesora adjunta de psiquiatría y ciencias de la conducta del Centro Stanford para Ciencias del Sueño.

Muchos trabajadores remotos pueden manejarse con horarios menos convencionales. Y también es cada vez más común convivir con la sensación de preocupación luego de apagar la notebook o silenciado el Whatsapp. Tiene sentido: nuestros cerebros se sienten intranquilos porque ahora se han combinado en uno solo nuestros espacios de vida y de trabajo.

Horarios extraños

Cuando se trabaja desde la mesa de la cocina o desde un escritorio de parado improvisado, es fácil que nuestros horarios se vuelvan irregulares al barajar responsabilidades del hogar, el cuidado de los niños, reuniones virtuales, ansiedad y estrés en ascenso.

Mucha gente también se encuentra trabajando más horas. Al no tener planes definidos para después del trabajo o la necesidad de correr a casa para buscar a los chicos nuestro tiempo está menos regulado. “Al no haber un cierre del día laboral [el trabajo] puede extenderse a las horas de la noche reduciendo la cantidad de tiempo personal”, dice Siebern.

Por lo que no es sorprendente que la calidad del sueño se deteriore incluso si se pasa más tiempo físicamente en la cama, dice Martin. “La gente no duerme tan bien, lo que significa que les cuesta más dormirse y se despiertan más de noche. No tenemos evidencias concluyentes respecto de por qué han ocurrido estos cambios, pero una teoría es que la gente ha reemplazado el tiempo del viaje de vuelta al trabajo con más tiempo en la cama”

Qué hacer

En primer lugar, hay que tratar de tener los mismos horarios cada día aunque no sean los mismos de otros momentos. Esto puede significar ser más estricto con el horario para irse a la cama, tomarse descansos a horas fijas y/o implementar una técnica de manejo del tiempo para poder terminar su día laboral a una hora razonable. Martin sugiere a los trabajadores remotos que “fijen límites a su día laboral y tengan una hora fija para acostarse y levantarse”.

Si se está trabajando cerca de donde se duerme hay que hacer el esfuerzo de bloquear la imagen de la cama, dice Martin. Poner un divisor físico, que puede ser un biombo o un mueble, para crear una clara separación visual. Sin la imagen de la cama es posible concentrarse mejor en el trabajo y a la vez poder dar el cierre más claro al día de trabajo.

Siebern dice que cerrar la jornada es clave para preservar un horario sano del sueño. “Hay que dedicar algo de tiempo a cerrar el día de trabajo y a la transición al tiempo personal y para la familia. Y esto incluye no mirar de reojo el correo del trabajo después del cierre”.ß

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