Tras nuevas subas en Chicago, el maíz y la soja desafían sus propios récords


Los precios del maíz y de la soja volvieron a negociarse en alza hoy en la Bolsa de Chicago y prolongaron así una escalada que ya los ubicó en lo más alto en ocho años y que cada vez los pone más cerca de los récords históricos. En efecto, la posición más cercana del cereal en la plaza estadounidense ganó US$2,46 y cerró con un valor de 299 dólares por tonelada, frente a los 327,25 dólares del 21 de agosto de 2012, la vigente mayor marca, mientras que la oleaginosa sumó US$8,63 y se cotizó a 589,92 dólares, contra los 650,74 dólares alcanzados el 4 de septiembre del mismo año.

En lo que va del 2021 el maíz acumula un alza del 56,9% y la soja, del 22,1%, frente a los 190,55 y a los 483,26 dólares por tonelada vigentes al cierre de 2020, respectivamente, pero las ganancias se disparan hasta el 146,8 y hasta el 84,5 por ciento respecto del 7 de agosto pasado, hito inicial de la tendencia positiva del mercado, cuando las pizarras marcaron 121,16 y de 319,76 dólares por tonelada para el cereal y para la oleaginosa.

La relación muy ajustada entre la oferta y la demanda de ambos granos en Estados Unidos, cuando restan cerca de cuatro meses para la entrada de las nuevas cosechas y cuando los respectivos saldos exportables están agotados, es el principal fundamento para la extensa racha positiva. La fortaleza de la demanda es tal que precios que se consideraban límites para racionar el apetito de los compradores no hicieron mella y tanto aceiteras, como consumos y productores de etanol renuevan a diario sus pedidos, temerosos de quedarse sin mercadería.

Esta razón es la que alienta a los operadores a confiar en que el miércoles próximo, en su informe mensual de estimaciones agrícolas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) volverá a ajustar sus proyecciones sobre las existencias finales estadounidenses de maíz y de soja 2020/2021, que en abril fueron calculadas en 34,34 y en 3,25 millones de toneladas, las marcas más bajas desde la campaña 2013/2014.

Otro de los fundamentos alcistas que explican el actual momento de los precios de los granos es China que, frente a la necesidad de reconstruir su piara de cerdos y de mantener en crecimiento la producción bovina y aviar, no solo acentuó el liderazgo en el mercado de soja, con importaciones previstas en 100 millones de toneladas, sino que se convirtió en el presente ciclo agrícola en el principal comprador de maíz, al pasar de 7,6 a 24 millones de toneladas, y en el segundo demandante de trigo, al crecer de 5,4 a 10,5 millones de toneladas.

Y ahora, Brasil, que es un gran productor y exportador de maíz, atraviesa una sequía que pone en riesgo un volumen importante de la producción que debería entrar entre julio y agosto en el mercado para amortiguar la falta de oferta estadounidense. De los 109 millones de toneladas estimados en abril por el USDA se pasó a estimaciones privadas que ubican la cosecha en un rango que va de 98 a 100 millones, pero que podría caer más de no mediar lluvias importantes en las próximas semanas.

Además del cierre para el contrato más cercano citado anteriormente, las pizarras de Chicago hoy mostraron alzas de US$4,04 y de 5,71 sobre las posiciones julio y septiembre del maíz, cuyos ajustes fueron de 282,96 y de 254,12 dólares por tonelada. En el caso de la soja, hubo subas de US$10,01 y de 9,65 para los contratos julio y noviembre, que terminaron la jornada con valores de 576,69 y de 517,72 dólares por tonelada.

Septiembre para el maíz y noviembre para la soja son los contratos que marcan la entrada de las nuevas cosechas y actualmente intentan acortar la brecha que aún los separa de las posiciones relacionadas con la actual campaña. Para cumplir con ese objetivo hoy fue relevante la confirmación de que zonas del medio oeste de los Estados Unidos padecen déficit hídrico que, de no revertirse pronto, podría afectar las primeras etapas evolutivas de los cultivos que actualmente se están sembrando. El foco de atención de los operadores está puesto sobre Iowa, que tiene el 78,4% de sus suelos con “humedad anormal”, según la calificación que le da al déficit el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía estadounidense.

Ese llamado de atención que, con menor gravedad, se extiende también a otros Estados clave como Illinois e Indiana, pone en alerta a un mercado que considera que la cosecha 2021/2022 de granos gruesos estadounidense no puede fallar y que sólo si resulta próxima al ideal alcanzará para responder de manera decente a las necesidades de la demanda. Cabe destacar que en su informe del miércoles próximo el USDA brindará sus primeras proyecciones sobre las variables comerciales de la nueva campaña en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Sin la relación ajustada entre la oferta y la demanda que evidencian los granos gruesos, el trigo también está en plena tendencia alcista para sus precios en el mercado estadounidense. Ocurre que los operadores asumen que el cereal con calidad forrajera será quien cubra la demanda que no logre ser abastecida por el maíz. Además, las zonas donde actualmente se siembra el trigo de primavera –representa cerca del 30% de la oferta total–, en el norte de las grandes planicies, atraviesa una fuerte sequía que pone en riesgo el resultado de la próxima cosecha, en tanto que las variedades de invierno –se recolectan entre junio y julio– registran una condición desmejorada respecto del año pasado para esta época.

Hoy la posición julio del trigo en Chicago y en Kansas subió 3,21 y 3,58 dólares, en tanto que su ajuste resultó de 276,77 y de 267,03 dólares por tonelada, respectivamente.

Las subas externas, que marcan una referencia para la tendencia internacional de los precios, pero no para el nivel nominal de los mismos, que está relacionado con la coyuntura que atraviesa el mercado estadounidense, tuvo su correlato en el nivel local. En efecto, los compradores de soja argentina elevaron sus ofertas de 340 a 350 dólares por tonelada para las entregas inmediatas sobre las terminales del Gran Rosario. El equivalente en moneda local de la mejor propuesta, de 32.757 pesos, quedó debajo de los 33.423 pesos que la Bolsa de Comercio de Rosario calculó como FAS teórico –capacidad de pago– para la industria aceitera exportadora.

En el Matba Rofex las posiciones mayo y julio de la soja subieron US$6 y terminaron la rueda con ajustes de 350 y de 358 dólares por tonelada.

Por tonelada disponible de maíz los exportadores mejoraron sus propuestas de 235 a 240 dólares para el Gran Rosario; de 245 a 250 dólares para Bahía Blanca, y de 235 a 245 dólares para Necochea.

Las pizarras del Matba Rofex reflejaron alzas de US$1 y de 0,90 sobre los contratos julio y septiembre del maíz, cuyos ajustes coincidieron en 240,50 dólares por tonelada.

Respecto del trigo de la próxima cosecha, los exportadores ofrecieron hoy 230 dólares por tonelada para las entregas en diciembre/enero sobre el Gran Rosario y sobre Bahía Blanca, y 220 dólares sobre Necochea, con mejoras de 5 dólares.

En el Matba Rofex las posiciones julio y diciembre del trigo subieron US$4 y concluyeron la jornada con ajustes de 233 y de 229 dólares por tonelada.

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