“Son días de locos”: la historia detrás del artesano que se volvió famoso por un tuit de Galperin



El cartel de Eduardo Cortez, artesano de macetas y huertas, se hizo viral cuando lo posteó Marcos Galperin, cofundador de Mercado Libre, en su cuenta de Twitter; hoy asegura que recibe miles de mensajes con felicitaciones y consultas por sus productos Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Hace cuatro años, Eduardo Cortez tuvo que bajar la persiana de un sueño propio que llevaba más de tres décadas: una pizzería en Olivos donde, además de ser dueño, fue maestro pizzero. La competencia voraz y la suba del alquiler y otros costos fijos pulverizaron el proyecto en el que pasó la mayor parte de su vida adulta.

Pero Cortez es un “busca” y, un poco gracias a la casualidad, descubrió que había material de descarte que podía aprovechar para crear otro negocio valiéndose de su esfuerzo físico, de muchas horas sentado debajo de un árbol y de estrategias pensadas junto a sus hijos.

Un poco gracias a la casualidad, Cortez descubrió que había material de descarte que podía aprovechar para crear otro negocio Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

La oportunidad llegó de manera impensada. Su primogénito llegó a casa con un cachorro, pero no había un lugar preparado para que el perro durmiera. Otro de sus hijos trabajaba en una fábrica en la que los empleados se podían llevar las tablas de madera de descarte, así que la familia aprovechó ese material para fabricar una cucha artesanal.

“Me sobró cualquier cantidad de madera, y en ese momento pensé: ‘Yo con esto me puedo ganar unos pesos’. Así que me puse a hacer unas macetas y unas huertas, salí a buscarme un lugar donde venderlas y así empecé”, relata el comerciante de 59 años.

Desde ese momento ya pasaron cuatro años. Lo que Cortez nunca imaginó es que otra casualidad haría que su negocio creciera de un día para el otro. El 20 de noviembre pasado, hace exactamente cuatro días, Marcos Galperin, cofundador de Mercado Libre y el segundo argentino más rico según el ranking de Forbes, compartió en su cuenta de Twitter una foto de un cartel pintado a mano con el logo de Mercado Pago, la plataforma de pagos de su empresa.

Cortez había puesto ese cartel hace apenas dos semanas, pensando en atraer más clientes de los barrios privados y countries aledaños a su lugar de trabajo, ubicado en el kilómetro 38,5 de la Panamericana, en Pilar, al norte del Conurbano bonaerense.

Cortez (izquierda) había puesto ese cartel hace apenas dos semanas, pensando en atraer más clientes de los barrios privados y countries aledaños a su lugar de trabajo, ubicado en el kilómetro 38,5 de la Panamericana, en Pilar, al norte del Conurbano bonaerense Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

“Democratizando los servicios financieros en el Gran Buenos Aires”, escribió Galperin, que tiene 152.611 seguidores en twitter. El tuit recibió más de 15.000 “me gusta”, y desde entonces, Cortez pasa “unos días de locos”, admite. “Es algo que jamás soñé: la gente pasa por mi puesto y me gritan ‘ídolo’ o ‘maestro’, mis hijos me hacen bromas y mis nietos dicen que tienen un abuelo famoso”, describe.

Por estos días, es difícil encontrar al artesano en el teléfono: si no está hablando con un productor de televisión, está recibiendo a un fotógrafo de un diario nacional. Mientras tanto, atiende los pedidos que ya tenía y los que está recibiendo por una ola de consultas en WhatsApp. En un segundo tuit que escribió Alejandro Melhem, country manager de Mercado Pago, se veía otro cartel con su número de celular.

“Me escriben muchas consultas y mensajes felicitándome hasta de países vecinos, como Brasil y Uruguay. Nunca pensé que ese cartelito que pinté a mano podría tener semejante repercusión”, admite. En concreto, ese anuncio fue hecho con ayuda de sus hijos, con quienes pensó cómo llegar a más clientes de la zona. “Muchas veces he perdido ventas porque la gente se maneja con tarjeta y no tiene efectivo en el bolsillo; veía que perdía oportunidades y mis hijos me plantearon que me animara”, recuerda.

“Me escriben muchas consultas y mensajes felicitándome hasta de países vecinos, como Brasil y Uruguay”, dice Cortez, quien recibe ayuda de sus hijos en su emprendimiento Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Estos fueron los meses del rebusque para Cortez: por la cuarentena estricta durante los primeros meses del año, tuvo que dejar su puesto en el kilómetro 38,5. En ese lugar, se animó a pintar un cartel con su número de teléfono y los productos que fabrica: macetas y huertas a medida o prefabricadas. Por el boca en boca y algún que otro cliente que vio ese anuncio, pasó todo el aislamiento trabajando desde su casa y entregando pedidos. “Creo que la gente en este tiempo tuvo más momentos para dedicarle a su casa y ver cómo la podían mejorar, así es que llegaban tantas consultas”, señala.

En este momento, Cortez está en temporada alta de su negocio: “Yo espero septiembre como una promesa todo el año”, dice. Los meses de invierno son los más duros para su bolsillo, porque sus clientes pasan menos tiempo al aire libre o mirando su jardín.

De todos modos, pasa la mayoría de los meses del año en su puesto de miércoles a domingo, de 8 a 14. Dice que tanto los vecinos como la municipalidad lo dejan trabajar tranquilo porque entienden que está intentando salir adelante con trabajo. Cortez también recibe consultas y encargos a su número de teléfono: 11-6766-3186.

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