Rulo cárnico: fijan nuevos precios de referencia para evitar la subfacturación


Con foco en combatir la subfacturación en las exportaciones de carne vacuna, el Gobierno, a través de la resolución 4985 de la Dirección General de Aduanas (DGA), que depende de la AFIP, actualizó hoy los precios de este producto (deshuesado y con hueso) para colocar en el exterior.

El organismo ya había puesto valores referenciales en enero pasado para la carne. En ese momento, para 10 productos los precios iban de 1,4 a 4,4 dólares FOB por kilo. Ahora esos valores van de 2,48 a 4,80 dólares FOB por kilo. Además de esos valores para los productos que ya estaban, se sumaron huesos resultantes del desposte también con valores específicos. La norma es para las ventas a China (se lleva el 75% de la carne argentina), Japón, Hong Kong, Tailandia, Corea del Sur, Filipinas y Taiwán.

La semana pasada, según dijo a LA NACION una fuente del Ministerio de Desarrollo Productivo, ya son unos 40 los operadores investigados. Como informó este medio, las maniobras de subfacturación empezaron a crecer cuando mayor se hizo la brecha cambiaria. Jugadores externos se metieron con ese fin. En el sector comenzaron a advertir esas prácticas que, en línea con lo que ocurrió en otros sectores de la economía, pasaron a ser vulgarmente conocidas como “rulo cárnico”.

Para un mayor control, el Ministerio de Agricultura de la Nación y la cartera de Desarrollo Productivo establecieron un registro para exportar que funciona a modo de declaración jurada con datos de los embarques. Ese registro le permite al Gobierno también vigilar qué empresa cumple con los acuerdos de precios.

“Al establecer los nuevos valores la Aduana consideró fuentes de información internas y externas, que determinó la necesidad de la actualización en los precios de referencia de exportación de la carne bovina”, apuntó la DGA.

“La decisión de la DGA de fijar valores de referencia no solo busca desarticular posibles maniobras de evasión de impuestos y prácticas abusivas que afectan el ingreso de divisas al mercado cambiario sino que, además, se intenta eliminar la competencia desleal de los operadores que no cumplen las normas”, agregó.

Frigoríficos de la exportación venían solicitando un mayor control justamente ante la competencia desleal. En el Gobierno, incluso, estaban advirtiendo que los operadores informales provocaban una suba de los precios de la hacienda porque pagaban más que los operadores formales.

Según la DGA, los precios de referencia brindan “un primer control de las declaraciones en resguardo del interés fiscal”. Añadió que se busca “detectar desvíos respecto de los valores usuales para mercaderías idénticas o similares”.

En este contexto, el organismo apuntó contra el gobierno anterior porque, dijo, la herramienta fue desarmada.

“El instrumento había sido desarticulado durante el gobierno anterior y la gestión de Silvia Traverso en la DGA definió restablecerlo como parte de su estrategia de fiscalización y control del comercio exterior. En diciembre de 2015 había más de 1100 productos específicos con valores referenciales, lo que abarcaba casi 900 posiciones arancelarias. El gobierno anterior llevó adelante una paulatina desarticulación de la herramienta hasta que, en noviembre de 2017, derogó la normativa que permitía establecer valores referenciales”, indicó.

Además de carne vacuna se establecieron valores de referencia para las exportaciones de peras, manzanas, ajo, carne de cerdo, tomate perita, mosto concentrado, arándanos, leche en polvo, cebolla, papa, pasas de uva y corvina.

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