Management 2030: innovación tecnológica, una de las claves de la nueva economía


La pandemia de Covid-19 le trajo cambios al mundo. La ciencia tuvo que desarrollar una vacuna en tiempo récord, el comercio electrónico cobró una relevancia inédita, el teletrabajo es protagonista y la educación –según quedó al descubierto– tendrá que readaptarse para formar a los futuros trabajadores. Sobre estos desafíos hablaron ejecutivos de empresas y emprendedores en el primer encuentro del ciclo Management 2030 organizado por la nacion, que tuvo como lema “La innovación tecnológica como eje de los nuevos negocios y la organización”, y que fue moderado por el secretario general de Redacción, José Del Rio.

José Del Rio y Sergio Kaufman, durante el encuentroFabián Mlavolta

“La digitalización que iba a ocurrir en una década pasó en un solo año. A la sociedad le costaba cambiar, a las empresas les costaba cambiar; querían hacer un piloto de la transformación. Pero la realidad nos llevó puestos y tuvimos que transformar la vida a los ponchazos. Ahora, ¿cómo hacemos para reconstruir muchas cosas a partir de esto?”, se preguntó Sergio Kaufman, presidente de Accenture Argentina y de la región Sudamérica Hispana.

Según el ejecutivo, preguntar dónde trabaja alguien quedó obsoleto. Con el teletrabajo, cualquier persona puede ser contratada por una empresa global sin salir de su pueblo; las compañías están cambiando su cultura de integración organizacional y es una tendencia que se consolidará en el futuro. “Podés cambiar el mundo desde tu casa y las organizaciones pueden ser el vehículo”, añadió.

En los próximos años se cree que primará un sistema mixto entre trabajo presencial y remoto. Para las empresas, la pandemia demostró que para ciertas tareas los empleados son más productivos en sus casas, pero la presencialidad sigue siendo un factor clave cuando se trata de actuar colaborativamente.

A raíz de estas transformaciones, las compañías están repensando el futuro de las oficinas. Muchas firmas están dejando de lado los espacios que alquilaban y otras tantas están diseñando sus espacios de trabajo para que la lógica sea la de ámbitos de colaboración. “La idea de las cuatro paredes ya era obsoleta antes de la pandemia y ahora directamente se dinamitó”, sentenció Kaufman.

Más allá de ir o no a las oficinas, el nuevo escenario aceleró los cambios en materia de trabajar desde cualquier lugar de país o del mundo. “En el último año nos convertimos en una compañía 100% remota; creo que se expanden las barreras geográficas para contratar personas”, afirmó, en una videollamada, la médica Ingrid Briggiler, CEO de Llamando al Doctor, una app para teleconsultas.

Con una pandemia que devastó al mundo, científicos, firmas farmacéuticas y gobiernos tuvieron que trabajar codo a codo para encontrar soluciones rápidas. Darle impulso a la colaboración público-privada y pensar el desarrollo científico en una carrera contrarreloj, fueron algunos de los grandes desafíos.

“La pandemia apareció en diciembre de 2019 y hoy ya tenemos millones de personas vacunadas. Fue un verdadero logro de la industria farmacéutica, que en menos de 24 meses logró ofrecer una solución con gran nivel de efectividad. La crisis puso en relieve la importancia de la salud en la sociedad y demostró que las farmacéuticas son un vector del sistema”, dijo Edgardo Vázquez, gerente general de Laboratorios Bagó.

Al referirse a lo que ocurre en la Argentina, el ejecutivo explicó que Bagó está participando en el programa de vacunación, como también en el desarrollo de posibles tratamientos clínicos contra el Covid-19; por ejemplo, el uso del suero equino, que se propone lograr que la enfermedad no desemboque en una fatalidad. La empresa, además, entabló una alianza estratégica con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), para trabajar en la búsqueda de soluciones ante la crisis sanitaria.

“La forma que tiene Bagó de desarrollarse es a través de alianzas; el 40% de los ingresos viene de modelos colaborativos. Lo que pasó con el INTA es que teníamos buenos investigadores en la Argentina, pero les faltaba el músculo de la investigación clínica, algo que podía aportar nuestro laboratorio. Lo importante es que en el largo plazo el país pueda contar con tecnología nacional para desarrollo de vacunas”, explicó.

Si bien las plantas siguieron operando –la actividad farmacéutica fue considerada esencial durante la vigencia de la cuarentena–, la compañía tuvo que migrar gran parte de sus operaciones a la modalidad remota. “Nosotros lanzamos el año pasado una cápsula de innovación dentro de la empresa, para ahondar en todas las iniciativas que teníamos. Cambió la realidad; no sirve pensar que lo que sirvió en 2019 va a servir en 2021. Cambió el tipo de consumidor, el paciente. El propósito sigue siendo el mismo, pero la manera de capturarlo ahora es a través de la innovación”, respondió Vázquez ante una pregunta de Del Rio.

Edgardo Vázquez, Marcelo Tarakdjian y José Del Rio Fabián Mlavolta

Teletrabajo, educación virtual, comercio electrónico, zoompleaños. Esos y otros términos que comenzaron a usarse el año pasado tienen un denominador común: se refieren a hechos que fueron posibles gracias a las telecomunicaciones.

En la primera semana de aislamiento social obligatorio, durante el mes de marzo de 2020, los registros de Movistar Argentina mostraron que el tráfico en Internet en hogares se incrementó lo que tendría que haber aumentado en un año entero. “Pasó a tener un protagonismo absoluto. Fue un crecimiento enorme en términos de necesidad de conectividad y servicios digitales”, expresó Marcelo Tarakdjian, CEO de Telefónica Movistar Argentina.

En un escenario como el que se presentó el año pasado, según destacó el ejecutivo, la articulación público-privada se vuelve “muy importante”. Tarakdjian resaltó que lo fundamental es centrarse en cómo mejorar los procesos a partir de la digitalización. Un ejemplo de eso fue la asignación de turnos online para que los ciudadanos accedan a la vacuna contra el Covid-19.

En ese aspecto, uno de los proyectos que llevó adelante Telefónica Movistar Argentina, junto con la Universidad de San Martín, fue crear un índice de movilización ciudadana. Recolectando información anónima, la empresa pudo identificar cómo fue evolucionando la circulación de personas a medida de que el aislamiento obligatorio se fue cumpliendo a lo largo y ancho del país. “El día de mañana, eso puede servir para el transporte público, para diagramar el tráfico. Es clave cómo aplicar este tipo de tecnología”, afirmó.

Si se mira en perspectiva, según observó Tarakdjian, la velocidad del cambio se aceleró “terriblemente” en el último tiempo. Antes, la lógica era que las empresas se reinventaran cada diez años; luego, los planes estratégicos se achicaron a cinco años y, finalmente, hoy en día se le exige a las compañías que se reinventen año tras año. “El mercado te lo demanda y tenés que estar a la altura de los cambios”, acotó.

Como muestra de las adaptaciones, Milagros Graziani, country manager director de Beeflow, una empresa de servicios de polinización, contó –en una comunicación a distancia– que la tecnologías les permitió descentralizar las operaciones en todo el país, ante los impedimentos para viajar.

Respecto a si la tecnología es buena o mala, Tarakjian dijo que él no observa que haya una “dicotomía entre los valores de época y la tecnología”, sino que todo depende del uso que se le dé a las herramientas. “La tecnología es un habilitador para acercar y conectar a las persona; la clave es el buen uso”, graficó.

“Como empresa, tenemos la responsabilidad de que nuestro servicio se use de una buena forma. No hay un debate interno de si es conveniente o no el fomentar un uso responsable del celular, porque justamente no se trata de esconder esas cuestiones, sino de que la tecnología sea usada en pos de los negocios y de las personas”, consideró Tarakdjian .

Con los negocios a la calle cerrados y los clientes recluidos en sus casas por el aislamiento obligatorio que había decretado el Gobierno Nacional, la solución que encontraron los comerciantes para subsistir fue vender sus productos a través de Internet. En abril de 2020 el e-commerce explotó y trajo consigo un cambio en el paradigma de cómo se hacen las compras.

Para Tarakdjian, la demanda en este tipo de comercio “va a seguir creciendo exponencialmente”. Recordó que antes la tecnología estaba reservada para las grandes empresas que podían hacerle frente a la inversión, mientras que actualmente las pymes, que representan el 70% de la economía del país, tiene acceso a ella y, así, hasta un comercio de barrio puede vender a través de plataformas digitales.

Con él coincidió Kaufman, quien aventuró que el comercio electrónico “probablemente sea el cambio más grande de la historia”. Y añadió que la economía digital, tanto para las compras como para las finanzas, “no tiene ninguna vuelta atrás”.

Verónica Silva, de la app ApprendoFabián Mlavolta

La educación a distancia fue otro de los desafíos que se presentaron el año pasado. Por eso, la aplicación Apprendo, que conecta a profesores particulares con alumnos de todo el país, registró un pico de demanda ni bien las clases se volvieron digitales, y jugó un rol fundamental en tiempos pandémicos.

“Tenemos clases, cursos y talleres. Lo interesante de este mercado es que siempre fue informal. Por ahí una persona tiene una habilidad y da clases particulares, pero para eso pone avisos en la parada del colectivo o consigue alumnos a partir de recomendaciones. Ahora, eso se cortó y las personas necesitan continuar con esas clases: ahí está Apprendo. Desde el minuto cero en que la lanzamos, quizá no era perfecta por la infraestructura, pero la gente la usaba igual porque le servía”, contó Verónica Silva, fundadora de la app.

La joven emprendedora llamó a trabajar en la capacitación digital de las nuevas generaciones, para que no se queden fuera de la cuarta revolución industrial. Según un informe del Institute for the Future (IFTF), el 85% de los trabajos que se demandarán en 2030 todavía no fueron creados.

Con ella coincidió Kaufman, quien dijo que el país debería encarar una reforma educativa. “Lamentablemente, el sistema educativo no da abasto. Entonces, estos puestos de trabajo que pueden transformar a la Argentina requieren de una transformación del sistema educativo, que es extremadamente conservador, acá y en el mundo, y hablamos de una brecha económica a futuro si no lo resolvemos ahora. El que no accede se queda afuera de muchísimas cosas, el trabajo va a estar masivamente enfocado en la industria del conocimiento”, dijo.

A la vez, con un mensaje optimista, agregó: “Pero, a contramano de lo que se escucha de la generación de jóvenes de la Argentina, este país tiene un caldo enorme de talento, no se dejen cegar por la pandemia, por la crisis. La Argentina no tiene techo en formación de gente, de creación de oportunidad y de proyección al mundo”.

Una jubilada de Hurlingham adoptó tecnologías y se volvió una “abuela tiktokera”

En marzo del año pasado TikTok fue la aplicación más descargada en todo el mundo. De acuerdo con Sensor Tower 2020, la app registró unas 152,2 millones de descargas, lo que significó un aumento del 98,4% en comparación con marzo de 2019. La posibilidad de grabar videos, conectar con miles de desconocidos (y también con famosos), matar el tiempo libre y divertirse en el proceso, hizo que se convirtiera en la plataforma favorita de la cuarentena.

Aburrida en su casa de la localidad de Hurlingham, en marzo de 2020 la jubilada Nancy Roqueta descargó TikTok en su celular y comenzó a hacer videos que se volvieron virales en toda la región. En un año ganó más de 30.000 seguidores en Instagram y 2,5 millones en la aplicación china. Su video más famoso tuvo 3,3 millones de visitas en menos de 24 horas y casi un millón de “me gusta”.

José Del Rio en diálogo con Nancy RoquetaFabián Mlavolta

“Me bajé la aplicación sin saber; antes de eso lo único que tenía era Facebook. Empecé a buscar qué era, cómo se hacían los videos, aprendí de referentes. Busqué para no quedarme, ¿cómo puede ser que me quede fuera de un sistema? Puse mucho de mi parte para aprender y, como soy jubilada y no tengo otra cosa para hacer, me dediqué a esto; capaz que estoy todo un día grabando un video”, contó.

Si bien las redes la llevaron al estrellato, también el haber aprendido más sobre tecnología la llevó a conectarse con sus nietos a través de Internet, y hasta a hacer videollamadas con familiares que viven en España. “Todas estas cosas me cambiaron muchísimo, es maravilloso. Solo es cuestión de ir para adelante y enfrentarse a todos los desafíos que vengan”, concluyó Roqueta.

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