Luis “Toto” Caputo: su relación con el FMI, la razón de por qué se endeudaron y su visión sobre el Bitcoin


Luis “Toto” Caputo, exministro de Finanzas y presidente del Banco Central, sorprendió a sus seguidores en Twitter el fin de semana con una serie de tuits, en los cuales criticó al Fondo Monetario Internacional (FMI), contó sus preferencias a la hora de invertir y habló sobre el aprendizaje que le dejó la función pública. Además, indicó que tiene sus inversiones en acciones de empresas argentinas, a las cuales prefiere, según dijo, por sobre la deuda nacional.

En primer lugar, el economista defendió su acción de endeudarse en el exterior e indicó que la necesidad de hacerlo se debió al gran déficit fiscal y financiero que tiene la Argentina. “Hace 75 años que le echamos la culpa a la deuda, al dólar y a la inflación. Ya lo reconoció el ministro [de Economía, Martín] Guzmán: si tenés déficit, se financia con deuda o con emisión. La deuda genera más déficit financiero. La emisión, inflación y suba del dólar”, dijo.

“Nosotros, en vez de solucionar el problema de origen, insistimos en solucionar sus consecuencias. Entonces reestructuramos la deuda, al dólar le ponemos cepo y a la inflación, precios máximos. Pero seguimos con el déficit y después nos sorprendemos porque nada mejora”, siguió.

“Una pregunta obvia sería: si el problema real siempre fuera la deuda, ¿cómo es posible que no andemos bárbaro, siendo que ya lo ‘solucionamos’ nueve veces en nuestra historia? Hasta que no haya masa crítica suficiente para hacer entender a la gente nuestro real problema, nada cambiará”, indicó.

Luego enfatizó que, si no se quiere tomar más deuda, no se tiene que tener déficit fiscal. “Vos en tu casa si gastás más de lo que ganás, ¿la plata te cae del cielo o la pedís prestada? Tu frase debiera ser ‘Basta de déficit por favor!!!’”, le contestó a uno de sus seguidores que le pedía “basta de deuda”.

Y explicitó que “la deuda se tomó porque se heredó un déficit de 36.000 millones de dólares”. “Era muy difícil de achicar con minoría en ambas cámaras. ¡Y por supuesto que hasta el último centavo de esa deuda fue aprobada por el Congreso! Se aprueba en el presupuesto presentado cada año”, comentó.

Luis Caputo estuvo menos de tres meses como presidente del Banco Central; dejó la entidad tras tener diferencias con el FMI sobre cómo controlar el tipo de cambio Marcelo Aguilar – LA NACION

Caputo además señaló que “la emisión monetaria también es deuda”. Y añadió: “Genera suba del dólar e inflación. Emitir dinero es un lujo que pueden darse los países que tienen credibilidad y demanda por su moneda. Construir moneda y credibilidad lleva años de consistencia fiscal y respeto por las instituciones. A nosotros nos falta”.

Sobre la crítica de por qué el gobierno de Mauricio Macri no bajó el déficit fiscal, el exministro de Finanzas dijo que se intentó, “y casi rompen el Congreso a piedrazos”. “Hacerlo es infinitamente más difícil de lo que parece de afuera. La política no te deja. Por eso necesitás mucha masa crítica”, sostuvo.

“Por eso siempre digo que lo único que es fácil en este país es decir lo que hay que hacer. Lo difícil es hacerlo. Por eso lo más importante es la estrategia. Y creo que ahí es donde fallamos. En lo personal, ese es mi aprendizaje principal”, reflexionó.

En cuanto a la pregunta de a dónde se fue el préstamo de US$44.000 millones del Fondo, el economista contestó: “Es público: al Central lo recibimos con cero reservas netas, y lo dejamos con más de US$13.000 millones. Al Club de París hubo que PAGARLE todos los años por un mal acuerdo del gobierno anterior [que firmó Axel Kicillof en 2014, cuando era ministro de Economía]. La plata del Fondo fue a cubrir las LETE más otras deudas y el remanente del déficit”.

Acerca de las LETE, las Letras del Tesoro, Caputo admite que “era riesgoso”, ya que es deuda de corto plazo. “Pero en ese momento era un bolsillo más. Y el más barato. Apenas dos puntos porcentuales. Lo que llevaba el costo promedio de deuda al 4%. Pero sí, era de esperar que a la primera de cambio iban a ser los primeros en salir”, indicó.

Caputo se refirió también a su contrapunto con el FMI acerca de las intervenciones en el mercado de cambio con venta de reservas, que Macri hizo público en su libro Primer Tiempo. “Federico [Sturzenegger, por entonces presidente del Banco Central] era de los que pensaban que esos US$50.000 millones eran suficientes para restablecer la confianza perdida. Toto Caputo, en cambio, creía que las nuevas reglas para no intervenir solo nos iban a dar unos pocos días de paz”, escribió el exmandatario.

“[La actual directora gerente del FMI, Kristalina] Georgieva reconoció públicamente que tienen que rever la política cambiaria en los acuerdos con EM [mercados emergentes] porque no funcionan como ellos piensan. Lástima que nos tocó lidiar con [Christine] Lagarde y [David] Lipton, que pensaban diferente…”, comentó Caputo.

“El Fondo nunca quiso recular con la discrecionalidad, que era mi petición principal, y, como quedó demostrado después, la señal que iba a calmar el mercado. No lo aceptaron. Y, por lo tanto, me tuve que ir”, reconoció.

Como ejemplo, indicó que el mercado cambiario “se calmó el 29 de abril de 2019, con el comunicado del Fondo [que permitía la intervención], que salió 55 minutos antes que abriera el mercado”. “Ese día, el dólar se iba a $55/60 igual. Y después de durísimas discusiones con el Fondo durante el fin de semana, terminó cediendo a último momento. Y a partir de ese día, el Central pasó de vendedor a comprador”, contó.

“A partir de allí el Central tuvo que comprar [dólares] para sostener [el precio]. El signaling (señalización) fue lo que falló en el primer acuerdo. Lo convirtió en un acuerdo estanflacionario. Esto, como ya lo hizo público Mauricio Macri, lo dije antes que firmáramos el 1er acuerdo. Hoy, un Policy Maker DEBE entender de mercados”, indicó.

Luis Caputo fue ministro de Finanzas antes de pasar al frente del Banco CentralArchivo

“Jamás pude convencer al Fondo de lo que terminó aceptando el 29-4-19. Si se hubiera negociado eso al principio, hoy todavía estaría Sturze…”, agregó.

También le preguntaron a Caputo sobe la decisión de Hernán Lacunza, exministro de Hacienda, de hacer default de la deuda de corto plazo en pesos. “No me gusta opinar de las cosas que hicieron mis colegas. En defensa de Hernán, en general lo que uno hace como funcionario NO es lo que querría hacer. Y algunas veces (como me pasó a mí), tenés que hacer lo opuesto a lo que pensás. Y es muy duro poner la cara en esos casos”, dijo.

En cuanto a si volvería a ser funcionario, contestó: “La función pública es muy ingrata para los que tenemos vocación de servicio público. Te operan los de enfrente y hasta los tuyos propios, para ganar poder o por celos simplemente. Además te comés denuncias insólitas que te cuestan plata, tiempo y reputación No es un buen combo… Siempre va a haber gente que critica. Es el costo de ir al sector público. Y tal vez sea una de las razones por la que mucha gente capaz que podría aportar mucho, no se mete…”.

Caputo analizó el rendimiento de los bonos locales: “Un cambio político puede ser una condición necesaria, pero no suficiente para ver un rally sostenido, como quedó demostrado en nuestro gobierno anterior. Por lo tanto, de haber algún cambio político, pienso que la euforia esta vez sería mucho más moderada. De acá a 3 años, la tasa de 10 años americana puede estar en el entorno al 4/5 puntos porcentuales. Por lo que nuestros bonos cotizarían cerca del 12%. Aún con dicho cambio político”.

“Si por algún motivo la economía se desbandara en el corto o mediano plazo (cada uno puede asignarle la probabilidad que le guste), lo bonos van a caer más. Es decir, a estos niveles el upside/downside (suba y baja) es muy similar. La posición técnica en el mercado de renta fija [bonos] es muy mala”, agregó.

Y señaló que en el exterior “no hay ningún interés por sumar riesgo argentino”. Los fondos locales están más focalizados en el rollover de la deuda corta. De ahí la escasa liquidez. Creo que, a estos niveles, el mercado de bonos está bien priceado en término de riesgo/retorno. Comprar es más una apuesta de largo a un cambio político. Que si vendrá o no es opinable. Pero no obvio”, opinó.

Además, señaló que “ya nadie cree que en la Argentina un cambio de gobierno es suficiente para generar un cambio duradero”. Y agregó: “El capital SÍ tiene memoria. No como sugieren [Joseph] Stiglitz y [Jeffrey] Sachs. Por algo, en un mundo donde ha sobrado la liquidez por años, nuestro cupo es cada vez más limitado”.

“Afuera no ven una nueva reestructuración [de deuda]. Simplemente no hay interés. Todos tienen posición y no quieren agregar. Siempre aparece un new kid in town. Pero se compensa con los que, aun a estos precios, prefieren alivianar. Hay mala posición técnica y obvia desconfianza”, agregó.

En cuanto al Bitcoin, Caputo dijo que opinaba igual que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. “No creo de ninguna manera que reemplace al dólar. Y si bien no tiene valor intrínseco, se posiciona cada vez más para remplazar al oro”, cerró.

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