Lo que dejó el acuerdo entre EE.UU. y China



El gobierno de Trump firmó la “fase uno” del acuerdo Fuente: AFP – Crédito: Eric Baradat

El miércoles se firmó finalmente el esperado acuerdo de “fase uno” entre Estados Unidos y China. Respecto del mercado de granos, el mencionado acuerdo prevé la compra por parte de China en 2020 de productos agrícolas estadounidenses por un mínimo de 12.500 millones de dólares, adicionales a lo adquirido durante 2017, que llegó a los 24.000 millones de dólares. Para 2021 esa cifra se eleva a los 19.500 millones, por encima del citado año 2017.

A todas luces, esto era lo que el mercado estaba esperando. Sin embargo, la reacción de los precios en Chicago durante dicha rueda y la siguiente no evidenció demasiado entusiasmo. De hecho, las cotizaciones sufrieron bajas de importancia en algunos productos.

Para muchos operadores, parte de este acuerdo ya estaba tomado en los actuales niveles de precios. De hecho, durante el último mes, y con la convicción en que la negociación llegaría a buen puerto, las cotizaciones de la soja en el mercado de Chicago subieron casi 30 dólares por tonelada.

Otros, en cambio, son un poco más escépticos. Y se basan para ello en un comentario del viceprimer ministro chino, Liu He, que dijo que las mayores compras de productos agrícolas estadounidenses quedarán supeditadas a las “condiciones del mercado”.

Entender lo dicho por Liu He parecería ser algo correcto, teniendo en cuenta que el acuerdo no excluye a otros competidores como Brasil y la Argentina. En todo caso, las condiciones de mercado bregan por una sana competencia entre todos los proveedores de productos agrícolas -léase soja- a China.

Lo que resulta importante de este acuerdo, es que China vuelve a tener las puertas abiertas para importar desde los Estados Unidos y si tenemos en cuenta que China se comprometió a adquirir unos 10 millones de toneladas más de soja en dicho país, y lo cumple, los stocks estadounidenses de la oleaginosa se ubicarían en niveles muy ajustados.

Con la menor producción argentina y uruguaya la campaña pasada y con casi 20 por ciento menos de producción del poroto en Estados Unidos en el presente ciclo, los precios de la oleaginosa deberían mostrar una condición distinta. Más allá de la situación coyuntural que puedan mostrar los precios en la actualidad, esta es claramente una buena noticia.

Lo necesita Donald Trump, que busca su reelección en las elecciones el próximo noviembre, y lo necesita Xi Jinping, que debe abastecer a su mercado de harinas proteicas vegetales que no tiene. Los estadounidenses poseen un dicho que dice: “Stay tuned”, para nosotros sería algo así como: “Manténganse al tanto”.

El autor es socio de Nóvitas SA

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