Llamar al campo a un acto patriótico es la consigna



En tractorazos y asambleas, el campo rechaza la suba de las retenciones Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

El productor argentino enfrenta este año un escenario tremendamente complejo. Por un lado, el “cisne negro” del coronavirus que plantea un contexto internacional con interrogantes imposibles de prever semanas atrás por sus efectos sobre la demanda y sobre el accionar de los fondos de inversión (el inevitable fly to quality).

Así, Chicago acusa un impacto inédito en sus cotizaciones, muy difícil de mensurar, evaluar y, sobre todo, de pronosticar. Al momento de escribir esta columna se corresponde con una baja de 18 dólares por tonelada para el poroto de soja. Los fundamentals no son para nada bajistas. Pero esto es lo que hay. Los capitales son cobardes y los fondos mandan.

En el flanco interno, son muy altas las probabilidades de que el Gobierno aumente los derechos de exportación. Otra vez sopa. La falta de imaginación de nuestros políticos y los habituales prejuicios ponen al productor contra la pared.

¿Y si probamos otras recetas? ¿Y si intentamos repetir la inolvidable epopeya del “trigo de Las Malvinas”? Cuando el campo fue llamado a un acto patriótico supimos de su potencial. Entonces, vayamos por la contrafáctica. “Retenciones” cero a trigo y maíz. Que explote la producción de granos, que el ingreso de dólares genuinos crezca fuertemente, que el interior y buena parte de la industria “sientan” en carne propia el derrame de riqueza y que el Gobierno reciba vía impuesto a las Ganancias una compensación realmente “virtuosa” a sus necesidades de recursos.

Miremos a nuestros vecinos. Estuvimos otra vez en el Mato Grosso un par de semanas atrás y luego tuvimos reuniones en Brasilia con las autoridades máximas del área. ¡Que visión que tienen los brasileños del sector!; ¡qué envidia! Lula, Dilma y ahora Bolsonaro apoyaron y apoyan en forma irrestricta a la agroindustria.

En cambio, a nuestros políticos no les da el piné. No les da por un problema ideológico, tan absurdo como erróneo. ¿Vamos a volver a poner “la pata en la puerta giratoria”?; ¿vamos a volver a tropezar con la misma piedra?

Resulta claro que “el horno no está para bollos”. No confundir: aumentar tres puntos las “retenciones” en la soja no representa un 10 por ciento plus de descuento al productor. Significa anular por completo los márgenes del negocio. Significa castigar al sector más dinámico y competitivo para subsidiar a industriales prebendarios y sin competitividad.

Las consecuencias son inevitables. Menores inversiones, menos tecnología, menor producción y, en consecuencia, un claro perjuicio para el país.

Señor productor, en semejante contexto, no resulta fácil tomar decisiones. La plaza internacional enfrenta un desafío inesperado con la aparición del coronavirus. Las cotizaciones en Chicago no encuentran explicación en los fundamentos del mercado. Sólo las novedades científicas para controlar el flagelo pueden modificar la conducta de los operadores y el avance del calendario definirá los niveles de precios al momento de la cosecha local.

El autor es presidente de Nóvitas SA

ADEMÁS





Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *