La reducción de la brecha cambiaria, un tema que mantiene atentos a los mercados



El Gobierno sigue apostando por instrumentos en pesos y hay expectativas por los resultados Crédito: Shutterstock

Se siguen descontando días para el cierre del año, pero antes habrá que pasar noviembre, un mes que promete intensidad. Los precios de los activos se retrotraen a niveles pre-restructuración, dentro de un escenario que, a pesar de algunas señales, no logra estar despejado. En lo externo, los rebrotes y las nuevas medidas de confinamiento afectan a los principales índices bursátiles. En Estados Unidos, llegará el turno para gobernar Joe Biden, si Donald Trump, claro, no repite la épica de 2015.

Guzmán y una nueva prueba esta semana

El reloj corre para el ministro de Economía y para su plan tendiente a contener y bajar la brecha cambiaria. Un plan que, por ahora, pareció funcionar. El spread entre el oficial y el contado con liquidación (CCL) cayó de máximos de 130% a niveles de 90%. Un movimiento que se debe encuadrar, no obstante, en un escenario con bonos con paridades en niveles pre-reestructuración de 36/37%, y rendimientos promedio de 16%, y con un Merval (medido en dólares) nuevamente perforando los 300 puntos. Incluso, la curva de pesos (CER) acumuló bajas en octubre de hasta 20%, alcanzando tires reales de 8% en la parte media/larga de la curva.

En el corto plazo, el Gobierno deberá manejarse con pies de plomo, y más allá de la exitosa colocación en pesos de la semana pasada, será clave la licitación de deuda en dólares de los próximos días. En pos de darle una opción de salida a los inversores no residentes (aún con instrumentos en moneda local en su cartera), buscará licitar US$750 millones. Será interesante ver la dinámica a adoptar, algo que se conocerá esta semana. Para revertir esta tendencia y lograr una recuperación sostenida de los precios, será necesario un marcado cambio en las políticas económicas.

Dólar linked, CER y Cedears, con cobertura

El atractivo de los bonos soberanos dólar linked (DL) volvió a demostrarse en la última licitación. De hecho, el bono DL con vencimiento en 2021 refleja hoy una TIR negativa del orden del 5%, y el nuevo DL 2022 que salió a 0%, ya cotiza también en negativo (-2%). Incluso el apetito recibido y la necesidad del Tesoro de lograr financiamiento neto para descomprimir la presión sobre el Banco Central, hacen probable que el Gobierno siga armado una curva con este ajuste (más aun considerando la presión de meses como noviembre y diciembre).

Los fondos de inversión dólar linked siguen creciendo, llevando los activos bajo administración hasta los $153.000 millones (más de un 9% del patrimonio de la industria). En cuanto a rendimiento, en el mes acumulan una suba del 2,4% promedio, cerca pero por debajo de la evolución del tipo de cambio oficial (2,8%) y mostrando una gran dispersión según el fondo. Pero no es la única opción que hoy se ve como cobertura. Las expectativas de una aceleración de la inflación llevan a mirar los activos que ajustan por CER, mientras que pasa lo mismo con los Cedear. Aunque esta es una opción más riesgosa, en especial, en la coyuntura actual.

Los balances de las tecnológicas están bajo la lupa

La temporada de balances en Estados Unidos sigue su curso, y ya el 60% de las empresas del S&P500 presentaron sus resultados para el tercer trimestre del año. En esos casos, se logró un ratio sorpresa del 85%, con ganancias por acción que superaron en un 17,23% las expectativas de los analistas. En la semana que pasó, la presión estuvo sobre las tecnológicas, con los informes de Apple, Google, Facebook, y Amazon, entre otras. Estas empresas concentran gran parte del mercado accionario y han sido las grandes propulsoras de la recuperación de los índices americanos (hoy el Nasdaq acumula en el año más de 20%, tras haber caído 30%).

Y si bien estas empresas logaron en su mayoría números sólidos, los inversores comienzan a no convalidar las valoraciones, considerando cierta desilusión con las ventas y ganancias que las mismas compañías proyectaron para el último trimestre, algo que es producto de que la recuperación de la economía podría realentizarse nuevamente. Hacia adelante, y despejado el panorama político, será interesante ver si eventos como el “Black Friday” o el “Santa Rally” se transforman en catalizadores positivos de cara al cierre anual de los balances de estas corporaciones.

Biden o Trump: la influencia de las expectativas

Mientras el frío y el Covid-19 ponen en jaque nuevamente a las economías de Europa y Estados Unidos, Donad Trump encendió motores y, con un rally de visitas, sigue recorriendo múltiples estados en busca de la reelección. “Win or go home” (gana o vuelve a casa), célebre frase que podría describir tranquilamente el presente del actual presidente, donde la gran pregunta es si la épica de 2015 podría repetirse. En ese sentido, y con la vista puesta en los estados péndulos, las encuestas aún dan a Joe Biden como ganador, con una ventaja del 3,4%, en promedio. Es una diferencia que se fue reduciendo en los últimos meses (en agosto era de 5,6%). Puntualmente, en Carolina del Norte y Florida, el exvicepresidente pasó de tener en agosto ventajas de 4,7% y 6,2%, respectivamente, a 0,7% y 0,5% en la actualidad.

Así el temple de Wall Street se pondrá a prueba, en un contexto donde el Dow Jones aún se mantiene en negativo en el año (-6%), y el S&P500 muestra un leve avance (+2,5%). En el corto plazo, si bien no se espera volver a los niveles de marzo, un gran termómetro será el índice de volatilidad (VIX), que ya superó los 40 puntos tras la fuerte corrección de la semana pasada, y se mantiene por encima de los 30 puntos.

Conforme a los criterios de

Más información

ADEMÁS





Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *