La ley de oferta y demanda y el impacto en los precios de las intervenciones


1. Ley micro. La ley de la oferta y la demanda es el corazón de la teoría microeconómica. En las transacciones de bienes y servicios, quienes producen y quienes consumen llegan a un acuerdo tácito que permite determinar el nivel de equilibrio entre las cantidades que se elaboran en una economía y sus precios correspondientes. Cuanto más alto es el precio de un producto, mayor empeño pondrá la empresa en hacerlo. Por el contrario, en condiciones normales, los consumidores estarán dispuestos a consumir más de un bien cuando su precio sea más bajo. Este juego es permanente y se da día a día con todos los bienes y servicios de una economía. Pero cuando hay intervenciones en el mercado, el comportamiento es diferente.

2. Excedente del consumidor. Como tenemos diferentes preferencias, no todos tendemos la misma disposición a pagar un determinado precio por un producto. Supongamos que voy al supermercado con dos amigos y queremos comprar bebidas. Uno de ellos pagaría $200 por una gaseosa que le gusta mucho. Como a mí me gusta menos, estaré dispuesto a pagar hasta $150. El tercero solo aporta algo de dinero porque la compra es conjunta, pero prefiere las bebidas sin gas. Pero la empresa no puede definir un precio para cada uno. Como la bebida sale $150 y decidimos comprarla, a mi último amigo no le cambia nada. Yo estaré simplemente satisfecho con la compra y el fanático habrá comprado un producto a menor precio que el que estaba dispuesto a pagar. A esta “ganancia” de mi amigo se la llama excedente del consumidor.

3. Excedente del productor. Supongamos que los tres amigos fabricamos sillas (productos iguales). Por nuestra estructura de costos y el nivel de productividad de cada uno, lograremos producir las sillas a diferentes costos, aunque las ofertaremos a un único precio. Mi amigo fanático de la gaseosa logra producir sus sillas a $400, yo logro hacerlo a $300 y el tercero lo hace a $200. Como las venderemos a $500 por unidad, la ganancia de cada uno será diferente y el excedente será la diferencia entre costo y valor de venta. A esto se lo llama excedente del productor.

4. Precios máximos. Veamos qué pasa si el Gobierno decide intervenir con precios máximos y, para la silla, el tope es de $400. El primer efecto será una baja del excedente de los productores. Mi amigo que vendía a $400, al no ver ganancia alguna, cortará la producción y sacará del mercado un tercio del total de sillas. En segundo lugar, se genera una ganancia para algunos consumidores que compran el bien más barato, pero todo empeora para los que ahora no lo consiguen por la escasez de producción, a pesar de estar dispuestos a pagar más. La pérdida global de los excedentes es conocida como la pérdida de eficiencia de la economía. Hay algunas estrategias para sostener precios máximos en ciertos mercados (tarifas, por ejemplo) que implican subsidios del Estado que salen de impuestos pagados por ciudadanos que no siempre aprovechan el bien o servicio en cuestión.

5. Todo no se puede. Si la decisión es controlar las cantidades ofertadas, habrá efectos sobre precios. Suponiendo que se imponga un máximo de sillas producidas o que se limiten sus importaciones, ante una demanda estable el precio será mayor, porque la menor oferta implicará que solo accedan quienes paguen más. El Gobierno puede decidir sobre control de precios o cantidades, siempre con sus implicancias. Pero nunca podrá controlar ambas cosas.

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