La industria de la moto vive un momento de repunte



En el contexto de la pandemia aparecieron razones para una mayor demanda de motos

Las restricciones del transporte público, el crecimiento del delivery y la búsqueda de bienes durables por no poder comprar dólares impulsaron las ventas; cómo es el plan del Gobierno

En tiempos de pandemia y cuarentena, la industria local de la moto vivió sensaciones encontradas. Por un lado, este año sus ventas están mejor de lo que se esperaba; la búsqueda de comprar bienes durables frente a las limitaciones para acceder al dólar la favorece, y lo mismo ocurre con las restricciones al uso del transporte público. Pero, por otro lado, el Covid-19 hizo que sus fábricas se paralizaran tres meses, que se demoraran pedidos de piezas importadas y que se ralentizara la producción. En este contexto, el Gobierno anunció el plan “Mi circuito moto”, que busca darle impulso al sector.

Se trata de un sector que cuenta en el país con 16 fábricas y que emplea a 13.200 personas (322 corresponden a fabricantes; 2000, a motopartistas, y 8000, a concesionarios). Además, esta actividad ha aumentado la integración local de su producción; en la actualidad 90% de lo que se fabrica en el país tiene partes nacionales (se estima que el porcentaje de ese componente, en valor, es de 30%).

Lino Stefanuto, presidente de la Cámara de Fabricantes de Motos (Cafam), dice que 2020 empezó mal y empeoró en los tres primeros meses de la cuarentena, pero a partir de junio empezó la recuperación. “La buena noticia es que en septiembre y octubre superamos los patentamientos de esos meses de 2019. Mientras que a principio de año proyectábamos ventas por 200.000 unidades, ahora estimamos que serán 270.000”, comenta.

Stefanuto acota que, si bien la pandemia fue una desgracia, ayudó en cierta medida a generar una sobredemanda de motos. “Esto se explica por dos factores: la imposibilidad de usar el transporte público hizo que la gente se volcara a comprar su propio vehículo (que en muchos casos fue una moto) y la obligación de quedarse en la casa originó una explosión de delivery, que se mueve básicamente en motocicleta”, subraya.

Jorge De Titta, presidente de la Cámara Argentina de Concesionarios de Motos (Cadecom), ratifica que el año será mejor de lo que se esperaba en un principio, pero refiere que por el lado de la oferta están un poco atrasados. “Esto se debe a que en los tres primeros meses de la cuarentena no se hicieron pedidos de importación de motopartes, por la incertidumbre general. Recién se reactivó eso en mayo, pero los envíos tardan unos seis meses en llegar, con lo cual el repunte de la producción se verá recién en diciembre”, explica.

En este contexto, ya está listo para instrumentarse el programa de estímulo oficial a la venta de motovehículos, anunciado por el presidente, Alberto Fernández el 8 de setiembre. Se trata del plan “Mi Circuito Moto”, que consiste en créditos del Banco Nación, de 48 cuotas, con tasas de 28,5% para clientes de esa entidad, y de 37,5%, para los no clientes, con los que se podrá acceder a 34 modelos, con precios que van desde $64.000 a $198.000.

Pablo Hlebszevitsch, presidente de Yamaha Motor Argentina, afirma que lo fundamental para el sector es una macroeconomía estable, que permita cierta previsibilidad. “En general, lo que se necesita es una economía normal; y en lo particular para la industria, una ley de producción nacional, normas de tránsito amigables con los usuarios de motocicletas y mayor educación vial”, comenta el ejecutivo.

Por su parte, Leandro Iraola, presidente de Grupo Iraola, que comercializa la marca Corven, dice que el negocio viene de un 2018 y un 2019 muy complejos. “Este año se presentaba complicado hasta junio, pero a partir de ahí empezó a recuperar y ahora está mucho mejor, siempre teniendo en cuenta que quizá se vendan 280.000 motos, mientras que hubo temporadas en las que se comercializaron 800.000”, acota.

Iraola reconoce que, de todos modos, se viene creciendo y que el Gobierno ha impulsado eso al facilitar el financiamiento, por medio de mejores tasas del Banco Nación y por el Plan Ahora 12. “Si no hay una devaluación grande, estimo un mercado de 360.000 motos para 2021. Soy optimista a futuro”, remarca.

Marcelo Meller, presidente de Motomel, coloca dentro de las fortalezas del sector el aumento de la integración nacional y los programas de financiación ya mencionados. “Además, se produjo un impulso en las ventas debido a que, por el coronavirus, se tuvo que reemplazar el transporte público por un vehículo propio y se empezó a pedir más por delivery. Un problema que tiene nuestra industria es la escasez de productos a nivel internacional, por la alta demanda”, subraya.

Víctor Pruvost, gerente del Departamento de Ventas y Operaciones de Honda Motor de Argentina, dice que en los últimos meses ve una mejora en el mercado y en el pronóstico. “La pandemia estableció nuevos parámetros, uno de ellos en términos de movilidad: la moto tomó mayor protagonismo y eso le dio un impulso al sector. De forma complementaria, los planes de financiación y el acceso a créditos contribuyen a una recuperación en las ventas”, afirma.

En el caso de Honda, continúa Pruvost, el máximo esfuerzo está puesto en seguir fortaleciendo la producción a través de una mayor integración local. “Eso nos permite contar con una gama completa de productos y ser líderes del mercado, posición que desde hace más de un año alcanzamos de manera sostenida”, agrega.

El Covid-19 obligó a Honda, según explica, a repensar las estrategias de negocios y a adaptarse a una nueva realidad. “Para crecer, siempre es necesario contar con un esquema de negocio previsible de largo plazo que continúe incentivando la producción local, con políticas activas y continuas que permitan incrementar la competitividad del sector y desarrollar toda la cadena de valor. El sector, además, tiene potencial exportador”, concluye.

Conforme a los criterios de

Más información

ADEMÁS





Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *