La historia de Cachamai, la marca argentina que creó un imperio alrededor del té


Cachamai se ha convertido -después de 60 años en el mercado argentino- en un genérico de té digestivo, de infusiones con hierbas. La marca, desde 2005, pertenece al grupo Werthein, de capitales locales. Lo adquirió a la dueña original, una pyme familiar que había comenzado fabricando productos medicinales en base a hierbas naturales. El año pasado resolvieron producir bizcochos y aseguran que es el “inicio”, ya que habrá otras incursiones en alimentos.

La empresa produce 12.000 toneladas de yerba al año y 300 toneladas de infusiones (tés y mate cocido), de ese total el 95% es para consumo doméstico y el resto a exportaciones (llegan a Estados Unidos, Chile, Paraguay, Japón, Australia, España, Alemania y México).

La decisión de incursionar en alimentos con “bizcochitos saludables” -que podrían exportarse en el futuro- fue apostar al “maridaje perfecto” con los productos en los que ya son fuertes y reconocidos.

“Es el primer paso, pero el objetivo es continuar –dice a LA NACION Patricia Monkowski, responsable de Marketing de la firma-. Salimos con un producto en línea con nuestros valores, son saludables, de menor contenido graso. Es un segmento competitivo, pero vamos con el concepto de ‘alimento saludable’ para ser una opción en la categoría”. Este año producirán 810 toneladas.

El nuevo producto sigue la línea de “saludable” con bajo contenido en grasa.

Para el producto se invirtieron $250 millones en la planta de Villa Gobernador Gálvez (Santa Fe), una de las tres que tienen en el país (las otras son en La Rioja y en Misiones). “La decisión de invertir y lanzar una novedad en medio de la pandemia fue un mensaje para el grupo y como marca de la decisión de seguir acompañando a nuestros consumidores, invirtiendo y generando en el país”, apunta Monkowski.

La fundadora de la marca fue una pyme rosarina que apeló al nombre “cachamai”, que en quechua significa “hierbas que hacen bien” y al dibujo del burro porque hace más de medio siglo era la forma tradicional de recolectar las hierbas.

Desde que el grupo Werthein -con negocios en agroindustria, salud y consumo masivo- adquirió Cachai SA, las ventas crecieron más del 500% y se incorporaron nuevas líneas de productos. En 2012 sumaron Té José, una marca posicionada en el segmento gourmet de infusiones, que ya no tienen. Hoy la línea Premium se llama “O Clock”.

El grupo Werthein nació de la mano de León, quien llegó a la Argentina en 1904 en un barco de inmigrantes proveniente de la región de Besarabia (hoy es Ucrania y Moldavia); después llegó su mujer Ana, primero se instalaron en Bahía Blanca con un negocio de ramos generales y, tiempo más tarde, en Riglos (La Pampa), donde entraron en 1928 en el sector agropecuario (hoy hacen genética ganadera, producción de carne, commodities, cultivos especiales -maíz pisingallo y popcorn- y fruta deshidratada).

En el consumo masivo desembarcaron con la marca de infusiones y yerbas (que se comercializan bajo el nombre de Cachamate y Siluet Plus).

“No usamos saborizantes, mantenemos la filosofía original con que nació la empresa, hierbas naturales -insiste Monkowski-. Las propuestas fueron pioneras en lo que hoy es una tendencia en el consumo, como es lo natural y saludable”. Señala que en marzo las ventas de yerba tuvieron una participación superior a un año atrás, que marcó un “pico”, ya que al inicio de la pandemia hubo estoqueo por parte de los clientes.

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