Jubilaciones: el Gobierno oficializó cómo sería la movilidad de haberes, a horas de la llegada del FMI



El ministro de Economía, Martín Guzmán, encabezó la reunión con funcionarios y legisladores

El oficialismo definió esta noche, a horas del inicio de una misión del FMI en la Argentina, la propuesta de fórmula de movilidad jubilatoria que incluirá en un proyecto de ley que deberá considerar el Congreso. La iniciativa, tal como se preveía, excluye a la inflación de sus componentes y está basada en la evolución de los salarios y en la variación de la recaudación de impuestos, tal como ocurrió con la modalidad de cálculo que rigió entre 2009 y 2017 y que fue modificada por una ley de fines de ese año, cuya aplicación estuvo suspendida durante todo este año.

Así, luego de que en el actual 2020 se dieron subas por decreto presidencial, decididas de manera discrecional y de porcentajes inferiores respecto de los que habrían correspondido en caso de regir la fórmula aprobada durante el macrismo, el comunicado emitido anoche desde el Gobierno habla de una nueva fórmula que “permitirá reducir el actual déficit previsional” para lograr “la sustentabilidad de largo plazo”. A la vez, se señala que “se espera” que la modalidad generará “un incremento del poder adquisitivo de los haberes”. En la iniciativa se considera, además, la inclusión de un tope anual según la variación que tengan los ingresos que recibe la Anses para hacer frente a las obligaciones del sistema.

De aprobarse la formula propuesta, los ajustes serán de frecuencia semestral. En cada mes de marzo los haberes se moverán en función de la suma del 50% de la variación de la recaudación de impuestos (no se aclaró cuáles, pero serían los destinados a financiar a la seguridad social), y del 50% de la evolución de los salarios formales de la economía. En septiembre se utilizarán también esas variables pero, a la vez, se introducirá un tope, para que el ajuste total de todo el año no sea superior al incremento que haya tenido la recaudación de los recursos que llegan a la Anses, multiplicado por 1,03. Es el mismo tope que estuvo vigente con la fórmula de movilidad que rigió desde 2008.

En los años en que rigió esa fórmula la variación de los haberes se vio expuesta a una alta volatilidad determinada por la variación de la recaudación, una cuestión sobre la que habían advertido expertos que expusieron en la comisión mixta, i integrada por funcionarios del Poder Ejecutivo y legisladores. Seguir esa variable, además, llevó a que en años recesivos se perdiera poder adquisitivo.

“Una fórmula atada a la inflación no es deseable en la Argentina”, sostiene un comunicado que emitió esta noche el Ministerio de Economía, luego de una reunión que encabezó el ministro Martín Guzmán.

En cambio, se señala, “incluir la recaudación en la fórmula permite compartir el crecimiento y, al mismo tiempo, cuidar la sustentabilidad fiscal. La fórmula de movilidad permitirá reducir el actual déficit previsional, dado que, si bien el salario real aumenta junto con el crecimiento económico, lo hace menos que los recursos tributarios. En este aspecto, lo importante es lograr la sustentabilidad a largo plazo del sistema”, expone el escrito difundido por el Gobierno.

En el proyecto se incorporará una cláusula de “legislación constante”, que establece que los cambios en la política tributaria o en las condiciones de acceso a los beneficios no tendrán efecto en la movilidad. La intención de esa cláusula, según se admitió, es “reducir el déficit previsional en forma más efectiva y rápida que sin ella”.

Con respecto al índice salarial que se considerará, se especifica que el Ripte (la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) “es el más adecuado”. Y se explica: “Se trata de un índice transparente que no ha sido objetado judicial ni políticamente. Se construye sobre la base de registros de los trabajadores formales y sobre remuneraciones ciertas”. Es el mismo índice que se consideró en la fórmula aprobada durante el macrismo, que combinaba la inflación de un trimestre (en un 70%) con la variación de las remuneraciones (en un 30%), con un rezago de seis meses. Ahora, según la comunicación del Gobierno, se achicará ese rezago.

De la reunión en Economía participaron por el Poder Ejecutivo el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; la directora ejecutiva de la Anses, Fernanda Raverta, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca. Por el Poder Legislativo estuvieron el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el titular del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, y su par del Senado, José Mayans; el presidente de la Comisión de Previsión y Seguridad Social de Diputados, Marcelo Casaretto; su colega del Senado, Daniel Lovera; el presidente la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, Carlos Heller, y su par en el Senado, Carlos Caserio.

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