Inversiones: claves para entender el comportamiento de las acciones


1. Primer clic. Probablemente, si decidiste “ser inversor” tipeaste el nombre del activo que te interesó para saber de qué se trataba, ya sea el de la acción de una compañía, el de un bono público o privado, el de una criptomoneda, una inversión real o algún otro instrumento. Seguramente también, al ver en pantalla el activo que buscabas te topaste con un montón de letras y números que resultan confusos. Revisemos los de una acción. Antes de empezar, es preciso destacar que existen dos tipos de análisis: el fundamental y el técnico. El primero se basa en el análisis surgido de la información financiera de la empresa y de todos los aspectos que subyacen a su desempeño y a su salud económica. El segundo se basa en el uso de gráficos que identifiquen tendencias, estudiando su pasado, para poder comprender su futuro.

2. Pantalla inicial. El primer dato que aparece en pantalla, cuando se buscan datos de acciones, es el último precio operado, con su respectiva variación porcentual respecto del cierre del día previo. Además, se indican los máximos y mínimos, que refieren a los valores más altos y bajos que tuvo el activo ese día. Si nos encontramos en medio de la rueda, es probable que haya dos nombres, el “bid” y el “ask”, con cambios permanentes. El primero es el precio más alto que el comprador está dispuesto a pagar, y el ask es el precio más bajo al que el vendedor está dispuesto a vender; cuando se cruzan, se ejecuta la operación. Al final del día, el volumen será el indicativo de cuántas operaciones de compra-venta hubo. Y eso servirá de termómetro para entender qué interés tienen los inversores.

3. Fundamentales. El dato del valor de la compañía es conocido como “Market Cap” o capitalización de mercado. Surge de multiplicar el precio del activo por la cantidad de acciones disponibles. Su tamaño define si pertenece al panel líder o al panel general de acciones. Una vez que conocemos el volumen de acciones de la compañía podemos analizar su “Valor Libro”, que representa los activos netos que respaldan a las acciones. Un Valor Libro creciente es generalmente un signo saludable; un Valor Libro decreciente puede indicar una situación financiera debilitada.

4. Ratios. El ratio “Price to Earnings” (o P/E), es uno de los más usados para valuar un activo. Surge de dividir el precio de la acción sobre el beneficio por acción (conocido como Earnings Per Share o EPS). Al P/E se lo interpreta como la cantidad de veces que la ganancia contable cabe en el precio de la acción. Un P/E alto podría significar que las acciones están sobrevaloradas o que los inversores esperan altas tasas de crecimiento en el futuro y, por eso, pagan más por ellas. El coeficiente “Beta”, otro muy utilizado, sirve para comprender la volatilidad de la acción con relación al promedio del mercado. Si es igual a 1, esa acción tenderá a moverse como el resto de las acciones. Cuanto más volátil sea una acción con respecto al índice del mercado, tanto mayor será su Beta o riesgo de mercado.

5. A futuro. Los análisis culminan sus estudios con recomendaciones según lo analizado: venta fuerte o moderada, mantener, comprar o comprar fuerte. Los consejos surgen de vincular el volumen, el riesgo, el beneficio potencial de la acción y su comportamiento en el pasado. Ningún análisis es exacto y ninguna recomendación de compra o venta será siempre correcta. Pero, comprender números de manera objetiva nos permitirá dar nuestro primer paso como mejores inversores.

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