Inflación, dólar y déficit fiscal: los desafíos que tendrá que superar el Gobierno rumbo a las PASO


El Gobierno enfrenta el desafío de enderezar la economía a contrareloj de las PASO, que resta definir si se postergarán a septiembre. Un estudio de Abeceb analizó los factores económicos que pueden resultar determinantes para el oficialismo en las elecciones que se avecinan.

Según la consultora, la inflación y las dificultades para desacelerarla son el mayor problema que tiene el presidente Alberto Fernández y que pueden afectarlo en las urnas. El informe analizó a la vez los distintos escenarios pre y postelectorales sobre la estrategia de control de la suba de precios y sostuvo que es muy difícil que el Gobierno pueda mantenerla una vez pasadas las elecciones.

Para Abeceb no puede desconocerse que las autoridades intentaron controlar al sector privado al momento de formar precios, algo que, sin embargo, fracasó. El Gobierno estableció una meta inflacionaria de 29% en el Presupuesto, explicitó una pauta devaluatoria del 24% y les dio la venia a subas salariales en torno del 30%, pero la inflación se mantuvo impermeable a todas esas propuestas.

De acuerdo con la consultora, más allá de que el Gobierno denuncie que la responsabilidad es de las empresas, que siguen moviendo sus precios por encima de 40%, y de los consultores, que proyectan una inflación por encima del 40%, la realidad es otra.

La secretaria de Comercio Interior, Paula Español, jugó un papel destacado en la estrategia del Gobierno para controlar los precios

Señalaron como motivo principal del fracaso la falta de credibilidad en la estrategia antiinflacionaria, que se potenció ante la incertidumbre que generó en la actividad económica la segunda ola de covid, que impuso nuevos gastos no previstos en el presupuesto.

Por otro lado, entendieron que las pautas oficiales no son creíbles, siempre según Abeceb y, por lo tanto, no logran convencer al sector privado ni anclar las expectativas, porque las empresas y los particulares no creen que el Gobierno pretenda reducir el déficit fiscal y la emisión monetaria en un año electoral.

El informe también sostuvo que no hay un programa macroeconómico integral que marque un horizonte de estabilización a mediano plazo y se están produciendo fuertes reacomodamientos de precios relativos. El congelamiento de las tarifas, el tipo de cambio y los controles de precios, pueden hacer ceder la inflación por algunos meses, pero elevan las expectativas de inflación futura.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, proyectó una meta inflacionaria de 29% en el Presupuesto de 2021, que las consultoras privadas hoy estiman por encima del 40%Prensa Min. de Economía

Desde Abeceb, calificaron la estrategia antiinflacionaria del Gobierno como “su mayor debilidad”, un plan que el oficialismo implementó en base al cepo cambiario, la intervención en los mercados a través del congelamiento de tarifas, los controles de precios sobre las empresas de alimentos y las amenazas de prohibición de exportaciones de maíz y carne junto con los instrumentos que concentra la Secretaría de Comercio.

Por último englobó como parte de esta estrategia el control del déficit primario y de la emisión monetaria en base a las metas que estableció el ministro de Economía, Martín Guzmán, en el presupuesto.

Para la consultora si la inflación no se desacelera visiblemente en los próximos meses, el Gobierno va a imponer mayores controles y atraso cambiario, hasta donde las reservas del Central y la brecha lo toleren.

Posibles escenarios a futuro

El estudio evaluó las alternativas según el caso la inflación se desacelere o no:

LA NACIONConocé The Trust Project



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