Estrés por altas temperaturas: pautas para el manejo del ganado de carne y leche



Con altas temperaturas hay que poner foco en el manejo de dietas, consumo de agua y movimientos, entre otros puntos Crédito: Shutterstock

Durante todos los veranos, especialmente en el centro y norte del país, los vacunos están expuestos a condiciones ambientales adversas de temperatura (mayor de 30°C) y humedad (mayor de 50%) que atentan contra la respuesta productiva (ganancia de peso o producción de leche) y la reproductiva. Esta situación se agrava, aún más, cuando la velocidad del viento es menor de 5 km/h.

La zona de confort para los vacunos de carne varía entre 7 a 26°C y para las vacas lecheras entre 5 a 21°C. La zona de confort se caracteriza porque los animales alcanzan el máximo comportamiento productivo (carne o leche) y reproductivo, siempre que la dieta esté balanceada (energía-proteína) y se suministre adecuadamente en cantidad y calidad.

En ambientes estresantes la pérdida de producción (carne o leche) supera el 10%, pudiendo llegar en casos extremos a caídas mayor del 50% (regiones tropicales y subtropicales). El efecto de la alta temperatura y humedad relativa de estas regiones se suma a la menor calidad de los forrajes frescos (mayores niveles de fibra con menor digestibilidad y bajos contenidos proteicos).

Y desde el punto de vista reproductivo se observa entre otras cosas:

Reducción de la duración de los celos durante las horas de mayor temperatura, más del 70% de los celos duró 7 h o menos. Mayor frecuencia de celos durante la noche. Menor detección de celos. Puede haber cerca de un 80% de celos que “no” son detectados en verano respecto al invierno, afectando la eficiencia reproductiva y productiva. Menor tasa de concepción. En la cuenca lechera de Santa Fe, disminuyó la tasa de concepción más del 15% en verano respecto a la primavera.

En este artículo se presentan diferentes estrategias de manejo y dietas que ayudarán a atenuar los efectos negativos del estrés.

Dietas frías vs dietas calientes

En los sistemas pastoriles (carne o leche) se utiliza en la época estival pasturas o verdeos de verano que, en general, crecen y desarrollan muy rápido perdiendo calidad (florecen y semillan). Estos forrajes tienen altos contenidos en fibra y lignina que reducen la digestibilidad de los mismos. Este material fibroso provoca fermentaciones acéticas en el rumen que elevan significativamente el calor corporal. Estas son las llamadas dietas “calientes”.

Mientras que las dietas “frías” son aquellas que tienen fibra de alta digestibilidad y una adecuada proporción de granos almidonosos y concentrados proteicos “pasantes al rumen” que llegan “intactos” al intestino para ser digeridos en este sitio. Una dieta fría adecuada debe tener balanceada la fracción energética y proteica.

En el ganado de carne la zona de confort va de 7 a 26 grados

Sombra (natural o artificial), aspersores y ventiladores

Para amortiguar las altas temperaturas, tanto en los sistemas ganaderos pastoril como a corral, se debería emplear sombra artificial o natural especialmente entre las 11 y las 18 para que los animales descansen adecuadamente. Además, poner algún tipo de sombra donde se ubican los comederos y bebederos.

Mientras que, en los tambos ubicados en zonas donde predominan altas temperaturas (+32°C) durante varios meses del verano se aconseja, también, colocar grandes ventiladores bajo tinglados abiertos o media sombra donde los animales descansan y comen, y además, un sistema de aspersores que generen un ambiente húmedo muy agradable, reduciendo más de 8°c la temperatura del exterior. El objetivo es que funcionen durante las horas de mayor calor, incluso, la noche.

En tanto, en los corrales de espera, previo al ordeño, el mejor resultado se logra cuando se combina una aspersión (30 segundos) seguida de ventilación (4 a 5 minutos) repetidos cada 30-45 minutos, mientras que las vacas estén en estos sitios. Por cada 0.5 l de agua que se aplica sobre el animal se puede disipar 255 kcal de calor corporal. Para que ello ocurra, el tamaño de gota debe variar entre 3 a 5 mm así el agua puede atravesar el pelo y llegar al cuero.

En cambio, si las gotas de agua son de menor tamaño (neblina) se puede producir una impermeabilización de esa zona no permitiendo que irradie el calor interno del animal al ambiente.

Un área de descanso

Características de los aspersores

Altura de colocación: 3,5 m del piso Distancia entre aspersores: 4 metros Angulo de mojado regulable de 0 a 360º Presión de trabajo: 2,1bares Caudal por pico: 12,7 a 16,0 litros/minuto (8,5 a 10,6 litros por cada ciclo) Tamaño de gota: 3-5 mm Diámetro de mojado: 4,5 m a 1,2 m (altura de la vaca).

Acceso al pastoreo o comida en los comederos durante la noche

En diferentes trabajos de investigación se determinó que con clima templado frío los vacunos pueden comer hasta el 30% del total de la comida durante la noche y en el verano con mucho calor (+32°C) pueden comer hasta el 60% de la comida en horas nocturnas.

Todo esto demuestra que en los meses del verano es clave que los animales tengan acceso a comida “fresca”, en calidad y cantidad, durante toda la noche ya sea pastoreo de forrajes frescos (pasturas o verdeos de verano) en los engordes pastoril o que haya comida fresca en los comederos suministrada al final de la tarde (engorde a corral).

Algunos técnicos hablan que se debe suministrar a la tardecita un 60% del total diario. Sin embargo, este tema debería estar sujeto a cada sistema productivo (carne o leche), a la categoría animal y a las características de cada dieta. Lo importante es que los animales tengan acceso a comida “fresca”, en calidad y en la cantidad adecuada durante las horas nocturnas, para cubrir ese mayor consumo y poder sostener altas producciones de carne o leche.

Consumo de agua

Los consumos de agua se incrementan, significativamente, a medida que aumenta la temperatura.

Como ejemplo: Una vaca lechera de 30l/día, consume 77 l/día (a 10°c), 90 l (a 20°c) y 100 l (a 32°c) (Gallardo y Valtorta 2000)

Movimientos de animales

Por último y como manejo preventivo se deben evitar los arreos, trabajos en los corrales o que los animales hagan grandes desplazamientos en los horarios de mayor incidencia de estrés calórico. Los mismos deben hacerse temprano en la mañana o a la tardecita.

El autor es nutricionista del INTA Bordenave e integra el Cerbas. fernandez.anibal@inta.gob.ar afmayer56@yahoo.com.ar

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