El mercado recalculó al alza la inflación de marzo y abril


Las señales de aceleración que mostró en la última semana de marzo la inflación, según coinciden es describir las consultoras que relevan algunos precios, llevó al mercado a recalcular al alza sus pronósticos de inflación para marzo y abril aunque a la vez hayan retocado a la baja sus previsiones para los meses siguientes (en especial los más cercanos a las elecciones) y -por lo mismo- corregido también a la baja sus estimaciones para el año que ahora ubican entre 44,7% y 46%, según se considere el promedio general de los analistas encuestados o la media de los 10 que demostraron ser más fiables en en sus proyecciones.

Dichas estimaciones para el número final del año son entre 1,3 y 2,1 puntos inferiores a las que manejaban hasta hace un mes (aunque la dejarían entre 8,6 y 9,9 puntos por encima del nivel a que cerró 2020), pero elevaron de un rango del 3,6/3,7% al 3,9% su proyección para el IPC general de marzo (dato por conocerse oficialmente el próximo viernes) y hasta el 3,5% la estimación para el mes en curso

Los datos surgen del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la encuesta más abarcativa de plaza que lleva adelante mes a mes el Banco Central (BCRA), aunque suele ser muy crítico con sus resultados al igual que el ministro de Economía, Martín Guzmán, pese a que muchos de ellos derivan de las limitaciones de la compulsa, que no permite ajustar pronósticos a distintos escenarios. Se trata de un informe redactado a partir de la encuesta realizada entre los días 29 y 31 de marzo entre de 41 participantes (27 consultoras y centros de investigación locales, 13 bancos con actuación en el país y 1 analista extranjero), es decir, los días previos a los feriados de Semana Santa.

“Ahora estamos viendo que, a menos que haya una desaceleración mayor del tipo de cambio y los precios regulados -o que la actividad se reduzca como consecuencia de la situación sanitaria-, abril marcará una aceleración de la inflación por tercer mes consecutivo. Si avanza al ritmo que lo hizo en la primera semana incluso podría ser mayor a la de marzo, que estimamos cerró largamente arriba de 4%”, alertó Guido Lorenzo, economista director de la consultora LCG, una de las que realiza relevamientos semanales de los precios a que se comercializan, por caso, alimentos y bebidas.

“Un poco algunas cosas se han frenado en alimentos y bebidas, pero en abril suele haber impactos por aumentos en educación, expensas, efecto arrastre del aumento del subte y los anunciados aumentos en combustibles y prepagas”, enumera su colega Camilo Tiscornia, que mantienen su estimación por ahora en 3,5% para el mes en curso.

El programa Precios Cuidados, una de las anclas con que el Gobierno quiere frenar la inercia inflacionaria

Por lo pronto, según las nuevas previsiones, la tasa de inflación podría ahora perforar el piso del 3% desde junio (antes lo veían posible sólo desde agosto), básicamente por las decisiones que fueron trascendiendo sobre la posibilidad de “pisar” tarifas y demorar algunos ajustes en el gasto.

Aún así se llegaría al tercer trimestre, cuando arranca el cronograma electoral si no hubiera modificaciones, con una inflación mensual promedio del 2,7 por ciento.

Rebote que pierde fuerza

Los analistas esperan ahora que la economía tenga este año un rebote mayor al que preveían hasta hace algunos meses. Incluso coinciden con el ministro de Economía, Martín Guzmán, que en sus últimas presentaciones adelantó que lo prevé en torno del 7% al tener evidencia de la recuperación que mostró la actividad en los últimos meses de 2020 y extendió en la primera parte de 2021.

Aguardan que el producto interno bruto se recupere entre 6,7 y 7,3% este año, nivel de 0,5 a 0,9 puntos superior al que proyectaban hace un mes y 2% promedio superior al que esperaban hace dos meses. La mejora es resultado de lo que se llama “arrastre estadístico”, del alza del 1,9% al 2,4% que estiman que la tasa de actividad habría tenido en el primer trimestre y de los estímulos a la demanda que se espera que el Gobierno realice por el año electoral.

Las estimaciones sobre actividad son previas a la puesta en práctica de nuevas restricciones que, por ahora, durarán hasta fin de mes Tomás Cuesta

Parte del recálculo deviene de las buenas señales que entregó el sector externo, lo que hace esperar que exporte por US$62.428 millones en 2021 (US$887 millones más que lo que esperaban hasta febrero) y se importe por US$49.223,5 millones (+23,5% que hace un mes por lo que demandan los mejores índices de actividad), lo que aportaría un saldo levemente mayor a los US$13.200 millones al país.

El ritmo de la actividad, empero, se desacelera desde el trimestre ya en curso, al punto que (aún antes de anunciarse las nuevas restricciones a la movilidad) los analistas más fiables ya estimaban una contracción del 0,1% de la economía entre abril y junio (el promedio cree que avanzará otro 0,3%) y aventuran que se mantendrá en adelante esa tasa mediocre de expansión, que rondaría el 0,3% en el tercer trimestre.

La pérdida de empuje la llevaría a crecer 2,5% en 2022, nivel con el que la recuperación de este año y el siguiente no alcanzaría a compensar la caída del 9,9% que tuvo el PBI durante 2020 y menos aún la del 14% que registró en los últimos 3 años.

En el plano cambiario, el cada vez menor ritmo de ajuste que el BCRA permite del tipo de cambio llevó al mercado a recortar de $118,60 a $115 el valor proyectado para el dólar para fin de año.

En relación a los números fiscales, para el mercado estima que el déficit primario se ubicaría en $1636 miles de millones al cabo del año, cifra levemente menor a la que esperaban hasta hace un mes.

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