El Gobierno tomó $53.700 millones del mercado y buscó evitar tasas más altas


El Gobierno captó hoy del mercado otros $53.700 millones tras una nueva licitación de deuda para conseguir fondos que le permitan pagar un vencimiento de bajo monto que enfrenta en unos días (unos $9000 millones por pago de cupones de interés de los Bocanes 21 y23) y -sobre todo- comenzar a cubrir parte de los más de $300.000 millones en papeles emitidos que le vencen este mes.

Lo hizo tras ofrecer al mercado reabrir 5 Letras del Tesoro que están en circulación -por vencer desde julio hasta en abril del año entrante- instrumentos de distinto tipo con los que emitió deuda nueva por $56.950 millones (algunos de esos papeles se colocan a descuento), pagando tasas nominales que van del 37,5 al 40,4% anual o del 2% más CER, rendimientos en línea con la semana anterior y que dejan a la vista una intención de cortar la seguidilla de subas convalidadas en las últimas semanas.

La primer subasta de mercado de mayo llegó en un momento en que la figura del ministro de Economía, Martín Guzmán, quedó devaluada tras su intento infructuoso de despedir al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, y el esmeril al que lo someten tras ese fallido desplazamiento desde el entorno de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Además, mostró que al Gobierno le cuesta mejorar su ratios de colocación, dato que comienza a inquietar al mercado dado el mencionado monto de deuda que le vence en el mes (captó el 18% de lo que va a necesitar sólo para refinanciar) y el cuatrimestre recientemente iniciado (unos $1400 millones en total).

Pero además, por lo alejado que se mantiene de la meta prorrateada de $900.000 millones por encima de lo que debe refinanciar que se fijó en el presupuesto (totaliza hasta aquí $190.000 millones sumando los $44.700 extras conseguidos hoy). Más aún, cuando se renuevan las presiones para que aumente el gasto público para asistir a sectores afectados por las nuevas restricciones a la movilidad.

Ramiso Tosi, subsecretario de Financiamiento, y Mariano Sardi, jefe del área, al explicar días atrás la estrategia oficial.

El concepto toma en cuenta que, por primera vez en largo tiempo, la Secretaría de Finanzas ofreció todas las Letras sin precio mínimo, una estrategia con la que busca ganar flexibilidad para mejorar la captación de fondos. Y que, además, porque en los últimos días aumentó la presión sobre bancos y fondos comunes de inversión (FCI) -circular 887/2021 de la CNV- para que reorienten dinero que tienen bajo administración a la suscripción de bonos del Tesoro, en un intento por mejorar su financiamiento por la vía del mercado.

“Evidentemente apuntó a evitar convalidar un nuevo aumento de las tasas, ya que recibió ofertas de compra por más de $72.000 millones pero adjudicó letras por $56.950 millones”, observó el economista Nicolás Chiesa, director de Portfolio Personal Inversiones (PPI) tras observar que la captación neta viene alejada de lo presupuestado aún. “Veremos, porque la de hoy no era una prueba difícil de superar: el desafío estará en las próximas semanas, cuando las obligaciones se vuelven más abultadas”, había apuntado en el informe previo.

“La política de financiamiento buscar otorgar rendimientos sostenibles con una variedad de instrumentos y plazos de colocación teniendo en cuenta las condiciones imperantes en el mercado”, dijo el Ministerio de Economía en el comunicado mediante el que informó el resultado.

Tras la subasta, que recibió 680 ofertas e incluyó la reapertura de Letras de Descuento (Ledes), Letras ajustables por la tasa de pases a 7 días que paga el BCRA (Lepase) y una Letra en pesos indexados (Lecer), el Gobierno adjudicó $11.628 millones en Ledes a vencer en apenas 84 días por las que pagará un 37,48% anual y otros $10.970 millones en una Lepase (+2,25%) con igual fecha vencimiento, colocada al 38,46% anual.

También colocó otros $19.721 millones en una Lede ($16.283 millones) y otra Lepase + 2,75% (los $3435 millones restantes) a vencer el 29 de octubre en ambos casos, instrumentos por los que pagará tasas del 40,50% y 40,05% nominal anual. A eso se suma una Letra ajustable por CER (Lecer) que vence el 18 de abril de 2022, de la que emitió $11.514 millones a una tasa de 2%.

La deuda pública en pesos atada a la inflación y, en menor medida, la vinculada al dólar, es la que más está creciendo, con los riesgos que supone en un país con estos niveles de nominalidad y escasas reservas para defender el valor del peso. Según los datos de la Secretaría de Finanzas, el 87,9% de los US$330.586 millones de la “deuda bruta en situación de pago normal” a fines de marzo estaba contraída en esas dos variables. De hecho, en la Lecer reabierta hoy ya hay $122.233 millones emitidos, lo que la convierte por lejos en el título más líquido de todos los ofrecidos en la subasta del día.

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