Deuda: luego de los traspiés de las últimas subastas, el Gobierno logró un alivio gracias a dos bonos


El Gobierno captó hoy del mercado local algo más de $123.000 millones tras una licitación en la que ofreció a los inversores un menú de seis instrumentos de deuda en pesos pero en la que el gran aporte vino por dos bonos: uno que ofrece a los inversores cobertura contra la inflación y otro que paga una tasa baja pero habilita a que los bancos lo usen para integrar encajes, evitando hacer esas inmovilizaciones al 0%. Ambos aportaron casi 70% de los recursos obtenidos.

La cifra captada representa, 2,42 veces el monto mínimo que la Secretaría de Finanzas buscaba ($50.000 millones) para comenzar a hacer caja de cara a los vencimientos por $116.000 millones que enfrentará la semana entrante, lo que le permite recomponer su imagen tras los traspiés sufridos en las últimas dos subastas.

Hay que tener en cuenta que en las subastas convocadas tanto a fin de marzo como la semana anterior apenas logró refinanciar la mitad de lo que le vencía pese a validar tasas algo mayores y sin lograr captar -además- ningún peso extra como para bajar la dependencia del financiamiento monetario, algo que luce imperioso ahora que la inflación dejó a la vista la factura que pasaron a los consumidores los $2,1 billones que imprimió y mandó a la calle el Banco Central (BCRA).

Esto implica que ya logró cubrir las necesidades financieras de abril con el aliciente, además, de que tendrá la opción de mejorar la cosecha y volver a conseguir una cuota importante de financiamiento genuino la semana entrante, cuando realice la próxima licitación ya anunciada.

“Fue un buen resultado. Sumando la licitación anterior el Tesoro obtuvo $160.988 millones, mientras los vencimientos del mes son de $211.000 millones y aún queda la licitación de la próxima semana”, observó el analista Christian Buteler.

Para salir del atolladero en que se había metido en las últimas semanas, la Secretaría de Finanzas ofreció un menú de alternativas más completo que incluyó uno de los instrumentos de moda: una Letra del Tesoro a Descuento y que ajusta por CER (Lecer, que paga interés del 1,9%) y el Bonte 2020, un bono “cautivo” al que los bancos se tiran de cabeza pese a que paga tasa fija del 22% (mitad de la inflación proyectada) y que -aún así- aceptó colocar al 26% para maximizar la captación.

El primero de los mencionados aportó $53.728 millones (se colocaron $54.484 millones) y el segundo otros $29.701 millones en una licitación que atrajo 606 ofertas por un total nominal de $129.615 millones y tras la cual se adjudicaron papeles por $123.158 millones. Es decir, sumaron $83.420 millones, más de dos tercios del total conseguido y 1,67 veces el monto base buscado.

El resto de la captación se hizo tras reabrir distintas Letras del Tesoro (Letes) a corto plazo -a vencer de 98 a 160 días- y por las que se convalidaron tasas del 37 al 39,75% nominal anual. Por caso captó $19.728 millones la Lede (-S30L1-) a vencer el 30 de julio y otros $11.066 millones la Letra que ajusta por tasa de pases +2,25% (Lepase), que caduca en igual fecha.

Y sumó otros $5442 millones con otra Ledes y $3707 millones más con una Lepase, por vencer ambas el 30 de septiembre.

El Ministerio de Economía destacó que durante este mes había enfrentado hasta la fecha vencimientos de deuda por unos $86.600 millones y que, tras las primeras dos licitaciones del mes (de tres proyectadas) ya obtuvo financiamiento por un total de $160.988 millones. “Así alcanzamos un financiamiento neto positivo acumulado cercano a los $74.390 millones al día de la fecha”, destacó.

La subasta permitió a Economía mostrar que tienen opciones para mantener un acceso al mercado que le permita no sólo refinanciar lo que vence, sino también tomar nueva deuda para bajar la emisión monetaria.

Es lo que buscó por contraste destacar el ministro Martín Guzmán al reconocer que “se pasarán por distintos momentos; algunos mejores que otros” y destacar que aún así “la tendencia de un mejoramiento gradual de las condiciones de financiamiento se sigue afianzando. El resultado de la licitación de hoy es otra muestra de ello”.

El dato difícilmente cambie por si solo la dinámica del mercado, que tiene presente que, pese a la mejora que viene mostrando desde hace dos meses la recaudación tributaria, en el primer trimestre del año el 73,2% del déficit volvió a ser financiado con emisión, considerando la cobertura que los $135.000 millones de adelantos transitorios dieron a un rojo que llegó a los $184.407 millones. Es una mejora marginal respecto del 87,9% que había alcanzado esa asistencia en igual lapso de 2020.

Sin embargo, seguramente ayude a alejar el fantasma por algunas semanas de que el Gobierno tenga que recurrir nuevamente y de manera sostenida a la “maquinita”, un temor que se había incrementado al volver a crecer el gasto público de la mano de las nuevas restricciones impuestas a la actividad por el avance de la pandemia.

“Buena licitación del Tesoro hoy después de mejorar los rendimientos: cuanto mejor salgan las colocaciones de deuda en pesos, más posible y menos nocivo será tener un paquete anti COVID, en tanto será necesaria menos emisión y habrá más financiamiento genuino. Ojalá siga así”, coincidió en hacer notar el economista Matías Rajnerman, de la consultora Ecolatina.

Por lo pronto, en los próximos cinco meses el Tesoro Nacional enfrentará vencimientos de deuda emitida por $1,6 billones, monto que equivale a casi dos tercios de la base monetaria actual. Y para eso deberá seguir mostrando que mantiene un acceso fluido al mercado en las próximas licitaciones.

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