Deuda: Guzmán viaja mañana a Europa a buscar apoyo por la deuda tras los cortocircuitos con el FMI


Luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconociera que observa “significativas” diferencias en el Gobierno sobre el plan a seguir y señalara además que las negociaciones con el organismo se habían extendido más de lo previsto, el ministro de Economía, Martín Guzmán, partirá mañana a Europa con el objetivo de seguir sumando apoyo para las tratativas de la deuda con el organismo por las que tanto en Washington como en Buenos Aires nadie espera que cierren antes de las elecciones legislativas.

El ministro de Economía tiene previsto estar cinco días en el Viejo Continente y visitar cuatro países: Alemania, Italia, España y Francia. La gira tiene como primer destino en Berlín, el lunes, y cerrará en París tras visitar Madrid y Roma. Allí tiene planeado buscar el apoyo de sus pares de Economía y Finanzas, países importantes con cuotas de poder significativas en el Fondo.

Además, se sumará el intento de postergación de la deuda con el Club de París, que tiene un pago de US$2400 millones el 31 de mayo. “Estamos dialogando”, dijeron fuentes oficiales. Pese a que en Hacienda dicen que es un objetivo “secundario”, habrá charlas con el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, y con el director general del Tesoro, Emmanuel Moulin, que preside el mismísimo Club de Paris.

“Buscamos construir entendimientos sobre lo que la Argentina necesita para estabilizar su economía”, afirmaron fuentes cuando presentaron la agenda. “El objetivo es conseguir los apoyos necesarios de los accionistas del FMI para concretar un programa que le sirva a la Argentina”, estimaron. “Hay que revisar cosas”, dijo ayer el presidente Alberto Fernández, quien retomó los reclamos de Guzmán sobre el recargo en las tasas de interés y los plazos. Este último es un pedido que viene de semanas atrás y que empuja Cristina Kirchner.

En el Fondo rompieron ayer con la visión constructiva que suelen mostrar sus negociadores. Alejandro Werner, director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo en una charla con inversores que parece haber diferencias “significativas” en el Gobierno sobre el rumbo del país, alertó que las negociaciones con el Fondo “se han prolongado más” de los que se pensaban, que aún existe “mucha incertidumbre” sobre los planes del oficialismo y que la lectura del FMI es que el Gobierno prefiere cerrar un acuerdo recién tras de las elecciones.

Fuentes oficiales negaron ayer discusiones en el seno del Frente de Todos, también “conflictos”, y alegaron tener una “visión común” pese a los chispazos recurrentes entre el Presidente y la vicepresidenta, y la desautorización de Cristina Kirchner el último 24 de marzo cuando Guzmán estaba negociando con el FMI en Washington. Dijo que la deuda era “impagable”.

Las fuentes cuestionaron directamente a Werner. “No está involucrado en el caso argentino”, dijeron sobre el director del FMI, al que describieron como “un comentarista”.

Cerca de Guzmán ya admiten que los deseos de cerrar un acuerdo en mayo o junio, algo que el ministro buscaba para después sumar otros posibles beneficios, no podrán cumplirse. Creen, en tanto, que lo posible, luego de la fuerte presión de la vicepresidenta, es “tomarse un tiempo prudencial” y cerrar más cerca de fin de año en el marco, sí, de un programa de Facilidades Extendidas (un EFF, según las siglas en inglés). Incluso matizaron esa postergación al afirman que muchas veces el FMI prefiere evitar los picos de roces políticos en medio de una elección para poder negociar luego con más tranquilidad.

Con esa ventana, prometen ejercer más presión de los socios del board para lograr una renegociación de los sobrecargos sobre las tasas de interés –algo que el FMI ya defendió con uñas y dientes–, ver posibilidades de aumentar los plazos de pago (que implicaría cambios en la arquitectura financiera global) y sumar chances de usar los Derechos Especiales de Giro (DEG) de países que no los necesiten o usen, una propuesta que llevó el país con México al G20. Esto más allá de los US$4400 millones que llegarían a fines de agosto a las reservas como parte de la cuota que le corresponde a la Argentina. “No ponés en la parrilla el corte de carne que no tenés”, dijeron en el Gobierno sobre el uso que se le darían a esos fondos.

La posibilidad de usar los DEG de los países ricos para crear un fondo común al que puedan acceder los países de ingresos medios o para intercambios bilaterales puede significar también otra oportunidad de hacer frente a los dos pagos que deberá hacer la Argentina este año al Fondo. Sería aire financiero para la idea de retrasar el acuerdo con el FMI para después de los comicios.

Viajarán con Guzmán su jefa de Gabinete, Melina Mallamace; su secretario y asesor privado, Pablo Salinas; el representante por el Cono Sur en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI), Sergio Chodos; la titular de la unidad de Gestión y Coordinación de Asuntos Internacionales, Maia Coladenco, y una de las coordinadoras de Comunicación del Ministerio, Vera Voskanyan.

“Estamos trabajando para estar listos cuando sea que el Gobierno realmente quiera finalizarlo y acelerarlo. Creo que estamos en condiciones de hacerlo, pero es cierto que es obvio que las negociaciones se han prolongado más de lo que pensábamos”, dijo Werner ayer, según reveló la agencia Reuters.

“En un año electoral, que ahora también resulta ser un período en el cual el contexto externo es favorable para las cuentas financieras de la Argentina, hay una interpretación de nuestro lado de que tal vez el Gobierno siente que será mucho mejor emprender esta negociación política después de las elecciones que antes”, estimó, en tanto, el directivo del FMI.

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