Coronavirus. Analizan ampliar la asistencia a las empresas para reemplazar el ATP


Que el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que financiaba la mitad de los salarios de las empresas asistidas, no vuelva a ser implementado, no significa que “el Gobierno le suelta la mano” al sector privado, juran en la Casa Rosada. Según fuentes oficiales, para ayudar a las empresas afectadas por las mayores restricciones se reforzará el Programa de Recuperación Productiva (Repro), que también les transfiere a las empresas un monto fijo para pagar los salarios.

Es una cuestión de sintaxis: el Repro es el nuevo ATP, pero más calibrado, de forma tal de ayudar a las empresas que realmente lo necesiten y de una forma más flexible, ya que tiene tres categorías de asistencia, según si el sector es no crítico, crítico o de salud. En cada caso se otorga una transferencia por trabajador de $9000, $12.000 y $18.000, respectivamente. Además hay un suplemento adicional de $4000 para aquellas empresas que se desempeñen en turismo o en actividades culturales.

En los próximos días no se descarta que el gabinete económico incremente estos montos ante las nuevas restricciones anunciadas.

Sucede que las condiciones actuales macroeconómicas no son las mismas que el año pasado. En primer lugar, en el Gobierno dicen que hubo un mecanismo de mejora para acercar la ayuda económica a quien realmente lo necesite, luego de haber trabajado con el Repro desde noviembre pasado. El ATP, en cambio, surgió de forma repentina en un momento de parálisis total de la economía, en donde el único factor que se tuvo en cuenta para otorgar la asistencia a las empresas fue la facturación. Con el Repro, tanto en la Casa Rosada como en la AFIP, señalan que tienen más variables para considerar y analizar.

Por otro lado, el margen fiscal que tiene el Estado ya no es el mismo. La inflación no merma, las reservas del Banco Central apenas se recuperan y al Tesoro cada vez le cuesta más conseguir financiamiento en el mercado interno. A su vez, el producto bruto se recupera de un derrumbe de 9,9% en 2020, un incremento importante de la pobreza y una situación laboral endeble, con casi poca creación de nuevos puestos de trabajo y pérdida del poder adquisitivo.

“Tenemos el Repro, que es un muy buen instrumento y que lo hicimos en base a lo que aprendimos con el ATP. A través de la AFIP vemos otros indicadores de las empresas para distinguir quién está bien y quién está mal, porque la facturación sola es un dato medio ladri”, comentaron en el gabinete económico.

El Repro resurgió en noviembre pasado, mientras todavía se entregaba el último ATP, para los sectores que no eran críticos. En ese entonces se asistieron entre 2500 y 3500 empresas (entre 83.000 y 110.00 trabajadores) en los últimos dos meses de 2020, según datos oficiales. Para enero, ya sin ATP, la asistencia ascendió a 10.200 empresas (350.000 trabajadores), y tuvo un costo fiscal de $4500 millones.

En febrero y marzo, la cantidad de empresas asistidas volvió a caer gracias a la mayor actividad económica. Fueron 9000 y 7600 empresas, respectivamente, las alcanzadas por el programa Repro, con casi 280.000 trabajadores a los que se los ayudó a pagar el salario. El costo fiscal de cada mes fue de entre $4000 y $3800 millones.

“A partir de este mes vamos a tener más empresas anotadas y no hay problema. La línea Repro la dejamos abierta para perfeccionarla. Es una herramienta superadora al ATP y la vamos a usar. El presupuesto no tiene una partida Covid, pero tiene una partida importante de reactivación económica”, enfatizaron en el Gobierno.

Para los trabajadores autónomos y monotributistas, en el equipo económico señalan que, por ahora, no es necesario un instrumento de ayuda puntual, como en su momento pudo ser el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), ya que la mayoría de las actividades económicas sigue funcionando sin restricciones.

“Las medidas anunciadas tienen efectos sobre algunos sectores específicos, como los bingos y bares, que van a tener una merma en las ventas. Pero vemos que la industria y la construcción siguen recuperándose y esperamos que sigan así. Sabemos que hay una situación bien heterogénea; hay otros sectores que tienen un nivel de actividad muy reducido y que vienen muy golpeados, como el entretenimiento y la gastronomía”, admiten en el Gobierno.

A su vez, el Estado seguirá reforzando otros programas, como las Becas Progresar, la Tarjeta Alimentar y la Asignación Universal por Hijo (AUH). Asimismo, se aumentó en este primer trimestre del año en $66.000 millones las partidas al presupuesto del Ministerio de Desarrollo Productivo, que dirige Daniel Arroyo. “La salida del IFE la fuimos compensando con un montón de políticas más específicas. Actualmente no están dadas las circunstancias que nos llevaron a aplicar el IFE”, justifican en la Casa Rosada.

Como dato alentador, en el Gobierno destacan que enero hubo un incremento intermensual de creación de empleo privado después de más de dos años, que “no debería verse interrumpido por las medidas que se tomaron anoche”. Y agregaron: “No estamos viendo un parate, sobre todo con lo que se desarrolló el trabajo remoto”.

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